sábado, 24 de diciembre de 2016

Bandas sonoras míticas de películas (III)


En el año 1981 Hugh Hudson dirige una excepcional película, Carros de fuego, que se desarrollaba en los Juegos Olímpicos de 1924 en París. En esa época Gran Bretaña contaba con dos grandes atletas, Harold Abrahams y Eric Lidell, cuyas razones que les motivaban a correr eran completamente distintas, así como su vida, eran de mundos distintos, con sus creencias opuestas religiosas, pero con un objetivo claro en ambos, el triunfo.
Hugh Hudson se centra en la rivalidad de ambos, y sobre todo en la admiración y respeto que se tenían, para así intentar superarse, aunque ambos formaban parte del equipo olímpico de los Juegos de 1924.


La escena inicial, después del sepelio de Abrahams en 1978, es la carrera por la playa del equipo de atletismo británico mientras la espectacular banda sonora de Vangelis la describe, para mi una de las escenas musicadas más bonitas jamás hecha, que también vuelve al final. Vangelis y sus sintetizadores crean una atmósfera y un estilo sinfónico maravilloso, mientras la melodía se te queda para toda la vida. Es clásico, suena clásico, pero le va al pelo a la historia, que por cierto no es rigurosa para nada en los datos históricos, pero la verdad que en este caso se lo permitimos.
No olvidemos que esta cinta, entre sus múltiples galardones, recibió el Óscar a mejor Banda Sonora Original.


Os dejo con el Titles de Vangelis glorioso sonando.

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