jueves, 28 de mayo de 2015

Mejores escenas cómicas del cine (XXVII)



Estos días andamos comentando los resultados de las últimas elecciones, y sus reacciones posteriores, y se me viene totalmente a la cabeza aquella gran escena de Amanece que no es poco, que tiene en cierta forma un parecido bestial a la realidad de pequeños pueblos o localidades.
En 1989, Jose Luis Cuerda dirige esta disparatada y magnífica comedia en la que como si de un cuento, ida de olla o viaje psicodélico se tratara, los protagonistas quieren cambiarse los papeles en la misma película, los hombres nacen de la tierra como los vegetales, los niños nacen de señoras mayores que se quedan embarazadas en la misma noche, el alcalde da los resultados de las elecciones como le da la gana, etc... Un elenco de actores españoles de lo más granado dan vida a esta historia, tan disparatada como divertida.




En una de esas escenas míticas, el alcalde del pueblo (Rafael Alonso) da el resultado de las elecciones, donde todos mantienen su puesto, el cura, el maestro, la puta, etc...
 
Os dejo con la gran escena.
 
 

miércoles, 27 de mayo de 2015

Johnny Deep desconocido en su nuevo film.


 
Johnny Deep es muy dispar, variopinto y polifacético. Su nuevo film Pacto criminal (Black Mass), cinta que se podrá ver el 18 de diciembre en las salas de cine, demuestra su camaleónica cualidad para meterse en los personajes. El avance de casi dos minutos no dice mucho, pero se enfoca en el personaje que encarna el actor y la violencia y despreocupación con la que se desenvuelve en la vida.
Respecto a la historia, basada en el libro homónimo escrito por Dick Lehr y Gerard O'Neill, contará parte de la vida del gángster más temido, más buscado y más célebre en la historia de los Estados Unidos, James "Whitey" Bulger. Puntualmente, hará hincapié en la década del 70, cuando el agente John Connolly persuade al mafioso irlandés para colaborar con el FBI y eliminar a un enemigo común, la mafia italiana. El drama narrará la verdadera historia de esta alianza impía que se salió de control, lo que le permitió a Whitey evadir la ley, consolidar el poder y convertirse en uno de los delincuentes más despiadados y poderosos de la historia de Boston.
Impresiona la caracterización de Johnny Deep en este biopic.
 
Os dejo con el trailer.
 
 

martes, 26 de mayo de 2015

Ha muerto Vicente Aranda.


El director de cine Vicente Aranda ha muerto a los 88 años, ha informado la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas a través de Twitter. Aranda, nacido en Barcelona el 9 de noviembre de 1926, fue el director de películas como Amantes (1991) (protagonizada por Victoria Abril, Jorge Sanz y Maribel Verdú, con la que ganó los goyas a la Mejor Película y Mejor dirección), El Lute, camina o revienta (1987), La pasión turca (1994) o Juana la Loca (2001). Aranda, padre de dos hijas, seguía viendo hasta hace poco dos o tres películas diarias y decía que le gustaba sobre todo trabajar, aunque también disfrutaba comiendo, y le divertía mucho la amistad.
Aranda dirigió su primera película en 1965, Brillante porvenir, junto a Román Gubern, un porvenir que se prolongó durante más de 45 años, ya que se sentó por última vez en la silla del director con 82 años para realizar Luna caliente (2009).
En su trayectoria marcó un hito Amantes, la historia basada en el llamado crimen de la calle Tetuán, un suceso real de la España de los años cuarenta. El filme triunfó en varios festivales internacionales, destacando el Oso de plata a la Mejor Actriz a Victoria Abril.
 

 
 
En total, el cineasta barcelonés dirigió a lo largo de su carrera una treintena de títulos y escribió una cifra similar de guiones.
Aranda fue galardonado con el Premio Nacional de Cinematografía en 1988. Sus amigos decían de él que era un poco cascarrabias, algo que da la edad, decía. Ante su fama de obseso sexual, decía con sorna en las entrevistas: "El sexo me interesa, eso por descontado". De sus obras decía que sus películas eran "como el vino, mejoran con los años".
Aranda también realizó algunos trabajos para televisión, en concreto en TVE, como la serie Los jinetes del alba (1990), sobre la revolución obrera de 1934 en Asturias, y un capítulo de la serie La huella del crimen, El crimen del capitán Sánchez (1985). 
 
Os dejo con un trailer de la película El Lute, Camina o revienta, de 1987.
 
 

jueves, 21 de mayo de 2015

Mad Max: Fury Road (2015)

Cartel oficial
 
 
Muchas expectativas había por mi parte con este film, la cuarta entrega de Mad Max, y puedo asegurar que hay un antes y un después de haber visto esta obra maestra. Como reza uno de los carteles del film, y que está sacada de una frase de la película "Hoy va a ser un gran día" y tanto que lo fue, una noche inolvidable. George Miller ha conseguido que el público que asiste a ver su trabajo salga flipando en colores, descolocado, aturdido, pero con una sonrisa en la cara, como si hubieras asistido a un fiestón. Pero claro, no olvidemos una cosa fundamental, nos encontramos ante una película básica y visceral, que no sólo mantiene sino que eleva a la máxima potencia esas coordenadas referenciales de sus predecesoras, es decir, el apocalíptico y postnuclear futuro que nos presenta.
Australia es un país de locos geniales, pero el mejor de todos ellos es George Miller, que después de esto se puede morir tranquilo.



Fury Road, bajo un brillantísimo despliegue de desguace motorizado, tubos de escape tuneados, V8 que corren que se las pelan y demás, construye un entramado de personajes profundos, motivaciones con sentido y, sí, cosas para pensar, porque aquí hay de todo, feminismo, misoginia e intento de priorizar una estirpe, todo ello mezclado en una montaña rusa de sensaciones, escenas trepidantes que no dan descanso al espectador y una puesta en escena, que es tan abrumadora que sólo cabe aplaudir al director por su esfuerzo incansable en llevar alante el proyecto (con todos los problemas que hubo en el rodaje).
Es importante explicar que la primera idea de resucitar la saga, le vino a Mr.Miller en 1998, paseando por Los Ángeles, cuyas autopistas son lo más parecido a zonas de Australia áridas. Más tarde pensó en presentar a los Salvajes de la autopista como dementes que persiguen personas en vez de gasolina (como si pasaba en la segunda), ese es precisamente uno de los signos identificativos de esta película, los recursos humanos prevalecen sobre otros en ese ambiente post-apocalíptico.


                                                          Tom Hardy & Charlize Theron
 
 
Max (Tom Hardy) está aquí al borde la locura, atormentado por los recuerdos de ese pasado turbulento que le persigue, pero su manera de sobrevivir es ir solo por el mundo, aunque pronto encuentra enemigos impacables que le utilizan como bolsa de sangre. Sin embargo, se ve arrastrado a formar parte de un grupo que huye a través del desierto en un War Rig (trailer formado por una cisterna doble, más una cabeza tuneada que tira de él) conducido por una Emperatriz de élite, Furiosa (Charlize Theron). Escapan de una Ciudadela tiranizada por Immortan Joe (Hugh Keays-Byrne), a quien han arrebatado algo irreemplazable, su sucesor. Desatado y enfurecido, Immortan Joe moviliza a todas sus bandas y decide emprender una persecución implacable a lo largo y ancho del desierto detrás de los rebeldes, donde se produce una guerra sin cuartel de altísimas revoluciones donde se producen momentos orgásmicos, que a mi particularmente me hicieron disfrutar como un niño con zapatos nuevos.


 
 
La esperanza y la desesperación están tan unidas que vida (o medias vidas, o tres cuartos) y muerte son prácticamente indistinguibles. El pensamiento constructivo se impone al destructivo en el desarrollo de los personajes, y no hay bobadas de que si el pensamiento femenino se impone al masculino y tal, a pesar de esa forma de pensar castradora y de estirpe maligna de Immortan Joe (cinturones de castidad incluídos). De hecho una de las características diferenciadoras con respecto a sus hermanas antiguas, es que aquí el protagonista principal no es Mad Max, que aunque sigue siendo imprescindible, cede el testigo a  Furiosa, interpretada por una brutal Charlize Theron que te magnetiza desde la primera escena, una actriz camaleónica que aquí alcanza cotas sublimes en una interpretación para la historia, con una penetrante mirada y detalles de diosa de la pantalla, una bestia dentro de la bella. Tom Hardy está primitivo, primario y heróico (no es bueno comparar con Mel Gibson, aunque sea inevitable) pero da la talla.

 
 
Aquí hay una magnífica dirección artística, una banda sonora que incluso está incorporada a la acción (brutal Junkie XL) y un sentido del humor, el espectáculo y la coreografía sobre ruedas verdaderamente despampanante, digna de comerse a bocados a cualquier producción de Hollywood de la actualidad. Estamos sin duda ante un film con tintes de serie B, que logra que todas las ideas ochenteras gloriosas sean transportadas y elevadas, con los medio actuales, a un nivel estratosférico.
Un frenesí, un exceso bárbaro, un no parar, un disfrute continuo, los cambios de tonalidades del día a la noche, la espectacular recreación de la tormenta de arena, la cuidadísima presentación de la cuidadela, los incontables tuneados de coches y megacohes... todo es grandioso. Ansiosos por llegar al Valhalla, los participantes de esta fantasía de sangre, gasolina y leche materna, llegan al éxtasis con frases para el recuerdo e imágenes visuales que no paran de sobrevolar mi cabeza.


Immortan Joe

Un derroche de clase en definitiva, un abuso, que ha dejado claro que quien quiera llegar a este nivel lo tiene muy difícil. Vayan al cine, solo hay que dejarse llevar y disfrutar, así de sencillo, el exceso es adictivo.

Os dejo con el trailer.



miércoles, 20 de mayo de 2015

Mad Max 2: The Road Warrior (1981)

Cartel del film
 
Filmada en 1981, dos años tras la primera parte (de la que ya di mi opinión), Mad Max 2, conocida también como “El Guerrero de la Carretera” (The Road Warrior en inglés), nos trae una vez más a ese gran héroe de un mundo caótico, Max Rockatansky (Mel Gibson) un policía encargado de la vigilancia de una autopista, que en ese futuro postnuclear y apocalíptico se las vuelve a ver con gente muy salvaje, que en esta ocasión están encabezados por Humungus, un tipo cachas y fornido, con la cara cubierta por una careta-casco debido a quemaduras en su rostro y que es capaz de infundir el miedo de modo implacable.


 
 
Mad Max luchará para proteger a un grupo de seres humanos, con un particular bien (petróleo), de unos psicópatas guiados por el imponente Lord Humungus.
La historia atrapa desde el primer momento, y la trama está llena de acción, adrenalina y muchas escenas de lo más llamativas. Es evidente que el director, George Miller, tenía mayor presupuesto que en la primera entrega, lo que hace que muchas cosas técnicas mejoren con respecto a la primera entrega.
 
 
 
 
Aquí, en esta segunda parte, uno de los mejores puntos a favor del director es adaptar sus influencias definidas por los grande artesanos del western estadounidense y aplicarlas a esta historia de entorno futurista en el que se desarrolla la acción. Hablo de John Houston o del propio John Wayne, que sirven para moldear aún más el personaje de Mel Gibson. Se trata de un duro héroe, que va uniéndose en su camino a colonos con los que llega a un acuerdo, para defenderse de sus hostigadores.



 
Una vertiginosa persecución nos pone la base del antagonismo entre el personaje de Mad Max y el de Wez, uno de sus feroces enemigos. Max ya es el guerrero de la carretera, un hombre cuya historia contada en la primera película le ha convertido en un personaje solitario.
Establecido el esqueleto que va a sustentar el resto de los 96 minutos de metraje (una duración que en principio iba a ser mayor y que sufrió no pocos recortes dada la violencia extrema de lo inicialmente filmado por Miller), una de las mayores virtudes de Mad Max 2 es lo sucinto de los diálogos que definen a los personajes.



 
La escena final es pura adrenalina, y deja claro que esta probablemente sea la mejor película de la trilogía inicial. Una franquicia atípica cuyos filmes no siguen un hilo conductor estricto, ni son continuación el uno del otro como las sagas que estamos acostumbrados a ver en la actualidad.
 
Os dejo con el inicio del film.
 
 

viernes, 15 de mayo de 2015

The Avengers: Age of Ultron (The Avengers 2) (2015)

Cartel del film
 
 
Muy buenas eran las perspectivas que animaban a ver esta secuela, y era difícil que Los Vengadores: La Era de Ultrón decepcionara. Por muchas razones, ya que la construcción del universo cinemático de Marvel tiene enganchados a los fans con fidelidad inusitada, similar a los fanatismos que están generando series tipo Juego de Tronos o The Walking dead, sino porque además la espiral en la que se haya inmersa no es sólo de calidad, sino que apela continuamente tanto a la sensibilidad como a la inteligencia y al sentido del humor del espectador medio. Ya en la primera “Los Vengadores”, uno de los aspectos más destacados fue no solo la unión de los héroes más poderosos de la Tierra después de haberlos visto en varias películas individuales, sino el hecho de juntar un elenco de actores tan variopinto. Aquí lo difícil fue cuadrar las agendas de todos.
 


 
La trama se explica en el momento en que Tony Stark intenta reactivar un programa caído en desuso cuyo objetivo es mantener la paz, las cosas empiezan a torcerse y los héroes más poderosos de la Tierra, incluyendo a Iron Man, Capitán América, Thor, El Increíble Hulk, La Viuda Negra y Ojo de Halcón, tendrán que afrontar la prueba definitiva cuando el destino del planeta se ponga en juego. Es entonces cuando el villano Ultrón emerge, y le corresponderá a Los Vengadores detener sus terribles planes, que junto a incómodas alianzas llevarán a una inesperada acción que allanará el camino para una épica y única aventura.




Aquí en esta segunda parte, su deuda con el cómic queda saldada perfectamente, cosa que en las primeras entregas estaba por pulir. Además tenemos al frente en la dirección a un portento como Joss Whedon, que habla al espectador de fan a fan, alguien curtido totalmente en los entresijos del papel y conocedor de la cultura popular al dedillo. Al final lo que consigue es algo que ya conocíamos, que sea un producto novedoso y atractivo, manteniendo a fondo las señas de identidad que hacen tanto de los superhéroes como de los guiños y las referencias cruzadas algo indispensable.




Película divertida, amena, con guiños humorísticos, y con cada superhéore racionado y explotado en su justo momento. Yo siempre fui fan del hombrecillo verde y aquí está soberbio, en todas las escenas, impresionante su lucha con Iron Man en una parte de la película, espectacular. El gran trabajo detrás de las cámaras hace el resto. Muy destacable la pareja de gemelos, protagonizados por Elizabeth Olsen (descubrimiento personal) y Aaron Johnson.



 
Os dejo con el tráiler de este auténtico disfrute de película.

 

lunes, 11 de mayo de 2015

Lemmy (2010)



En 2010 Greg Olliver y Wes Orshoski realizaron el documental sobre la vida de Lemmy Kilmister, líder del Motörhead, una banda británica con más de 30 años de historia.
Más punk que los punks, lo suyo es el rock and roll intuitivo y primario, además de partir de las influencias clásicas de Beatles (al que considera el mejor grupo), Little Richard, Elvis, etc...
Lleva mucho en esto del rock and roll y casi lo podría haber inventado pero como nos muestra este documental fue garaje-rocker de botín cubano en los galeses Rockin’ Vickers (vaya pelucón). Fue viajero espacial en los idos proto-punks Hawkwind. Y los dejó (de hecho, le echaron) para formar la máquina Motörhead.
Impresionantes momentos tiene el documental, como saber que es un ludópata sin remedio, adicto a las videoconsolas, al Jack Daniels, etc... Me impresiona lo cercano que es.
El documental nos muestra a un Lemmy cotidiano en Los Ángeles mostrando palmito y siendo respetado por mucha gente.
Dave Grohl, Alice Cooper, Slash, Mick Jones (de The Clash), Peter Hook (de New Order), Jarvis Cocker y otros figurones se inclinan aquí ante el pirata de la verruga.
 



Colecciona estremecedora memorabilia original nazi (le vemos incluso subido a un tanque). Su indumentaria con símbolos nazis le ha granjeado problemas. Lo único que no descubriremos a estas alturas es el secreto de su eterna juventud, a los 62 años, Lemmy Kilminster lo ha bebido, follado y hecho todo.

Disfrutad de este gran documental, y no perdáis ni ojo de todos los detalles.

 

lunes, 4 de mayo de 2015

Thriller in Manila (2008)



Mucho se ha hablado estos días del combate del siglo entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, dos grandes boxeadores, aunque me incline claramente por el estilo del filipino, pero la pelea en si distó bastante de ser un combate mítico, tuvo buenos momentos, pero me supo a poco. Y es que claro, cuando se han visto combates memorables, es muy difícil de igualar, ni siquiera de llegar. También hablamos de pesos y categorías distintas, pero amigos, donde estén los pesos pesados... los de verdad, los más grandes... lo demás se queda por debajo.
John Dower dirigió en 2008 un documental sobre los tres combates que sucedieron entre Muhammad Ali (Cassius Clay) y Joe Frazier entre 1971 y 1975. Pocas veces en la historia del boxeo, se llevaron a cabo tantos combates importantes entre dos figuras de tamaño renombre. La primera fue la mejor todas, la más técnica. La última, la más famosa, la más carnívora… “Parecía una pelea pero en realidad era una guerra”, dijo Frazier años después.
Este fabuloso documental se centra sobre todo en esa pelea de Manila del 1 de octubre de 1975.




La industria del boxeo y su afán de rascar dinero, las necesidades de publicidad y las urgencias políticas del país, trasladaron el tercer combate entre las dos figuras Ali y Frazier, a una parte inusual de Asia, inusual sobre todo para dicha disciplina deportiva.
Manila, la capital de Filipinas, recibió la histórica pelea en medio de una triste realidad, que el dictador, Ferdinand Marcos, trató de disimular para el evento. El país no solo vivía un presente de extrema pobreza sino que además convivía con una intensa guerra civil entre rebeldes comunistas y un grupo de islámicos que cada vez crecía más. El show pugilístico fue meramente un intento para embellecer esa cruda realidad, una realidad que no estaba en condiciones de recibir un evento así.
Muhammad Ali llegaba victorioso y con desfile mediante a este novedoso lugar para su carrera deportiva. Poco menos de un año atrás había recuperado el título del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) frente al entonces invicto George Foreman y en un escenario emblemático como Zaire (otro combate memorable que se narra en la película aquí comentada When we were kings). Chuck Wepner, Ron Lyle y Joe Bugner fueron sus retadores en 1975 y también sus víctimas.


 
Frazier y Ali eran amigos, incluso Joe habló con Nixon para que Ali pudiera volver a boxear cuando a este le retiraron la licencia por culpa de su negativa a ir a Vietnam. Pero fue confirmarse este combate y se hicieron enemigos irreconciliables... Decía Alí: “Es feo, no sabe bailar, no sabe boxear y no sabe escribir poemas. Frazier es un ‘Tío Tom’. Está con el enemigo”, afirmó el campeón del mundo. En la época, no existía un insulto peor para un hombre negro de Estados Unidos que “Tío Tom”.
La lucha fue tan encarnizada y se pegaron tanto, que posiblemente sea para mi la mejor pelea de la historia, hasta Ali admitió que creía haber muerto de cansancio por un instante.
Frazier tenía 31 años, Ali 33 primaveras. 28 mil personas en un estadio que sufría los casi 50 grados del calor asiático. Pero había una dificultad añadida y es que eran las 10:45 de la mañana hora local de Manila. El combate que luego se hizo famoso bajo el nombre de “Thrilla In Manila” fue una de las primeras trasmisiones globales por satélite y arrancó a esa hora para que lo puedan ver en un horario acorde en los Estados Unidos, cosa que ahora es algo muy común en cualquier retransmisión de alto nivel. Don King como promotor ofreció tres árbitros, al final el local Carlos Padilla fue el elegido.
En 2001, en una entrevista con el New York Times, Cassius Marcellus Clay declaró: “En el calor del momento dije cosas que no debí decir. Lo insulté y no debería haberlo hecho. Pido disculpas por eso, lo siento. Todo formó parte de la promoción de la pelea”. Joseph William Frazier se fue el 7 de noviembre de 2011 a los 67 años. Y se fue sin perdonarlo. Aquí vemos declaraciones suyas en vida.
 
Os dejo con el tremendo documental.
 
 

jueves, 30 de abril de 2015

When All I lose (2015)


En la XIII edición del NotodoFilmfest otro de los cortos finalistas fue el dirigido por Nicolás Santiago Ponta, corto animado en este caso y con título en inglés "When All I lose". Con música de Marcos Ferrero excelente, nos habla de un hombre ya anciano que vive en un pueblo abandonado donde todo se cae y está viejo. Pero en un alarde de fuerza de voluntad decide darle vida y a base de currárselo, convierte el pueblo en un parque eólico, intentado rememorar los días de gloria de dicha villa.
 
Os dejo con el magnífico corto.
 


miércoles, 29 de abril de 2015

Gilipollas (2012)

 
 
Gilipollas es un corto dirigido por Pablo Mejías  Rivero y protagonizado por Ana Calabozo y Javier Valera. Ana interpreta a una chica que acaba de ser dejada por su novio y acude al amigo que le seca las lágrimas,  pero que no se come una paraguaya. Es entonces cuando el amigo en cuestión empieza a fantasear con que esta puede ser su gran oportunidad con su amiga (que le pone a 100) a la que nunca fue capaz de decirle que le gusta, por lo que ve desfilar a todos los chicos con los que ella se relaciona y que la acaban dejando.
Su conclusión final es que es gilipollas.
 
Os dejo con el divertido corto.

 

martes, 28 de abril de 2015

Hostiable (2015)

 
Este cortometraje, Hostiable, fue finalista de la XIII edición del Jameson Notodofilmfest y está dirigido por David Galán Galindo. El director (guionista en Buenafuente) está preparando su ópera prima "Orígenes secretos" y con este corto (que no es el primero, recordemos Curvas o Push up) calienta motores.
Los protagonistas son una pareja, Gonzalo (Berto Romero) y Elena (Mariam Hernández) con un sentido del humor bastante asimilable, si se ve dicho programa de televisión por las noches. Una conversación que empieza entre ambos al llegar a casa, se va enredando poco a poco por las interpretaciones de uno y otra respondiendo a su vez, a partir del tema de un niño que al parecer tiene aspecto de hostiable, algo muy sincero por parte de él que le trae consecuencias negativas. La reacción de ella no se hace esperar.
 
 

Os dejo con el divertido cortometraje.
 
 

lunes, 27 de abril de 2015

Escenas míticas del cine (XXXIII)

 
En 1972 Francis Ford Coppola dirige El Padrino, obra maestra absoluta del cine, en la que se describe con precisión anatómica el reinado de Vito Corleone (Marlon Brando) y se ve el funcionamiento de su familia y al clan que tiene a su pleno servicio. Don Vito Corleone es el respetado y temido jefe de una de las cinco familias de la mafia de Nueva York. Tiene cuatro hijos, Connie (Talia Shire), el impulsivo Sonny (James Caan), el pusilánime Freddie (John Cazale) y Michael (Al Pacino), que no quiere saber nada de los negocios de su padre.
En una escena memorable le va a ver Johnny Fontane, interpretado por Al Martino, que fue en verdad uno de los grandes crooners del pop italiano de América, con una cadena de éxitos desde la década de los 50 hasta mediados de los 70, y siempre es recordado por este papel, algo misterioso, supuestamente con paralelismos con la vida de Frank Sinatra (siempre se ha hablado mucho de su relación con la mafia que le ayudó), pero con similitudes a la propia carrera de Martino.

 
 
En esta reunión Fontane le pide un favor a Don Vito, para que le den un papel en un film, ya que el productor de la misma no le quiere ni ver porque dice que está acabado, a lo que Vito le pone firme y le dice que le hará una oferta que no podrá rechazar... una cabeza de caballo lo arreglará todo.

Os dejo con la mítica escena.
 

domingo, 26 de abril de 2015

Kurt Cobain: Montage of Heck (2015)

Cartel del documental

Kurt Cobain baja del escenario, agarra una cámara con las dos manos y la acaricia, mientras empieza a amasar saliva dentro de la boca. Cobain escupe a la lente que le está grabando y se va hacia la otra punta del escenario, destruyendo todo lo que se encuentra en un comportamiento entre ridículo y desesperado. No lo hace por llamar la atención. No quiere ser imitado, necesita estallar, sacar toda esa hiperactividad que sus padres no supieron curar. No está loco, ni drogado o, al menos, su comportamiento no obedece a la influencia de las drogas. El líder de Nirvana no era tan especial pero, en tan solo 27 años de vida, no dio tiempo a comprobar muchas cosas, pero si a que era un genio, componiendo como pocos lo han hecho.
Como todo músico muerto antes de tiempo, se convirtió en mito, pero el film nos descubre a la persona, alguien demasiado sensible, muy descontrolado y confuso y que no toleraba la humillación. Para ello se parte desde su primera época en Aberdeen (Washington), su infancia y adolescencia, el divorcio de sus padres, su primera novia, etc., todo ello para explicar hasta como llega su éxito con la banda de grunge Nirvana.
 
 


 
Morgen se ha encargado de desnudar al inventor del grunge en una cinta que tiene momentos terroríficos, también irónicos y también muy kitsch. Es decir, puro Cobain. El film no ahonda en los asuntos de Nirvana, ni en las teorías conspiratorias que rodean su muerte, es una narración en orden cronológico a través de diarios, vídeos y audios que el músico, el mismo que acabó una de sus actuaciones enseñando el pene a una de las cámaras que lo grababan, dejó a lo largo de su vida. Una existencia durante la que sufrió cinco humillaciones y un fuerte dolor de estómago, un intento de suicidio al enterarse de que su mujer quería ponerle los cuernos y seis heridas graves que provocaron que se disparara en la cabeza el 5 de abril de 1994.
Quizás, desde mi punto de vista, me sobran las escenas familiares, excesivas, en las que la intimidad del matrimonio queda muy expuesta, y sobre todo es que no aguanto a Courtney Love, me parece una Yoko Ono moderna, bastante insufrible.
Kurt tampoco es que fuera un tipo ejemplar ni mucho menos, pero queda claro que era muy monógamo, al contrario que ella, y que quería mucho a su hija.




 
En definitiva un documental interesante, para aquellos que quieran indagar en la personalidad del mito, pero que musicalmente poco aporta. Dave Grohl no habla en la cinta, si Krist Novoselic y Courtney Love (ya sabemos que Courtney y Dave no son precisamente amigos). También hay declaraciones de sus padres, madrastra, etc...
En cuanto a lo musical destaca una versión de Kurt de And I love her de los Beatles, hasta ahora inédita. Pero poco se habla de la escena de Seattle, demasiado poco, ni de grupos aledaños.
Todo este material que estuvo analizando concienzudamente durante años es el que nutre este buen documental que lleva el título de uno de los cassettes más reveladores con los que se encontró Morgen, Montage of Heck. El film muestra cómo la vida de Cobain estuvo marcada por distintas humillaciones que le fueron destruyendo. Las declaraciones de Love que le señalaban como un suicida potencial se refuerzan con la constante repetición en sus diarios de la palabra “suicidio” o de frases como “el día más feliz de mi vida será el que no tenga un mañana”. Otro triste miembro del club de los 27.

Os dejo con el tráiler del documental.

 

Al Pacino cumplió ayer 75 años.

 
Al Pacino cumple 75 años y lo celebra con el lanzamiento de una nueva película, "La sombra del actor", en la que interpreta a un artista que no pasa por un buen momento. Nada que ver con su carrera: desde su estreno en la gran pantalla, Al Pacino se ha ganado el reconocimiento de ser uno de los tipos más duros del cine.
Lo de Michael Corleone estuvo a punto de fracasar. "Tras la primera semana de rodaje me querían echar", contó Al Pacino poco antes de su 75 cumpleaños, que celebró ayer, en un programa del canal ABC. Hablaba por supuesto de su papel en "El Padrino". Hace más de 40 años Ford Coppola afortunadamente se pudo imponer a la crítica opinión de los productores, que consideraban al italo-americano Alfredo James Pacino demasiado blando para el hijo del capo de la mafia Don Corleone (Marlon Brando).
Hasta 1995 no se volvió a unir con Robert de Niro en Heat, impresionante film con Val Kilmer de tercer espada.


Desde los gritos de El precio del poder: Scarface (1983) al discurso de Pactar con el diablo (1997). Es imposible condensar el carácter de Tony Montana, Michael Corleone o Sonny Wortzik en pocos minutos, aunque sus amenazas y subidas de tono intimidan, pero su mejor arma es la mirada fija y el silencio, que dejó petrificado a Johnny Deep en Donnie Brasco (1997).
Tras toda una carrera jalonada de éxitos hay pocas cosas que le queden por hacer, aunque para muchos siempre estará la duda de cómo sería Han Solo interpretado por Al Pacino, que rechazó pilotar el Halcón Milenario en La guerra de las galaxias. No lo podía hacer todo...
Pequeño en estatura, pero un grande del cine.
 
Os dejo con la escena del robo en Heat dirigida por Michael Mann.
 
 

martes, 21 de abril de 2015

Ya tenemos trailer oficial del Episodio VII de Star Wars.

 
Star Wars: Episodio VII será la séptima entrega de la franquicia de películas Star Wars. Después de que The Walt Disney Company adquiriera los derechos de Lucasfilm Ltd. a George Lucas, se anunció la producción de Star Wars Episodio VII con una fecha pautada de estreno para el mes de diciembre de 2015, y que la misma sería sucedida por los Episodios VIII y IX. Lucas estará involucrado en el proceso de realización de la Trilogía de Secuelas como asesor creativo, así como para futuras películas de Star Wars. Ya está grabada la película del episodio VII. Y ya tenemos tráiler oficial, que ha salido esta semana, con una historia original.


 
Impresiona ver a la nave imperial encayada...

Os dejo con el tráiler.

 

miércoles, 15 de abril de 2015

Mejores escenas cómicas del cine (XXVI)


 
Muchos de nosotros y nosotras hemos visto "The Hangover", es decir, Resacón en Las Vegas, y la primera impresión que te da cuando la visionas, a parte de reírte bastante, es que toda la parte de la fiesta desenfrenada que se montan los cuatro amigos a partir de la ingestión de sustancias psicotrópicas te la quitan, te la roban, te la hurtan a posta y te sientes bastante estafado, pero claro luego reflexionas y dices leñe eso hubiera sido lo fácil y lo que hacen es dar otro punto de vista, y empezar por el final de la fiesta.
Pero imaginaros que lo que es la fiestaca hubiera sido el centro de la película... claro eso hubiera desencadenado censuras y su paso a película clasificada como XXX. 


 
Para mi la mejor parte del film es el final, cuando los cuatro amigos repasan en la cámara de fotos, donde todo quedó registrado, esa noche inolvidable de despedida de soltero, todo esto ya en los créditos.

 

jueves, 9 de abril de 2015

Ayer murió Geoffrey Lewis.


 
Geoffrey Lewis, que ayer martes falleció a los 79 años en su casa de Woodland Hills (California) era uno de los rostros secundarios más clásicos de la historia del cine, sobre todo por su aparición en muchas películas de su amigo Clint Eastwood. Participó en un buen puñado de westerns y películas protagonizadas por Clint como Infierno de cobardes, Un botín de 500.000 dólares, Duro de pelar, La gran pelea, Medianoche en el jardín del bien y del mal, El cadillac rosa o Bronco Billy.  También es el padre de Juliette Lewis, la actriz y cantante de punk-rock. Geoffrey era cienciólogo y de sus diez hijos, además de Juliette, también se han dedicado a la interpretación Lightfield, Matthew y Dierdre.
Nacido en San Diego, Geoffrey Lewis creció en el estado de Rhode Island antes de que la familia volviera a California cuando él cumplió 10 años. Siempre tuvo claro que amaba la interpretación y acabó en el Plymouth Theater en Massachusetts. Debutó en el off de Broadway y a inicios de los setenta ya estaba en el cine en Coraje, sudor y pólvora (1972). Tras Dillinger (1972), de John Milius, coincidió con Eastwood en Infierno de cobardes (1973) y comenzó una larga amistad.


 
Nunca ganó un gran premio (solo fue candidato a un Globo de Oro por la serie Flo), pero Lewis desde luego era un tipo apreciadísimo por el gran público. En televisión trabajó en Lou Grant, Equipo A, Hawai 5-0, La casa de la pradera, Bonanza, El gran chaparral, Cannon, Misión: Imposible, Starsky y Hutch, Barnaby Jones, Falcon Crest, En el calor de la noche, Se ha escrito un crimen, Dawson crece, MacGyver, Autopista hacia el cielo, Las chicas de oro o Ley y orden. Aunque su trabajo más reputado en la gran pantalla fue en la miniserie El misterio de Salem's Lot, de Tobe Hooper.
Más reciente es su trabajo en Los renegados del diablo, una cinta de terror estrenada en 2005.
 
En homenaje os dejo con una escena de Infierno de Cobardes donde él participaba, la de los latigazos.
 
 

miércoles, 8 de abril de 2015

Escenas míticas del cine (XXXII)


 
En 1990 Francis Ford Coppola dirige la tercera parte de El Padrino, una película muy buena, sino fuera porque las dos primeras partes son obras maestras, pero claro la comparativa sería demasiado cruel.  Aquí Michael Corleone (Al Pacino), heredero del imperio de don Vito Corleone, intenta rehabilitarse socialmente y legitimar todas las posesiones de la familia negociando con el Vaticano. Después de luchar toda su vida se encuentra cansado, tiene problemas de salud (diabetes que le dan bajadas de azúcar) y centra todas sus esperanzas en encontrar un sucesor que se haga cargo de los negocios. Vincent, el hijo ilegítimo de su hermano Sonny, será el elegido.



 
En una escena memorable, Michael va a ver al que será Papa (Ralf Vallone), y en la conversación que empieza con temas políticos, acaba en un momento cumbre, y es que el propio clérigo pide a Michael que se confiese, y a pesar de su inicial reticencia, ya que la lista de pecados después de 30 años es bastante larga... el momento en el que confiesa haber ordenado la muerte de su hermano Fredo es algo espectacular. "Tus pecados son terribles, y es justo que sufras" le dice el obispo mientras Michael llora.
 
Os dejo con esta mítica escena.

 

martes, 31 de marzo de 2015

Escenas míticas del cine (XXXI)


 
En 1974, Francis Ford Coppola realiza la segunda parte del Padrino, basado igualmente en la novela de Mario Puzo. Aquí se desarrolla la continuación de la historia de los Corleone, por medio de dos historias paralelas, primero la elección de Michael Corleone como jefe de los negocios familiares y por otro los orígenes del patriarca, el ya fallecido Don Vito a quien da vida un inmenso y muy joven Robert de Niro, primero en Sicilia y luego en Estados Unidos, donde empezando desde abajo llegó a ser el capo de la mafia de New York.
Aquí suceden hechos realmente importantes en el devenir de la familia, y la película relata el reinado de Michael con todos sus problemas, y su manera de manejar todo.
 



En una mítica escena en donde el corrupto senador Pat Geary (G.D. Spradlin) dificulta los ambiciosos proyectos de Michael Corleone de expandir su negocio de hoteles y casinos en Las Vegas, éste amenaza a Michael y su familia, pero la contestación del jefe de la familia Corleone no tiene desperdicio, más adelante dicho senador las pasará canutas.
 
Disfrutad de la escena.

 

lunes, 30 de marzo de 2015

It's a Mad, Mad, Mad, Mad World (1963)

Cartel del film

 
El mundo está loco, loco, loco es una alocada comedia, cuyo inmenso reparto supo sacarle el jugo a una historia repleta de momentos memorables, de situaciones divertidas y de un ritmo trepidante que la convierten en una de los mejores y más entretenidos films de su realizador Stanley Kramer, que fue capaz de realizar los dramas más sólidos (“Fugitivos - The defiant ones, 1958”, “Vencedores o vencidos (El juicio de Nuremberg) - Judgement at Nuremberg, 1961”), comedias más desternillantes o, incluso, una curiosa y acertada combinación de ambas (“Adivina quién viene esta noche - Guess who’s comming to dinner, 1967”). Y, por descontado, todos con excelentes resultados tanto críticos como comerciales.




Varios automovilistas conducen por una carretera del sur de California, con un agreste paisaje, de pronto, un coche les adelanta a gran velocidad y, al tomar una curva, se precipita por un barranco. El hombre accidentado, asistido por una multitud de otros conductores, antes de morir les confiesa la existencia de un maletín repleto de dinero que está escondido, revelándoles una serie de pistas acerca de su ubicación. A partir de este momento, estos conductores emprenderán una desesperada carrera con el fin de ser los primeros en llegar al lugar en el que se encuentra el botín, y hacerse con él. Para ello, cada uno deberá hacer frente a una serie de imprevistos que les complicará la llegada al lugar donde está el dinero.



“El mundo está loco, loco, loco” es una película divertida de principio a fin. Partiendo de una trama de lo más simple (a pesar de su extenso reparto, la línea argumental no puede ser más sencilla), el largometraje se las compone para lograr una armonía absoluta a la hora de narrar las peripecias particulares (al inicio y conjuntas) en el tercio final del grupo de desconocidos que emprenden una carrera contrarreloj con el fin de hacerse con el famoso maletín. Por fortuna, Kramer mantiene constante el carácter amable del film durante todo su metraje, de forma que el espectador, más que a una clara alegoría de la avaricia, asiste a una entretenidísima competición entre patosos y tramposos que están dispuestos a protagonizar los momentos más descacharrantes con tal de ser los primeros.
 
Os dejo con la divertida película.