viernes, 31 de julio de 2015

Inside Out (2015)

Cartel del film


Ayer por fin pude ver la nueva película de Pixar, Del Revés (Inside Out), dirigida por Peter Docter y Ronaldo del Carmen, y he de decir que es una absoluta maravilla, un prodigio de imaginación, inteligencia y humor, salpicado de mil detalles y metáforas, que para mi, le hacen entrar de pleno derecho en uno de los altos puestos como mejores films de la factoría. Quizás sea un film complejo, algo difícil para el público infantil, pero no se me olvidará a una niña pequeña en la sala que decía todo el rato... "la bolita... la bolita"... referida a los recuerdos de la niña, desde luego atrapar... atrapa.


Riley y sus padres


El film narra el proceso de adaptación de una niña, Riley, que pasa de vivir en Minnesota a San Francisco, ya que su padre tiene un nuevo trabajo allí. La peculiaridad, o digamos la parte más interesante del film, es que se desarrolla dentro del cerebro de la niña, allí se encuentra el centro de control de todas las emociones, a saber, Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco (representada por 5 personajes brutales) y entrará en un difícil proceso de asimilación de la nueva situación, generando un caos que es el centro de la película, y como solucionarlo.




Cada persona es un mundo, como dice el refrán, y nunca mejor dicho en este caso. Dentro de la mente de Riley, y la de todos alrededor de ella, conviven esas cinco emociones, encargadas de un Cuartel General llamado Centro de Control, donde todo está milimétricamente planeado. Cada subnivel y detalle están creados y desarrollados con una calidad impresionante, una idea que refleja la novedosa propuesta. Encima y por si fuera poco, a este Centro de Control están conectadas unas islas donde está toda la vida de la persona, su familia, los recuerdos, su deporte favorito, etc...


Ira, Miedo, Alegría, Asco y Tristeza

Pero sumar más elementos y obstáculos en el camino no es una cosa menor para los directores y sus guionistas, sino todo lo contrario, ya que el nivel intrincado de malabarismo con el humor y el lado dramático, está tan bien balanceado que el resultado tiene el perfecto equilibrio para que no sea ni demasiado infantil, ni demasiado adulto, jugando con los tópicos con una maestría absoluta. Cuando necesita ser graciosa (la parte del amigo imaginario me hace hasta llorar) es hilarante, y cuando necesita golpear duro con el drama es, simplemente gloriosa.


Las islas

Al parecer Docter y Del Carmen se tomaron casi cinco años en construir poco a poco el universo de Riley y no dejaron nada al azar. No hay miedo a ir exponiendo argumentos difíciles de una manera simple y entendible (sobre todo por los menores) y que a su vez sean parte de la trama, ni de paso, ir creando un mundo complejo y lleno de mil detalles.
Sobra decir que el despliegue técnico es asombroso, y que se nota a través del colorido interior de la mente de Riley, así como los humanos detallados al máximo y la impresionante textura de las emociones, destacando Alegría, que es muy luminosa como si fuera formada por partículas, en vez de tener una solidez visible. 


Alegría, Tristeza y El amigo Imaginario


Nueva demostración de Pixar de que a animación e historias memorables, nadie les gana. Me juego lo que sea a que será Óscar a la mejor película de animación, ya que tiene todo, es tierna, madura, graciosa y emotiva, ¿qué más se puede pedir?

Os dejo con el tráiler.


viernes, 24 de julio de 2015

Mejores escenas cómicas del cine (XXXI)



En 1978 Luis García Berlanga dirige La Escopeta Nacional, una de las películas cómicas más grandes de la historia de España. Aquí Jaime Canivell (José Sazatornil "Saza") se luce en la interpretación de aquel industrial catalán que, en tiempos de Franco, practicaba el tráfico de influencias para vender en Madrid sus porteros automáticos, durante las grandes cacerías de entonces. Un tipo mezquino y ruin que al final tendrá su merecido.
Una de esas cacerías está organizada por el propio Jaime, que acompañado de su amante, Mercé (Mónica Randall), quiere que sea el trampolín para intentar hacer su negocio.





Allí Canivell se encuentra a un cura con muy mala leche (Agustín González), con el Marqués de Leguineche (Luis Escobar), putero y con la mejor colección de la historia del cine, un hijo del marqués que quiere ser como él que tiene un ayudante Luis José (José Luis López Vázquez) el cual se masturba por las esquinas, etc...
Una parodia esperpéntica en definitiva como pocas, que Berlanga hacía como nadie, de un país como el nuestro tan único y especial, en el que se pueden llegar a dar situaciones tan disparatadas como las aquí relatadas. De aquella España a la actual hay un abismo, pero hay cosas que tal como se relatan no están tan lejos como nos pensamos.





Mítica escena en la que acusan a Luis José (José Luis López Vázquez) de secuestro de una mujer, cuando resulta que es su amante y no la tiene secuestrada, mientras el cura suelta una frase mítica: "Lo que yo he unido en la tierra, no lo separa ni Dios en el cielo".

Disfrutad de la escena.


jueves, 23 de julio de 2015

Fallece José Sazatornil "Saza".



El actor José Sazatornil "Saza" ha fallecido en la madrugada de este jueves de forma natural a los 89 años. Nacido en Barcelona en 1925 participó en 114 películas, además de multitud de obras de teatro reconocido en 2014 con el Premio a toda una vida de la Unión de Actores. En 1988 recibió el Premio Goya al mejor actor de reparto por su papel en "Espérame en el cielo" de Antonio Mercero. Trabajó con Berlanga en El Verdugo (1963), La Escopeta Nacional (1978) o Todos a la cárcel (1993), con José Luis Cuerda en Amanece que no es poco (1989), o con Mario Camus en La Colmena (1982), con Mariano Ozores en otras tantas, Pedro Lazaga, y un largo etcétera.
En el teatro inolvidable su interpretación de Don Mendo en la obra "La venganza de Don Mendo", tradicionalmente representada por las primeras figuras de la escena nacional como Fernando Fernán Gómez o Manolo Gómez Bur.





Gran actor, que siempre destacaba por su carisma como actor de reparto, que solía encabezar en muchas ocasiones, sobre todo por su gran bis cómica que ocultaba tras un rostro serio que le daba un toque único de distinción, es decir, hacía reír desde la seriedad, con ese mítico bigote.
En 2013 se anunciaba que sufría Alzheimer, dejando definitivamente los escenarios de los que estaba ya retirado casi desde 2007.
Un mítico actor de la escena española, que siempre tenemos en nuestra memoria por haber participado en muchas de las más grandes películas de este país.




Os dejo con la mítica escena cómica de Amanece que no es poco, donde el Cabo Gutiérrez (Saza) escucha la confesión de Jimmy (el padre) de haber matado a su mujer.


martes, 21 de julio de 2015

Senna (2010)

Cartel del film


Senna, la película, del año 2010, pone de manifiesto la dificultad de delimitar las fronteras entre documental y ficción, si es que ya no son lo mismo o, cuanto menos, intercambiables. Esta cinta del británico Asif Kapadia, dedicada al legendario piloto brasileño Ayrton Senna, encaja perfectamente con la obra de un devoto que profesa su devoción en pantalla grande, y construyendo un relato a base de las gestas y tragedias que conformaron la brillante carrera del piloto brasileño, sesgada en mayo de 1994 en el circuito de Imola, en el Gran Premio de San Marino (que actualmente ya no se celebra).


El film está basado tanto en archivos familiares del fallecido piloto, como también material audiovisual de televisión brasileña y mundial de la época. Se muestra a un Senna muy religioso, preocupado por sus compañeros de trabajo (en las reuniones de pilotos), perfeccionista hasta el mínimo detalle, obsesionado con el triunfo, ídolo mundial, y mito en vida en Brasil, su país natal.
Desde los boxes a las reuniones, la cámara es un testigo constante, a menudo brutal en su presencia invisible, tanto en las votaciones y debates de los corredores, la defensa de Nelson Piquet a Senna, el acalorado rifirrafe entre Ayrton y Jean-Marie Balestre, el entonces presidente francés de la FIA, que se supone favoreció a Alain Prost.



El relato documental se centra a partir de 1984, año en que Senna llega a la máxima categoría del automovilismo. Exhibe las mejores carreras del brasileño (inolvidable aquella de Mónaco 84 sobre agua donde adelanta al mísmisimo Niki Lauda) mientras estaba en los equipos Toleman y Lotus, resultados que lo catapultaron hasta llegar a McLaren. Tiene como eje principal la rivalidad, tanto fuera como dentro de la pista, que mantuvo Ayrton con el francés Alain Prost, mientras eran compañeros de escudería en McLaren. Al igual que la carrera del astro brasileño, el documental alcanza su máxima tensión y emoción durante esta fase, carreras palmo a palmo y declaraciones cruzadas entre el brasileño y el francés le dan emocionantes tintes a la historia. Tras mostrar a Senna coronándose tricampeón, en contra de todos los pronósticos, se narra el cambio de reglas en cuanto a la ingeniería de los autos, en 1992. Se entra en la era de la suspensión electrónica, y se generan diferencias entre los que contaban con dicha tecnología y los que seguían con suspensión analógica.
Precisamente, la consabida y trágica muerte de Senna en Imola, San Marino, supone el clímax escalofriante del film, la cámara vuelve al punto subjetivo del piloto y desde dentro del monoplaza, todo artificio de voz en off, música o declaraciones, es dejado a un lado para permanecer únicamente con el ruido del motor. Es alucinante ese final, he vuelto a llorar, porque en su día en directo estaba viendo la carrera en la 2 (entonces todavía la televisión pública echaba las carreras), estaba comiendo y se me cortó la digestión, sentí que algo grave había pasado, sobre todo con el gesto del casco de Senna que se vencía, y me entró un enorme escalofrío por el cuerpo. Ya en ese fin de semana, hubo dos avisos gravísimos, primero el accidente de su compatriota Rubens Barrichello, y la fatal muerte de Roland Ratzenberger, que hizo llorar al propio Senna, que no tenía ganas de correr, del que por cierto casi nadie se acuerda porque lo de Senna lo eclipsó todo, pero ese fin de semana murieron dos pilotos, una fecha negra para el automovilismo.


Su relación con Xuxa (otra figura en Brasil) aquí es más que sugerido, pero ante todo, Senna podría pasar por héroe de personalidad más bien mediocre y permanentemente encomendado a Dios, pero sus gestas sobre la pista, su actitud suicida y, en última instancia, su aciago final, le convirtieron en mito para la historia.
Es un enorme documental, que en su día emocionó a Ron Dennis (no me extraña para nada) y en el que se ve la enorme rivalidad de Ayrton con Alain Prost, con el que fue compañero, luego enemigos acérrimos, pero entre ellos siempre hubo respeto y mucha rivalidad, lo demuestra el hecho de que Alain fuese a Sao Paulo al entierro y llorara como un niño pequeño.
La música corre a cargo de Antonio Pinto.

Os dejo con este tremendo film.


domingo, 19 de julio de 2015

Amy (2015)

Cartel del film


Este viernes se estrenó en España el documental que dirige con acierto Asif Kapadia, como ya hizo con el de Ayrton Senna en 2010, en este caso sobre la figura de la cantante Amy Winehouse. Dicho documental sigue la corta vida de la artista desde 2001, hasta su fallecimiento en 2011. Hay muchos testimonios, algo invisibles, de sus amigas, del que fue su marido, de su padre, de su madre, y de ella misma, pero las imágenes sobre ella son muchas y variadas, a través de un carrusel de material doméstico o archivo, fotografías, vídeos, reportajes de televisión, actuaciones, etc...




Pero Amy (La chica detrás del nombre) ahonda en su personalidad, y es ahí donde uno acaba entendiendo muchas más cosas de las que se nos había dicho o de las que habíamos leído. Marcada por la pronta ruptura matrimonial de sus padres, ella decide muy jóven irse a vivir con una de sus mejores amigas, la que por aquel entonces parecía una chica segura, íntegra y entregada en cuerpo y alma a su gran pasión, el jazz y el soul, irá transformándose poco a poco en una persona muy vulnerable, frégil, quebradiza, muy influenciable por la persona de la que se enamora, pero a la vez desvalida. Su salto a la fama, que no supo asimilar y para el que no estaba preparada la metieron en un bucle de drogas, alcohol y bulimia, que la destrozaron, además de un asedio mediático brutal y salvaje, mofas aparte.





Pero bajo mi punto de vista, sobra metraje, con media hora menos o incluso cuarenta minutos menos, el documental se haría más ameno, sobra demasiado material fotográfico que no aporta demasiado y cojea algo sin embargo en el tema musical, que estando citado como debe, hecho en falta más apuntes sobre sus colaboraciones o incluso sobre el material inédito que quedó de ella. Está muy bien reflejada la parte de su nacimiento musical, su primer contrato discográfico y su álbum Frank que la puso en el mercado. También como después de su primera relación con Blake, y cuya ruptura primeriza hizo que le brotaran todas las letras que compuso para Back to black, importante el apunte que se hace de que no sólo era una enorme cantante de un grandioso talento, sino que componía sus temas, y que tenía un don, que era su voz, además del cambio de estilo del jazz al soul de un disco a otro. Pero es también ahí, donde se empiezan a ver sus problemas con la alimentación, en la grabación de esa joya de 2006, ya tenía adicciones al alcohol y su bulimia era galopante. 





Hay fragmentos verdaderamente emotivos, como el de la entrega de los Grammy anunciado por su adorado Tony Bennett al que ella veneraba, su dueto con él, algo que la emocionó sobre manera, e incluso hizo que remontara el vuelo en un momento muy bajo.
Pero como no, los peores momentos también están reflejados, su adicción a la heroína junto con su marido, escenas e imágenes dantescas de sus juergas, conciertos lamentables donde ella aparecía borracha (el de Belgrado antes de morir), tristes momentos vividos con los paparazzi y demás muestras de que la fama pudo con ella y la destrozó. También muchos intentos de desintoxicarla, muchos de ellos sin éxito.




El final con su triste fallecimiento y el estremecedor dato de que tenía en sangre 45 veces el mínimo de alcohol para poder conducir, dejan a las claras que sus excesos y la mezcla de sus problemas alimenticios y demás acabaron por machacar a un corazón que dijo basta.
Sin duda, prefiero escuchar sus discos, y quedarme con lo bueno de ella, que era mucho, su voz sobre todo.

Os dejo con el tráiler del film en versión original.


miércoles, 15 de julio de 2015

Harrison's Flowers (2000)

Cartel del film


Elie Choraqui dirige esta producción francesa, que constituye un ejemplo de versatilidad de su director, que además de dirigir la cinta, la filmó cámara al hombro, como una especie de travelling contínuo que da al film una vivacidad y sobre todo un realismo brutal, algo que resulta muy impactante. Aquí se mezclan el amor, la intriga y sobre todo la violencia de una guerra en los Balcanes que acababa de estallar. El conflicto de los Balcanes se desarrolló de junio de 1991 a septiembre de 1995, donde tanto las cifras de muertos (130.000 personas) más dos tercios de la población desplazada de sus hogares, hablan por si solos. Se cometieron innumerables atropellos a los derechos humanos, asesinatos, torturas, violaciones incluso castraciones. Así asistimos a una mezcla de amor, odio, enternecimiento, embrutecimiento y mentira muy buen plasmado, aunque los elementos que intervienen acontecen de manera desigual y aleatoria, aún sabiendo su final.



La historia concreta que nos narra el film, es la de Harrison Lloyd (David Strathairn), un reportero que cubre la información sobre la guerra de Yugoslavia, unos "escarceos" que se consideraban en aquel momento y desde la distancia (muchas veces la ignorancia) poca cosa. En principio iba a ser su último trabajo, ya que estaba harto de ver muertes y quiere retirarse y dedicarse a su gran pasión, el cuidado de las flores. Tras el derrumbamiento de un edificio, a Harrison se le da por muerto, pero su mujer, Sara Lloyd (Andie MacDowell) se niega a creer eso y en un acto de valentía feroz decide ir a buscarlo a Croacia. Al llegar allí se encuentra en medio de una de las guerras más atroces y crueles que quepa imaginar. Todo empieza en la redacción de Newsweek, cuando ven que la cosa se pone fea en la zona de conflicto y salta la noticia del protagonista. Lo que pasó a partir de entonces, es que unos supuestos pequeños escarceos pasan a ser una guerra en toda regla, que generó una expectación como ninguna otra en su tiempo. La Guerra del Golfo de 1991 fue especial por ser la primera transmitida en directo y a todo color, pero esta de los Balcanes fue particular por la naturaleza de su origen y la dimensión de la violencia, un nuevo estilo que se basaba en las diferencias étnicas.




La llegada de Sara es impactante, y en su estreno está a punto de ser violada y asesinada, después de presenciar a sangre fría el asesinato de la persona que le servía de guía en su viaje. Se encamina hacia Vukovar previo paso por Osijek, y el amor ganará al miedo en su viaje. Tiene la suerte de ser rescatada por un grupo de periodistas que cubren la guerra, y se la llevan camino a Osijek. Ahí entran en acción Marc Stevenson (Brendan Gleeson) y Kyle Morris (Adrien Brody) quienes ayudarán de manera increíble a nuestra protagonista en su propósito. La actuación de Andie MacDowell es brutal, para mi la mejor de su carrera.




En cierta forma hay una parte de la película que es como un documental, en el que los periodistas relatan que lo que vieron en esa guerra no era comparable a nada de lo que habían visto antes, y hablamos de gente curtida con mucha experiencia y guerras a sus espaldas.
Como bien le dice Kyle a Sara "en esta guerra no hay buenos ni malos, primero disparan y luego averiguan", dejándole claro que está en un infierno. Hay también un tema de asimilación mental dura por parte de ella de lo que está viviendo, que es realmente impresionante.
Por medio pasarán mil peripecias, verán muertes de niños (salvaje escena) en Vukovar, bombardeos, minas que explotan, etc., todo para poder llegar a ver a Harrison. 



Un film que obtuvo la Concha a la mejor fotografía del Festival de cine de San Sebastián y fue galardonada con el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos.

Os dejo con esta grandísima película.


lunes, 13 de julio de 2015

Love and Mercy (2014)

Cartel del film

Bill Pohlad dirige el biopic sobre la figura de Brian Wilson, que lleva por título Love and mercy, un tema de su primer disco en solitario de 1988. Encarnan en dos épocas distintas de su vida al genio, por un lado Paul Dano en los años 60, en una memorable actuación bajo mi punto de vista, y John Cusack en la parte más complicada, en su madurez, también a un gran nivel.
Los biopics suelen tener aspectos acertados y otros no tanto, en esta caso hay partes especialmente conseguidas, sin embargo la estructura del film me parece algo inconclusa, ya que se mezclan dos épocas de la vida del artista distintas seguidas y mezcladas, y aunque se entienden perfectamente, ralentizan un poco la narrativa y el ritmo de la película.




Pero es innegable que se trata de un biopic atípico, porque también el personaje en el que se centra es la mar de atípico. Eso si, por fin la vida de Brian Wilson ha sido llevada al cine como merece. Hablamos de un músico genial y complejo, aquel que con sus hermanos Carl y Dennis y el primo de ellos Mike Love formaban los Beach Boys, cuya juventud creativa y autodestructiva está muy bien hilada y descrita. Luego la parte de caída a los infiernos, la madura y redentora cierra el círculo, además de cumplir completamente la función de mostrarnos todo. Pero la compenetración entre Dano y Cusack a pesar de no compartir un sólo plano en pantalla es magnífica, algo muy loable por parte del director.




El inicio de la banda, su rollo playero, y el abandono de las giras por parte de Brian para centrarse en componer Pet Sounds, su gran obra maestra que quería ser la respuesta al Rubber Soul de los Beatles (y desde luego lo fue) pero alejado de la banda, es una parte sensacional del film, donde Dano se sale, pero también son los años de los coqueteos con las drogas, y donde sus problemas mentales eclosionaron y le incapacitaron para trabajar. Los problemas con su padre que le pegaba y le dejó medio sordo, su incomprensión a la obra de Brian, y los continuos rifi-rafes con Mike Love que no entendía la evolución musical del genio quedan perfectamente plasmadas. Impagables los momentos de creación de Pet Sounds, y como músicos muy baqueteados de estudio admiran la clase de Brian, verle componer, dirigir la orquesta o cantar las partes vocales con el grupo es impresionante y te separa claramente la línea entre película y documental. También están muy bien reflejadas las tensiones en la grabación de Smiley Smile, y el alejamiento de la banda del propio Brian.



Por contra, los años ochenta, en los que John Cusack interpreta a Brian, están marcados por su muy tóxica relación con su terapeuta Eugene Landy (Paul Giamatti). La redención o misericordia es el eje de esa trama temporal. La búsqueda del amor, de una guapísima mujer (ex-modelo), Melinda Ledbetter, que le vende un coche y de la que se enamora, interpretada por Elisabteh Banks, se contraponen con los intentos de abandonar su pasado que le persigue, y que de manera infernal encarna su terapeuta que le tiene enjaulado y desquiciado. Gracias a ella recuperaría su dignidad y sería su mujer (segunda esposa).




En definitiva un muy interesante biopic, que para todos aquellos que somos fans de los Beach Boys y de Brian en concreto, es imprescindible, pero que como película en si está realmente conseguida.

Os dejo con el tráiler del film.


sábado, 11 de julio de 2015

Ha muerto Omar Sharif.



Omar Sharif, el mítico actor egipcio falleció ayer en El Cairo, a causa de un infarto al corazón a los 83 años de edad. Muchas son las leyendas que se ciernen sobre él, ya sea la de su triunfo con las mujeres, sus cabreos monumentales y sus horarios que empezaban a eso del mediodía. Muy famosa era su afición al bridge, que posponía rodajes o alteraba sus horarios para rodar. Pero sin duda nos encontramos ante una figura, que por lo menos para mi es de un calado enorme. Ha participado en algunas de las películas más maravillosas de la historia, Doctor Zhivago, Lawrence de Arabia, Orgullo de estirpe, El Señor Ibrahim y las flores del Corán, e incluso en Top Secret.




Debutó en el mundo del cine a los 22 años, a las órdenes del maestro Youssef Cahine. La masa lo aceptó rápidamente como gran galán de moda, y así llegó a protagonizar 18 películas seguidas.
David Lean buscaba actores árabes para Lawrence de Arabia y quedó fascinado por los rasgos físicos de Sharif, cuyo papel de Príncipe Alí le reportó mucha fama y una nominación a los Óscar, cosa que no consiguió por Doctor Zhivago con el que si se llevó el Globo de Oro en 1966.
Aún así y con casi 100 trabajos a su espalda, su carrera tuvo altibajos, recuperada a gran nivel en 2003 y 2004.



Os dejo con un pequeño homenaje que recorre escenas de varios de sus míticos films.


viernes, 10 de julio de 2015

The Terminator (1984)

Cartel del film


Ayer pude ver en cine en versión original remasterizada The Terminator. James Cameron hace el guión (junto a Gale Anne Hurd) y dirige The Terminator, un film donde el eje principal es el conflicto entre la humanidad y la tecnología que en un futuro acabará dominando el mundo. El cineasta, rodea el núcleo de la película con dos factores que serán constantes casi siempre en su filmografía, es decir, una protagonista de fuerte carácter y una sub-trama amorosa de gran incidencia en el transcurso del relato. En esa fortaleza de los personajes de Sarah Connor (Linda Hamilton) y Kyle Reese (Michael Biehn) se basa y sustenta la grandeza de la producción y todo lo que su relación provocará dentro de la historia de la mitología del universo Terminator.





Es el año 2029 y las máquinas dominan el mundo mientras los rebeldes luchan contra ellas con un líder que es John Connor, un hombre nacido en los años 80. Para acabar con dicha rebelión las máquinas deciden enviar al pasado a un robot (Terminator) interpretado por Arnold Schwarzenegger, cuya misión será eliminar a Sarah Connor, la madre de John, y así impedir su nacimiento. Pero en el comienzo de su misión tira de listín telefónico y mata a otras dos Sarahs Connor, antes de ir a por nuestra protagonista, matando a todo aquel o aquella que se pone en su camino, incluídos policías y departamentos enteros.





Uno de los grandes aciertos de este mítico film, es que mucha parte de su éxito radica en como se nos presenta a los personajes principales Sarah y Kyle, muy humanos y no como a unos incombustibles guerreros, que lo que harán será sobrevivir al constante asedio de la máquina. Ella vive despreocupada y  le gusta pasárselo bien, además de vivir ajena al futuro que le espera. Por otro lado Reese llega desnudo al tiempo presente (literalmente) y hasta una buena parte avanzada del metraje, nos mantiene con la duda de si será el que quiere matar a Sarah o salvarla, el típico engaño cariñoso del director, siendo la interpretación de Biehn de una humanidad extrema ("He viajado en el tiempo por ti" le llega a decir a ella).





Uno de los momentos más alucinantes del film es el que se vive en la discoteca Tech Noir donde Sarah se refugia para llamar a la policía y pedir ayuda, y se recrea en un ambiente ochentero total que se nota en las ropas, cabelleras y estilos, la cámara se relentiza describiendo la entrada del Terminator, consiguiendo transmitir al espectador las mismas sensaciones que se tiene cuando uno tiene un accidente en el que todo parece transcurrir a cámara lenta. Mítica también la frase de Kyle a Sarah cuando le dice "ven conmigo si quieres vivir".





Pero no nos olvidemos de la imponente presencia de Arnold Schwarzenegger, un tipo culturista, musculoso, de pocas palabras y mucha acción, todo ello encaminado a una máxima eficiencia. Se trata de un cybor, una máquina cuyo tejido humano es vivo, pero que es capaz de reproducir sonidos de los humanos y es casi inmune a las balas que recibe. Sus miradas y movimientos de ojo (casi de Gran hermano) han quedado grabados para siempre en nuestros cerebros.
Dentro de las escenas de acción perfectamente rodadas, es evidente que el trabajo de maquillaje y de utilización de dobles y muñecos para suplantar al Terminator fue excelente.
Cameron utiliza un guión sencillo y su narrativa es algo tosca, cosa que pulirá con el tiempo, y que aquí queda perfectos.
Destacar también a unos secundarios de lujo, que dan un empaque tremendo al film.



La parte final con Sarah destruyendo definitivamente a la máquina en la fundición y empezando su embarazo, con esa tormenta que se avecina a lo lejos de la gasolinera mexicana donde reposta gasolina, deja clara abierta la historia a una continuación que sería gloriosa... pero esa es otra película.

Os dejo con el tráiler del film.


lunes, 6 de julio de 2015

Rio Conchos (1964)


Río Conchos es una película dirigida por Gordon Douglas en 1964, y justo antes de que Sergio Leone cambiara el género con la película Por un puñado de dólares, de la que hablé aquí hace poco, este film digamos se adelantó a su tiempo y profetizó lo que estaba por venir.
Antes de todo esto, los westerns eran demasiado limpios y políticamente correctos, a pesar de que hay obras maestras como Río Bravo, Centauros del desierto, Sólo ante el peligro, etc., pero son películas sin mala leche ni suciedad, todo en ellas es demasiado bonito. Aquí lo salvaje y gamberro empezará a tener más presencia.



Pero en Río Conchos hay características que serán clave en el spaguetti western, tales como polvo, suciedad, personajes demacrados y dudosa moral, e incluso dudosa higiene.
En este caso cuatro hombres parten a la búsqueda de un gran cargamento de armas, robado por un antiguo general del ejército confederado y que se las vende a los apaches. El film se centra en las aventuras y desventuras de los tipos a los que se les ha asignado la tarea de matar a ese coronel traidor.
Película técnicamente perfecta, llena de fuerza y con alto contenido de violencia.
Richard Boone es James Lassiter un tipo lleno de odio hacia los indios,  Stuart Whitman es el Capitán Haven y Tony Franciosa es Rodríguez y Edmon O'Brien como Pardee ese coronel traidor.




Os dejo con el trailer de esta joya oculta de los westerns y del cine en general.


martes, 30 de junio de 2015

Rio Lobo (1970)

Cartel del film


Howard Hawks dirige su última película en 1970, Río Lobo, continuación de las otras dos con las que forma una especie de trilogía, Río Bravo y El Dorado. Las constantes morales de Hawks sobre la amistad masculina (aquí con idea de concordia posguerra norte/sur, ilustrada en una simpática relación entre un coronel yanki y un capitán confederado), su capacidad de crear sentido del humor en los diálogos dentro de la tensión que implica el contexto y desarrollar la acción de forma dinámica, le dan al film un tono agradable.
Leight Brackett vuelve a ser su guionista de confianza, como en otras muchas.




A finales de la Guerra Civil Americana (1861-1865), un grupo de suristas mandados por el Capitán Pierre Cordona (Jorge Rivero) se dedican a robar los cargamentos de oro que transportaba el ejército yanki. En uno de estos asaltos el coronel Cord McNally (John Wayne) pierde a uno de sus mejores amigos. Una vez finalizada la guerra y como venganza personal, Cord McNally se dedicará a buscar a los miembros de la banda de asaltantes. Una pista le lleva hasta el pueblo de Río Lobo, un lugar donde sus enemigos se han convertido en los amos e imponen la ley del más fuerte.




Casi todos los westerns de Hawks se caracterizan porque tienen el mismo esquema, es decir, un hombre valiente (siempre interpretado por Wayne), trata de imponer la ley, pero sólo consigue la ayuda de un reducido grupo de hombres buenos, pero con algún defecto que les imposibilita para la tarea, como ser demasiado viejos, borrachos o incluso demasiado jóvenes. En esta ocasión, el pistolero inexperto es el que interpreta Jorge Rivero.
No dejo pasar la extraordinaria belleza morena de Jennifer O'Neill.



Aquí, la muralla numantina de la cárcel, símbolo de la vigencia de la ley donde se atrincheran el héroe por antonomasia, ya otoñal, borrachuzo y conformista (John Wayne), el jóven impetuoso y aprendiz (Jorge Rivero) y el anciano bufón (un cuatrero irredento como Jack Elam), es tan sólo un escenario anecdótico en el metraje del film, un guiño cariñoso a sus películas hermanas.
Esta última obra rodada por Hawks, por momentos tiene el vigor de alguna de sus primeras realizaciones. Su clasicismo y solidez son abrumadores.




Os dejo con esta mítica película.


lunes, 29 de junio de 2015

The Last Outlaw (1993)

  Cartel del film


En 1993 Geoff Murphy, a través de un guión escrito por Eric Red, dirige El Último Forajido, un film del oeste protagonizado por Mickey Rourke (antes de su caída a los infiernos) y Dermot Mulroney en los papeles principales, además de Ted Levine, Daniel Quinn o Steve Buscemi en los principales papeles secundarios. Con el paso del tiempo, un film que en su día levantó muy poca expectación y que se ha convertido en película de culto del género western. 
En el inicio del film se nos presenta a una banda de confederados dirigidos por Graff (Mickey Rourke), un pistolero sanguinario, criminales que saquean y roban después del final de la guerra que han perdido.




Después de un accidentado robo realizado por la banda, surgen tensiones, discrepancias y divergencias entre Graff y Eutis (Dermot Mulroney), un jóven miembro del grupo y todo parte cuando Graff quiere abandonar a uno de los componentes del grupo que se encuentra gravemente herido, pero Eutis se opone a dejarlo, y en la lucha entre ambos Graff cae herido y lo dan por muerto. Eutis se hace con el liderazgo de la banda y se dirigen hacia México.
Graff, que ha sobrevivido, es encontrado por el oficial y sus hombres encargados de arrestarlos, a los que se une para vengarse de sus ex-compañeros.




El director del film se empapó de mucho spaguetti western, como lo demuestran las muertes, la violencia (terrible escena la de Graff machacando con el rifle a uno de sus antíguos compañeros), los pistoleros sucios y polvorientos, y el argumento de la película muy válido para cualquier cinta de Sergio Leone rodada en los 60. También destacable el homenaje que vemos al principio a Grupo salvaje de 1969 de Sam Peckinpah.
Mickey Rourke está espléndido, aunque Dermot Mulroney no pase de correcto, le falta algo de carisma.

Disfrutad de este muy buen film.