martes, 31 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLIV)


En 1987 Mel Brooks hace su parodia de La Guerra de las Galaxias, titulada Spaceballs en inglés y traducida aquí como "La loca historia de las galaxias". Como en Star Wars, la trama comienza con la amenaza a la paz intergaláctica por parte de las fuerzas del lado oscuro. El planeta Spaceballs se está quedando sin oxígeno, por lo que su presidente (Mel Brooks) decide enviar la nave espacial Spaceball Uno en dirección al planeta Druida (donde la población es muy pánfila) con el objetivo de robarle la atmósfera. El encargado de dirigir la misión será Casco Oscuro, una especie de Darth Vader enano, torpe y cabezón al que interpreta el gran Rick Moranis. En un momento de lo más chanante el Presidente recibe la llamada alertando de que Caso Oscuro ha perdido a la princesa, a lo que replica que peinen el desierto... y aparecen dos operarios con un peine gigante de la marca ACE que lo peinan...



Os dejo con esta escena megacómica que me encanta.


lunes, 30 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLIII)


En el año 1981 Mel Brooks dirige y protagoniza "La Loca Historia del Mundo", la cual divide en cuatro partes, cada una de una duración diferente. Primero empieza con la Prehistoria, El Imperio Romano, La Inquisición Española y por último la Revolución Francesa. Se trata de una visión irreverente y descacharrante de la evolución de la historia.
En concreto en la última y cuarta parte, se hace referencia a como surge la Revolución Francesa, cuando la población anda sumida en la pobreza, mientras la nobleza y el clero seguían viviendo a todo trapo. Mel Brooks interpreta al Rey Luis XVI, quien campa a sus anchas por Palacio, ajeno a los problemas políticos y sociales del país.


Os dejo con esa parte donde empieza la Revolución Francesa.


domingo, 29 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLII)


En 1987 Mel Brooks hace su parodia de La Guerra de las Galaxias, titulada Spaceballs en inglés y traducida aquí como "La loca historia de las galaxias". Como en Star Wars, la trama comienza con la amenaza a la paz intergaláctica por parte de las fuerzas del lado oscuro. El planeta Spaceballs se está quedando sin oxígeno, por lo que su presidente (Mel Brooks) decide enviar la nave espacial Spaceball Uno en dirección al planeta Druida (donde la población es muy pánfila) con el objetivo de robarle la atmósfera. El encargado de dirigir la misión será Casco Oscuro, una especie de Darth Vader enano, torpe y cabezón al que interpreta el gran Rick Moranis. Por otro lado Bill Pullman da vida a Lone Starr, el papel paralelo de Han Solo, un cazarrecompensas con problemas económicos. Siempre con él a su lado está Vómito, una especie de Hombre-perro, al que da vida el genial e indispensable John Candy.
En una escena chanante Casco Oscuro y el Coronel Sandurz (interpretado por George Wyner) discuten por la velocidad que debe llevar la nave, a lo que Casco Oscuro ordena que se vaya a la "Velocidad Absurda", que va más allá que la velocidad de la luz, una velocidad a la que según sus mismas palabras "se le ponen los sesos en el culo".


Os dejo con esta desternillante escena.


miércoles, 25 de mayo de 2016

Sweet and Lowdown (1999)

Cartel del film 

Woody Allen en 1999 hizo su particular homenaje en clave de jazz a todos los artistas malditos y geniales, que por su mala cabeza nunca llegaron a alcanzar del todo las mieles del éxito, en Acuerdos y Desacuerdos. Y aquí hace el falso biopic de Emmet Ray, un guitarrista de los años 30 en Estados Unidos que tiene enorme talento, pero vive obsesionado con el legendario Django Reinhardt. Pero se trataba de un tipo que en cuanto bajaba del escenario, se convertía en un tipo arrogante, zafio, mujeriego y bebedor. Pero él es consciente de dos cosas, primero de su enorme talento, pero también que su azarosa vida y su tendencia a buscarse problema y complicarse la existencia, le impiden alcanzar la cima profesional y sentimental.


En este film, Allen suma a su habitual maestría para contar historias de personajes y sus relaciones, su amor por la música jazz (que recordemos él practica en sus ratos libres) que plasma en forma de maravillosos números instrumentales, en los que la figura algo payasesca del ficticio guitarrista, al que da vida un enorme Sean Penn, se redime a ojos del espectador gracias a su conmovedora música. Pero Ray conoce a Hattie (Samantha Morton) una chica dulce y muda, aunque por el camino se cruzará toda una Femme Fatale como Blanche, interpretada por la magnífica Uma Thurman.


La película está rodada en Nueva York y su título proviene de un tema compuesto por George Gerswhin titulado Sweet and Low-Down que el propio Woody Allen había utilizado en la banda sonora de Manhattan. Otro homenaje no tan palpable es el que hace a Federico Fellini y su film La Strada.
Otra característica de este gran director, es el cariño que da a sus personajes, a los que raramente enjuicia y jamás condena, sino que los trata, observa, retrata y hasta llega a empatizar con ellos, por mucho que sus actos o motivaciones sean deleznables.


En cuanto al plano actoral Sean Penn lo borda, ya que el personaje de Ray es tosco, arrogante, extravagante, imprevisible, se emborracha, consume drogas, es cleptómano, y sobre todo es incapaz de mantener una relación de pareja, no tiene capacidad de mantener un compromiso, ya sea afectivo o profesional, no es maduro, y le cuesta muchísimo expresar sus emociones. Todo eso se borraba de un plumazo cuando saltaba al escenario, algo bastante habitual en muchos músicos, y ese tipo de personaje desastre, a este actor se le da de vicio. Ambas chicas están excelsas, tanto Samantha Morton en aquel año era una absoluta desconocida, y hace su papel de una extremada ternura con verdadera entrega, esa chica humilde y muda que con infantil entusiasmo se entrega a Ray, como en el lado opuesto está Blanche, donde Uma Thurman hace de una mujer sofisticada, morbosa, intelectual y que le sobran las palabras, además y por si fuera poco su personaje tiene una brutal bis cómica. El resto del reparto acompaña a la perfección.



Os dejo con el film.

lunes, 23 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLI)


En el año 1972 Woody Allen dirige y protagoniza "Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar", una comedia absurda en la que a lo largo de siete capítulos contesta a su manera a las preguntas planteadas en un libro de divulgación sexual en el que se apoya la película, abordando de forma descarada y muy humorística alguno de los tabúes relativos a la sexualidad humana. Un bufón que trata de conseguir los favores de la reina con un afrodisíaco, un médico que se enamora perdidamente de una oveja, una mujer que sólo se excita en lugares públicos, un absurdo programa de televisión sobre fetichismos, un científico loco que crea un pecho gigante y monstruoso, y por último, y aquí me detengo, un espermatozoide aterrado ante su inminente salida al exterior, al que da vida el propio Allen. Dicho espermatozoide comenta con sus compañeros sus miedos, mientras ellos le tranquilizan y a su vez se ve la maquinaria de excitación que hay montada en el cuerpo del sujeto...


Os dejo con esta chanante escena.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XL)



Ken Finkleman dirige en 1982 la secuela de la mítica Aterriza como puedas. Ted Striker después de salvar de manera heróica a los pasajeros de un Jumbo, cuya tripulación estaba intoxicada, aquí trabaja como piloto de pruebas de la nueva Lanzadera Lunar, el Mayflower One. Pero es enviado a una institución mental tras estrellar su nave de pruebas, aunque él no tenía la culpa. Luego es consciente de que su nave se utilizará para realizar el primer vuelo lunar comercial, para lo que escapará e intentará evitarlo.
Pero yo me detengo en una escena en la Base Lunar, donde el Comandante Buck Murdock interpretado por William Shatner, dirige de la manera más curiosa dichas instalaciones, teniendo a sus compañeros. No mejora a la primera, pero tiene buenos momentos.


Disfrutad de esta gran escena cómica llena de guiños.


jueves, 12 de mayo de 2016

Toro (2016)

Cartel del film

Segunda película del director Kike Maíllo, después de aquel Eva de 2011 que ya llamó la atención en su día. Aquí cambia al thriller de acción, donde al drama de la historia, se le añade un ambiente de la España más costumbrista, que camina entre lo religioso (procesiones que en Andalucía son devoción), lo taurino y el ambiente mafioso y delictivo de la costa sur española.
En muchos momentos hay similitudes con la magnífica Grupo 7 de Alberto Rodríguez, como por ejemplo el protagonista, aquí interpretado también por Mario Casasm, pero sin embargo para mi falla en el guión, con cosas mejorables, y consigue mantenerse por el reparto actoral, bastante bueno.

Mario Casas & Luis Tosar

El esfuerzo de Maíllo es llamativo, pero estamos ante un guión previsible, al que ya le adivinas el final casi desde el principio. Su afán por rodar planos breves, que den dinamismo e intensidad a las peripecias de unos personajes que van contrarreloj, pero que están demasiado estereotipados, aparte de que Mario Casas sigue sin convercerme, ya que repite el mismo papel una y otra vez en cada película, y que no regula la intensidad dramática de los mismos, acaba chocando con los fallos de un guión, que a veces te vuelve tarumba con el asunto geográfico, ya que van de Torremolinos a Almería, luego de allí a Almuñecar de vuelta y otra vez a Málaga, sin dejar claro si en tan poco espacio temporal es posible eso.


José Manuel Poga y José Sacristán

El problema de esta película es que te queda una sensación rara o agridulce después de verla, y es que tiene el handicap de que entra del tirón, se digiere con facilidad, pero no consigue llegar a pesar de intentarlo, sobre todo por culpa del guión, bastante plano, y una falta de cuidado en algunos detalles, por lo que después de verla te quedas con la copla de que es tan fácil disfrutarla como olvidarse de ella.
En cuanto a la banda sonora, los sintetizadores de Joe Crepúsculo tampoco consiguen hacer un buen empaque en el film, por lo que todo queda algo difuminado.


Y luego está el reparto de actores, que en gran medida salvan la película, pero sobre todo y ante todo un excelso José Sacristán, que quien lo diría, ya en su edad muy mayor está siendo descubierto como un talento brutal para papeles de sonado, mafioso, asesino, etc., algo que cuando hacía películas con Alfredo Landa, nadie hacía presagiar. Aquí interpreta a Romano, un mafioso muy religioso, sangriento, cruel, mujeriego y como no, vengativo.
Mario Casas interpreta a Toro, con sus limitaciones, pero esforzándose, aunque le falte saber regular en muchos tramos y tener algo más de expresividad, y aunque tiene química con Luis Tosar, que hace de López, al que considera su hermano, no brillan en exceso, pero es Tosar y su talento innato los que salen a flote evitando un fiasco.
El resto de secundarios muy correctos, destacando José Manuel Poga en el papel de Ginés, brazo derecho de Romano, y Claudia Canal como Diana, la hija de López.


Os dejo con el tráiler del film.

martes, 10 de mayo de 2016

Mad Max Beyond Thunderdome (1985)

Cartel del film

Hace muchos años que vi la tercera parte de la saga de Mad Max, Más allá de la Cúpula del Trueno, y sinceramente sólo recordaba la parte de la batalla en la jaula entre Max Rockatansky (Mel Gibson) y el Maestro-Golpeador (Angelo Rossitto-Paul Larsson). Esta tercera parte la dirigen a pachas George Miller y George Ogilvie.
La historia de Max continúa en ambientes desérticos, sin restos de la antigua civilización, y recorre el vasto páramo por medio de una carroza arrastrada por camellos, la cual es robada por un aviador loco llamado Jedediah (Bruce Spence) que vuela con su hijo. Sigue su pista hasta un emporio comercial llamado Negociudad, pero antes, el mono de la carroza le habrá arrojado sus botas, armas y un silbato, pertenencias que le ayudarán.
En Negociudad los ladrones entran a hacer negocio, para en teoría, construir un nuevo mundo, donde ingresa a sus puertas Max, mientras es estrictamente observada por los guardias de su fundadora, Tía Ama (Aunty Entity) interpretada por una muy digna Tina Turner. 


En el camino hay comerciantes, que antes fueron ladrones, y Max ingresa en la cola de nuevos ciudadanos de Negociudad, e inicialmente no es admitido, por no tener bienes con los que comerciar, pero sorprende al encargado llamado El Colector (Frank Thring) apuntándole con un arma. Entonces se produce una negociación, en la que Max termina comerciando o intercambiando sus habilidades para la lucha, y se le lleva desarmado ante Tía Ama. Allí en su salón es puesto a prueba al sobrevivir a los ataques de sus guardias. Negocian, y ella le muestra el funcionamiento de la ciudad y al dúo que la maneja la planta, El Maestro Golpeador (Master-Blaster). La energía de Negociudad y sus aparatos consumen energía del metano, que proviene de las heces de cerdo (no me quiero ni imaginar como olía aquello en el rodaje porque hay cerdos de verdad).
La clave es tumbar a Golpeador en el Thunderdome (donde existe la ley de que dos hombres entran y uno sale) para dominar el cerebro del Maestro, para ello Max llega a un acuerdo con Tía Ama, que rompe al no querer dar muerte al Golpeador cuando lo tiene rendido. Esto supone su expulsión de Negociudad, va a la ruleta de la fortuna y allí entre las varias opciones sale Gulag, por lo que es desterrado hacia el desierto.


Este film evita seguir ahondando en la definición de su personaje central, aumenta la cuota de diálogos del resto de personajes e incide con más intensidad en la descripción de los mismos y de la sociedad futura que habita tan desolado mundo. Esa sociedad, que a pesar de la inclusión de niños perdidos que encuentran a Max en la segunda mitad del film, queda expuesta en dos formas muy distintas, la de la herencia directa del pasado y ha evolucionado hacia la violencia extrema y lo dictatorial de la Tía Ama.
El choque de ambos mundos y el papel que juega Max entre uno y otro acerca y mucho, los postulados de esta tercera parte a los de la segunda, conociendo aquí el enemigo de primera mano.


Pero, y ahí viene el bajón en esta entrega, las escenas de acción son mucho menores, y a pesar de su gran final, la parte del desierto y la tribu que rescata al protagonista es algo aburrida y con poco peso. La inclusión de los niños perdidos es forzada y hace que el conjunto cojee, y no de la impresión de un todo cohesionado.
El plano actoral está muy bien, con un Gibson perfecto, una más que digna Tina Turner y unos secundarios que rodean que cumplen a la perfección, pero la película se queda sólo en un buen intento. Es bueno recordar su escaso presupuesto.


Os dejo con el tráiler de Mad Máx, más allá de la cúpula del trueno.


jueves, 5 de mayo de 2016

Ayer murió el actor Ángel de Andrés López a los 64 años.


El actor Ángel de Andrés López ha fallecido este miércoles a la edad de 64 años, según han confirmado fuentes cercanas al intérprete y la Unión de Actores. Al parecer el deceso se produjo por la noche y su hijo encontró el cuerpo sin vida por la mañana, quien dio el aviso.
Hablamos de un actor nacido en Madrid en 1951, y que cuando sólo tenía 16 años trabajó en su primera película "Con uñas y dientes" (1977) donde hacía de matón. Luego tuvo que esperar 7 años para que Almodóvar contara con él en "¿Qué he hecho yo para merecer esto?" (1984), donde se produce su despegue definitivo. A esta película le siguió "Luces de Bohemia" (1985) compartiendo cartel con actores de la talla de Paco Rabal, Fernando Fernán-Gómez o Agustín González, además de hacer su primera incursión en televisión en la serie Platos Rotos de Joaquín Oristrell. Luego pequeños papeles, como policía en "Mujeres al borde de un ataque de nervios" (1988), más "Baton Rouge" (1988) y "Las cosas del querer" (1989), aunque su carrera ya iría encaminada hacia la televisión.


En los 90 curró mucho, "Huevos de Oro" (1993) de Bigas Luna, "Oh, cielos" (1995) de Ricardo Franco y "Antártida"(1995) de Manuel Huerga. Sus incursiones televisivas empiezan con un personaje estable en la serie Villarriba y Villabajo. Luego trabajó más adelante en un excepcional papel en "Taxi" (1996) de Carlos Saura y un par de films con Pilar Miró, "Tu nombre envenena mis sueños" y "El Perro del Hortelano" ambas de 1996. Con Oristrell repitió en la comedia con "¿De qué se ríen las mujeres?" (1996), genero en el que estaba a gusto, pero no se encasilló nunca, como se aprecia en "99.9" (1997) de Agustí Villaronga.
Pero fue en el cambio de siglo, cuando aparece junto a Carlos Iglesias en "Manos a la Obra", haciendo el papel de dos chapuzas (que recordaban en cierta manera a Pepe Gotera y Otilio) modernizados, una serie que adoro, y cuyo papel de Manolo estaba lleno de humanidad. La serie batió récords de audiencia, más de 4 millones de espectadores veíamos los jueves a estos dos personajes, que además se hicieron amigos fuera de la pantalla. Carlos dejó la serie, cosa que no sentó bien a Ángel, pero ya tenía en la cabeza dirigir Un Franco, 14 pesetas, luego Ángel lo comprendió todo y pelillos a la mar.
Pero este éxito hizo que le llovieran papeles, "800 balas" (2002) de Alex de la Iglesia, "Platillos Volantes" (2003) de Óscar Aibar, "Tiovivo C. 1950" (2004) con José Luis Garci y su gran papel en "Tapas" (2005) de José Corbacho y Juan Cruz.
Su última película fue "Teresa, el cuerpo de Cristo" (2007) de Ray Loriga, además de series como "Manolo & Benito Coporeision" (fallida), "Pelotas", aparición en "Cuéntame como pasó" y su despedida en "Carlos, Rey Emperador".


Mi sentido homenaje a este gran actor, una enorme pérdida.

Os dejo con una escena brutal de la película Tapas en la que Lolo (Ángel de Andrés López) le habla a Mao (Alberto Jo Lee) de cuando él trabajó en Suiza a lo que le responde que trabajaba en Honk Kong en restaurante de lujo. Mao... como Mao Tse Tung...


miércoles, 4 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XXXIX)


Aterriza como puedas, de 1980, dirigida y guionizada por Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, sigue siendo a día de hoy la película que con el paso del tiempo mantiene el récord de provocar más risas, en concreto una cada veinte segundos.
Ted Striker (Robert Hays) es un ex-piloto de las fuerzas armadas estadounidenses, atormentado por un accidente que costó la vida a varios de sus compañeros. Su vida no pasa por buenos momentos, ya que está a punto de perder para siempre al amor de su vida, Elaine (Julie Hagerty), una azafata de vuelo.
Para intentar salvar su amor, monta en un avión donde Elaine trabaja de azafata. Pero el viaje puede acabar en tragedia, ya que el pescado servido a los pasajeros y tripulantes estaba en mal estado, y para colmo de males toda la tripulación comió pescado. Animado por el Dr. Rumack (Leslie Nielsen) y por la propia Elaine, el traumatizado Ted tendrá que tomar los mandos del avión y así salvar a pasajeros y tripulación del terrible desastre.


En una escena impagable, parte del vuelo 209 de la Trans American empieza a encontrarse mal y Elaine le pide al doctor si les puede echar un vistazo a los pasajeros que se encuentran mal, al atender a la primera constata que hay que llevarla a un hospital... a lo que ella responde ¿qué es doctor? Un gran edificio lleno de enfermos y a veces no hay camas... Chanante.

Os dejo con la escena.


viernes, 29 de abril de 2016

Captain America: Civil War (2016)

Cartel del film

Anoche tuve la oportunidad de ver en preestreno la nueva película de Marvel, Capitán América: Civil War, que tiene como directores a Anthony Russo y Joe Russo, los mismos de la anterior y exitosa entrega. Esta cinta bien podría haber llamado Los Vengadores 3 y realmente se trata de un disfrute de alto nivel.
El punto de partida, patente en el título, es la serie de cómics que enfrentó a algunos de los superhéroes más importantes del universo de Marvel hace ya unos cuantos años, y con una premisa muy similar, ya que está muy bien enfundarse un traje de neopreno y repartir galletas a diestro y siniestro, pero esos actos de valentía tienen daños colaterales en víctimas inocentes, que pasaban por el lugar en ese momento.


Ya en Vengadores: La Era de Ultrón, pudimos ver las primeras grietas de la relación entre Iron Man y Capitán América, pero ahí se trataba de una fricción necesaria por la propia trama del film, pero aquí pasa a ser el tema central, liderando cada uno de ellos facciones distintas de Los Vengadores ante una disyuntiva que no puede solucionarse a leñazo limpio. Eso es lo que les lleva a un callejón sin salida.
La fuerza de este film, reside en el planteamiento de Marvel, que ya se veía en Iron Man 3 y en Los Vengadores: La Era de Ultrón, es decir un Tony Stark más consciente que nunca de sus actos se pone del lado del Gobierno, para pedir a sus compañeros de aventuras que hay que bajar el pistón, someterse a las órdenes de Naciones Unidas, y dejar de tomarse la justicia por su mano.


Los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely, que también son los mismos que en la 2, optan por un tono más serio en la primera parte, donde se dejan claras las bases de la película, para luego pasar al tono cómico en la segunda parte y elevar la intensidad hasta nivel máximo, como nunca antes vimos en el universo de Marvel, en un final meteórico. Todos estos cambio refuerzan el film y hacen que a partir de ahí salga como un cohete.
Sin embargo, hay un paralelismo con Batman Vs Superman, y es en el desarrollo de la trama oscura y seria, y es el enfrentamiento de los superhéroes por culpa de no delimitar sus límites, de a quien deben rendir cuentas y si merece la pena que un salvador aparezca, lo que provoca la llegada de más de un villano.


En cuanto a la amalgama de superhéroes, es significativa la aparición de Spider-Man en unos pocos minutos, pero eso sí, en una escena de acción en un aeropuerto que es simplemente un prodigio. Aquí se une al grupo liderado por Iron Man, que le recluta personalmente, un jovencito Tom Holland que está amable y simpaticón, perfecto. A esto unimos a Black Panther (Chadwick Boseman) del que habrá su propia secuela, o Ant-Man (Paul Rudd) que está realmente soberbio y tronchante sin que afecte a la historia para nada. Además se crean dúos muy efectivos, como el de El Soldado de Invierno (Sebastian Stan) y Falcon (Anthony Mackie).
Por otro lado no están muy explotados La Bruja Escarlata (Elisabeth Olsen), aunque sigue impresionando su presencia, habilidades y poderes, con Vision (Paul Bettany), ambos podrían dar más de sí.



La Viuda Negra (Scarlett Johansson) tendrá una disyuntiva moral, ya que estando en el bando contrario al Capitán América, facilitará su salida cuando se lo pide. Pero aquí se repiten dos situaciones que se quedan en agua de borrascas, por un lado el enfado entre Iron Man y Capitán América que es monumental, provocado por El Soldado de Invierno, cuya conclusión es "Si me necesitas a tu lado, sabes que estaré ahí", y claro después de la guerra civil que se monta entre ellos, se queda sólo en una regañina entre colegas. Por otro lado Steve Rogers se empeña demasiado en defender a su amigo Bucky Barnes, que hizo cosas deleznables, a pesar de tener lavado el cerebro. Como toda guerra civil tiene sus consecuencias, y aquí el más dañado es War Machine (Don Cheadle).  
En cuanto al villano, aquí por fin lo han bordado, ya que Zemo, interpretado por Daniel Brühl está acertadísimo.


En definitiva Capitán América: Civil war es Marvel subiendo el nivel otra vez, tanto en el impacto como gran espectáculo visual, como en el asunto de entretener, que hay que saber hacerlo y en eso lo siguen bordando. 

Os dejo con el tráiler del film.


jueves, 28 de abril de 2016

Captain America: The Winter Soldier (Captain America 2) (2014)

Cartel del film

Anthony Russo y Joe Russo dirigen su primer película, si si, la primera, y menudo estreno se metieron entre pecho y espalda, nivel máximo, y encima para Marvel. Capitán América: El Soldado de Invierno es una secuela en toda regla de Capitán America: El Primer Vengador, donde se apostaba por un cruce afortunado entre cine bélico y de aventuras. Es evidente que hay referencias a Los Vengadores, como una frase sobre los sucesos de New York por un lado, o una mención a Bruce Banner, pero aquí el film sigue su propio camino, con una trama que quizás se distancie bastante de lo que Joss Whedon nos ofreció en 2012, aunque este film se convierte en la precuela de Los Vengadores 2: La Era de Ultrón, de la que ya hablé aquí, como se ve en el epílogo.

Lo más impactante de este film, aparte de su imponente puesta en escena, es que en poco tiempo se suceden sucesos y personajes, éstos últimos bien conocidos por el espectador o completamente inéditos en el universo cinematográfico de Marvel. Los guionistas de esta película no dan abasto con un material gigante, y desde luego son ambiciosos e incluso a veces se quedan cortos al desarrollar algunos contenidos, pero su esfuerzo es encomiable y sin duda hacen un esfuerzo sobresaliente. Aquí estamos ante un thriller de acción, que se aleja del tono de aventura. Y por si fuera poco, aquí el villano de la película sorprende por su poderío, y desde luego no tiene nada que envidiar a Cráneo Rojo.


Tras los devastadores acontecimientos de New York con los Vengadores, Steve Rogers (Chris Evans), alias el Capitán América, vive tranquilamente en Washington D.C. intentando adaptarse al mundo moderno. El tema cambia bruscamente cuando atacan a un compañero de S.H.I.E.L.D., Nick Fury (Samuel L. Jackson), por lo que Steve se ve envuelto en una trama de intrigas, que representan una amenaza real para el mundo. Es ahí cuando se une a La Viuda Negra (Scarlett Johansson) para desenmascarar a los conspiradores, dirigidos por Alexander Pierce (Robert Redford). Cuando por fin descubren la magnitud de la trama se unirá a ellos Sam Wilson, El Halcón (Anthony Mackie). Los tres se enfrentan a un enemigo poderoso, inesperado y extraordinario, El Soldado de Invierno, Bucky Barnes (amigo de la juventud de Steve) interpretado por Sebastian Stan.

                                       
Actoralmente hay una gran química entre Chris Evans, Scarlett Johansson y Samuel L. Jackson. Al grupo se une el estupendo Anthony Mackie, mientras Emily VanCamp apunta maneras para futuras entregas de la franquicia. Sebastian Stan está loable, en una interpretación muy física, donde demuestra ser un rival durísimo. Eso si, caso aparte es la presencia de Robert Redford, un auténtico camaleón, que le aporta una gran credibilidad a la película, y su carisma es absolutamente innegable, hace que la cinta suba aún más de nivel.



En definitva, un film muy divertido ameno y muy bien hecho, cuya única pega es que en las peleas cuerpo a cuerpo utilizan pocos planos, con el consiguiente pasmo del espectador que a veces se pierde.

Os dejo con el tráiler del film.


martes, 26 de abril de 2016

Inside Man (2006)

Cartel del film

Spike Lee dirige este tremendo film, en el que por fin paró de tener referencias continuas al racismo en todas sus películas y demostró lo gran cineasta que es y lleva dentro. Se trata de una película que trata un tema algo manido como es el del atraco a un banco, pero en este caso de una forma completamente diferente, y ahí radica su grandeza. Es un gran film de acción, muy bien realizado, con diálogos lúcidos y personajes con varias capas. En sus más de dos horas de duración nada está de más y para nada se te hace una cinta ni pesada ni larga. También digo, y si hacer spoilers, que es una película que una vez vista, ya sabes su secreto.
El reparto actoral es de órdago, empezando por Denzel Washington, y con Clive Owen, Jodie Foster, Christopher Plummer y Willem Dafoe.

Clive Owen

Dalton Russell (Clive Owen) es un atracador muy inteligente, y líder de una banda que roba un banco en Manhattan, y en el que durante el tenso secuestro con rehenes, dirigirá de manera maestra todos los pasos para salir indemnes de allí. La película comienza con el relato del propio atracador y a modo de flashback describe todo lo sucedido. El policía que se encargará de comandar todo el operativo es Keith Frazier (Denzel Washington), un duro policía y negociador, que tendrá sus discusiones con su compañero el Capitán John Darius interpretado por Willem Dafoe. En medio de todo el follón aparece una tercera persona, que ha sido contratada por el propietario del banco, Arthur Case (Christopher Plummer), se trata de Madeleine White (Jodie Foster), una poderosa bróker que tiene una agenda secreta y algo que le interesa proteger dentro del banco.

Denzel Washington

Plan Oculto está rodada con dos cámaras, debido a la cantidad de planos que se buscaban, con una localización única, los movimientos son constantes y no se hace lenta ni monótona. El guión de Russell Gewirtz también es otro punto fuerte de la cinta, ya que dosifica la información de manera tremenda e inteligente. Como arrope máximo está el montaje, que lo clava y consigue algo increíble y es que al dominar los diálogos sobre la acción, tenga sin embargo un ritmo trepidante. Pero fundamentalmente la película entretiene, ante todo con los continuos giros que hay en la situación generada, aunque como pequeño defecto parece que los policías son de una inteligencia menor del atracador en todo momento y siempre les tiene dominados, algo difícil de creer.

Jodie Foster & Christopher Plummer

En el plano actoral Clive Owen está soberbio, a pesar de que muchas veces su rostro está cubierto, como cabecilla absoluto de una banda a la que tiene perfectamente entrenada. Denzel Washington es su duro rival, un tipo que a pesar de ser muy inteligente, siempre va por detrás de los planes trazados por tan ingenioso ladrón. Jodie Foster y Christopher Plummer están en plan maestro, una con su habitual sobriedad y el otro con su enorme experiencia y tablas, además de interpretar de maravilla. Willem Dafoe también cumple a la perfección como la otra cabeza pensante del estamento policial encargado de resolver el atraco.


En definitva una gran película y diferente a todo aquello que había hecho antes su director, lo que permite que se le evalúe, aparte de los temas en los que siempre había estado enfrascado de lucha entre negros y blancos, demostrando que tiene la paleta más amplia.

Os dejo con el traíler de este gran film.

viernes, 22 de abril de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XXXVIII)


En 1994 sale Agárralo como puedas 33 1/3: El Insulto final, tercera parte de esta chanante saga, donde David Zucker pasa al guión y la dirección corre a cargo de Peter Segal.
En la escena inicial, el teniente Frank Drebin (Leslie Nielsen) junto a sus compañeros Ed Hocken (George Kennedy) y Nordberg (O.J. Simpson) están apostados de incógnito en el hall de una estación de tren, rememorando la mítica escena de Los Intocables de Eliot Ness, de Brian de Palma de 1987. En vez de una mujer con un carrito que sujetaba Andy García, empiezan a aparecer hasta 4 carritos con niños, de los que se tienen que encargar todos, mientras Nordberg se hace cargo de dos, Frank de otro y Ed no puede sacar la pistola pegada a la pierna... en esos momentos aparece el mafioso, el presidente del gobierno, incluso el Papa... chanante remake donde los haya.



Os dejo con la mítica secuencia inicial... que es descacharrante.

miércoles, 20 de abril de 2016

Race (2016)

Cartel del film

Stephen Hopkins, director canadiense, dirige este biopic sobre la figura del atleta Jesse Owens, cuyo título aquí es "El héroe de Berlín", cuando es un cineasta que hasta ahora se había centrado en películas de terror (Pesadilla en Elm Street 5, Los demonios de la noche, La cosecha, etc.,). Su logro, es conseguir atraparte con la historia de más de dos horas, fruto del loable diseño de los personajes y de una narración bien distribuida. Se trata de un relato correcto, aunque para ser justos, se centra en una época concreta de la vida de Owens y haciendo un resumen de su biografía, por parte de los guionistas, aunque deja bastante claro la realidad del racismo, primero en su propio país, Estados Unidos, y luego la de los nazis sobre los judíos (y también a los negros) en los Juegos Olímpicos de 1936 celebrados en Berlín, bajo mandato de Hitler.


Por un lado, hay que situar el contexto histórico en dos ámbitos fundamentales, primero el film arranca en 1933 en Cleveland, Ohio donde vive Jesse Owens, el menor de una familia de 10 vástagos (3 mujeres y 7 hombres) desde los 9 años, cuando su familia huyó de la segregación imperante en el sur del país, dentro de la Gran Migración Negra, desde Alabama, y no olvidemos que estamos en los años posteriores a la Gran Depresión del 29, que tenía al país todavía sumido en años de pobreza y miseria.
En su adolescencia trabaja en diferentes oficios para subsistir, repartidor de mercancías, estibador de vagones de carga, taller de reparación de calzado, etc., 
Larry Snyder (Jason Sudeikis) era su entrenador en la Fairmont High School y fue decisivo en la instrucción de Owens, además de facilitarle los horarios de entrenamiento, para que no coincidiera ni con las clases ni con su trabajo. Snyder se ganó su estima por ello y consiguió ir a Berlín como entrenador invitado. 
Stephan James, actor canadiense, interpreta a Jesse Owens de manera muy convincente, y además es más guapete que el original.


También está muy bien reflejado en el film, como Jesse conoce a la que fue su mujer, Minnie Ruth Solomon (Shanice Banton), cuando él tenía 15 años y ella 13. De aquella relación tuvieron una hija, Gloria, nacida en 1932, se casaron en 1935, antes de ir a los Juegos, y posteriormente vendrían dos niñas más, Marlene y Beverly.
Ya en los campeonatos nacionales de secundaria deslumbraba con sus marcas, donde batía récords mundiales, como el mítico de Chicago de 1933 o la ya célebre en las competiciones de la Big Ten Conference que tuvieron lugar en Ann Arbor, Michigan, en 1935, donde batió 3 récords mundiales en 45 minutos e igualó otro más.
Jesse se clasificó para participar en 3 pruebas en los Juegos Olímpicos, 100 metros lisos, 200 metros lisos y salto de longitud, aunque al final también disputó y ganó el relevo 4X100.


Antes de celebrarse dichos Juegos Olímpicos de 1936, hubo muchas discusiones y reuniones, y de hecho, la participación de Estados Unidos estuvo pendiente de un hilo, a punto de no ir con sus atletas por las noticias que llegaban de esa Alemania, donde se repudiaba a los judíos, y su actitud era cada vez más errática. Se hace especial hincapié en las reuniones entre Avery Brundage, próximo presidente del Comité Olímpico de Estados Unidos y Jeremiah Mahoney (William Hurt) que se oponía a la participación en dichos juegos. Avery, interpretado por el magistral Jeremy Irons, después de ganar la votación interna que da el aprobado a la presencia de USA en esos juegos, tiene que lidiar con Joshep Goebbels, a quien da vida un magnífico Barnaby Metschurat, en unas duras negociaciones, en las que Avery deberá de ceder, incluso dentro ya de la propia competición. Recordemos que esos juegos fueron preparados y dirigidos por Goebbels, que pretendía mostrar al mundo el "progreso" de la Alemania Nazi.


Lo más sorprendente y lo que demuestra que todavía quedan secuelas en Estados Unidos en el asunto de la discriminación racial, es que Owens en su propio país lo sufría en sus carnes, incluso después de volver como un héroe, después de sus éxitos en los Juegos Olímpicos, donde consiguió 4 medallas de oro, y en una cena organizada en su nombre para rendirle homenaje, es obligado a entrar por la puerta de servicio (a la gente de color no se le dejaba entrar por la puerta principal) ante el enojo de su entrenador. Hablamos de una persona que era todo corazón, un superdotado para el atletismo, y un ejemplo a seguir por varias generaciones de estadounidenses.


En el plano actoral, muy convincentes todos, excelente Stephan James como Jesse Owens, conmueve su historia de amor con su mujer y como la recupera. Jason Sudeikis interpretando a su entrenador es otro personaje espléndido, y para mi clave, dando al protagonista todo lo que él desaprovechó en su día por su inexperiencia juvenil cuando también fue atleta. Barnaby Metschurat encarnando a Goebbels me parece extraordinario, en todo momento deja claro su odio a los judíos y lo que es peor, que era un tipo completamente enajenado y loco. Por otro lado, Jeremy Irons encarna con solvencia el personaje de Avery, clave también a su manera para que sucediera todo aquello y Owens diera aquel festival en tierra nazi.


Una buena película, que quizás da algún bandazo innecesario, incluso melodramático, para llegar al momento cumbre, eso si, rodado de manera estupenda, que son aquellos Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, preparados por el ministro de propaganda Goebbels.
Hitler sólo saludaba a los atletas alemanes victoriosos y quería demostrar la fortaleza de la raza aria, a lo que Owens respondió con una bofetada deportiva descomunal en territorio comanche.

Os dejo con el traíler de este film.