viernes, 24 de junio de 2016

The Present (2016)


Jacob Frey, animador alemán, dirige este cortometraje de animación bastante especial en el que se nos cuenta la historia de un niño, que recibe por parte de su madre un obsequio, un perrito con discapacidad. El niño anda jugando a la play en el televisor, y pasa bastante del perro, incluso lo desprecia al principio, pero el animal empieza a jugar con una pelota, y con la caja donde venía y empieza a resultar simpático al chaval, hasta conseguir ablandar su corazón.
El perrito, a pesar de ser despreciado (los animales no son vengativos los pobres), nunca deja de intentar jugar y llamar la atención de su nuevo dueño y amigo. El cachorrito le acerca una pelota al niño y éste, por fin, decide levantarse y salir a jugar con él, y es ahí cuando descubrimos que al menor... también le falta una pierna.


Disfrutad de este excelente corto de animación.

miércoles, 22 de junio de 2016

La concejala antropófaga (2009)


Estamos en semana electoral y como no, este corto va al pelo. En el año 2009 Pedro Almodóvar guinonizó y dirigió este spin-off de un pequeño personaje de la película "Los Abrazos Rotos" del mismo año. Este personaje de Chon lo interpreta Carmen Machi, una concejala de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid, de derechas, que está harta de todo, menos del sexo, dando una versión satírica de todo. "El sexo es un asunto profundamente social" dice la concejala y "Empezé a interesarme por los paquetes a los 4 años" entre otras  grandes y magníficas soflamas más. Además se añade el tema de la antropofagia, que le excita mucho.
Interesantísimo monólogo en el que se convierte todo lo que dice la concejala, mientras la otra persona que está en la mesa, Maribel (Marta Aledo), duerme profundamente. Como ella misma dice, "no hay nada más democrático que el placer..."



Os dejo con este gran corto.

jueves, 16 de junio de 2016

Terminator 3: Rise of the Machines (2003)

Cartel del film

En el verano de 2003 se estrenó Terminator 3: La Rebelión de las máquinas, a priori una tercera parte de la saga que sobraba, pero que el otro día pude repasar después de mucho tiempo, y ciertamente y a pesar de tener cosas mejorables, no pasan mal los años por ella . A pesar de que en ningún momento supera a sus predecesoras, si que consigue mantener la atención en todo su minutaje, que ya es bastante.
Jonathan Mostow la dirige, y ahí me viene uno de los primeros fallos, ya que este cineasta regulero y simplemente resultón, tiene una puesta en escena más bien floja, aunque le salva la persecución inicial con la Terminatrix al volante del camión grúa.
Le escoltan en el guión John Brancato y Michael Ferris, compañeros de estudios y responsables de filmes tan dispares como The Game (1997) o Catwoman (2004). A esto hay que añadir un casting malo, Nick Stahl interpretando a John Connor tiene menos carisma que Rajoy hablando en público, y Claire Danes no encaja ni de coña, porque no me creo sus llantos ni a kilómetros de distancia, a parte de que si muere tu padre, no lloriqueas cinco segundos. Kristanna Loken, en el papel de la Terminatrix aporta una belleza descomunal y como villana funciona, pero se echa en falta la gélida frialdad de Robert Patrick y su T-1000.


Kristanna Loken

Ha pasado una década desde que John Connor (Nick Stahl), salvara a la humanidad de la destrucción y ahora en la actualidad tiene 25 años y vive en la absoluta clandestinidad, sin que haya ninguna prueba documental de su existencia. Así evita ser rastreado por Skynet, la sofisticada corporación de máquinas que una vez intentó acabar con su vida. Pero ahora desde el futuro, ha sido enviado el T-X (Kristanna Loken), la másquina destructora cyborg ultravanzada más desarrollada de Skynet, cuya misión es completar el trabajo que no pudo terminar su predecesor, ese T-1000.
Ese T-X es una máquina perfecta e implacable, casi indestructible y acompañada de un bello aspecto humano de mujer. Ahora, la única esperanza de supervivencia para Connor y su compañera Kate Brewster (interpretada por Claire Danes) es Terminator.


Claire Danes & Nick Stahl

Pero aquí, la mole de gimnasio austríaca tiene un nivel interpretativo bastante aceptable, incluso con una bis cómica que queda bien como ese "háblale a la mano". Ese sentido del humor ya salía primigenio en la segunda parte introducido por James Cameron, pero este film cuenta entre sus virtudes a destacar con que la acción supera con creces a los períodos de transición, que no se quedan en tiempos muertos, por lo que la película siempre tiene ritmo.
De hecho la parte final en Cristal Lake, es francamente los mejor, de un guión que hasta entonces intenta recolocar ideas reimplantadas de las anteriores dos películas, e intenta darle cohesión con elementos nuevos, que alcanza su clímax en esa escena final.


Arnold Schwarzenegger

De todas formas Terminator 3: La rebelión de las máquinas, es un entretenimiento más y bastante aceptable, aunque su comparativa con sus predecesoras palidezca fácilmente, donde Cameron creo que ya había dejado dicho prácticamente todo.
Ambos actores, tanto Arnold como Kristanna están muy bien, pero me fallan los actores jóvenes, lo siento, no están a la altura.


Os dejo con el tráiler del film.


domingo, 12 de junio de 2016

The Nice Guys (2016)

Cartel del film

Shane Black dirige Dos buenos tipos, una muy interesante recreación de 1977, a través de dos detectives bastante patosos, interpretados por Russell Crowe y Ryan Gosling. Black se convirtió con 24 años en un chico maravillas en Hollywood, tras reinventar la comedia de acción, con guiones como Arma Letal (1987), El último Boy Scout (1991) o El Último Gran Héroe (1993). Después de una década en el dique seco, por el fracaso de taquilla de Memoria Letal (1995), Black volvió a la escena con su debut como director en Kiss Kiss Bang Bang (2005), eléctrico film, que atenuaba la acción y enfatizaba sus referencias a grandes obras. Su último film era Iron Man 3 (2013). Así, este tipo se convirtió en puente entre dos tradiciones de género, el cine negro y la buddy movie (película de amigos). De esa conexión surge este film, donde se mezclan secuencias de acción trepidante con humor viril, diálogos chanantes, rápidos y agresivamente sarcásticos.


El film se desarrolla en Los Ángeles en 1977 y nos cuenta la historia de un detective, Holland March (Ryan Gosling, cuya bis cómica es excepcional), y el matón a sueldo Jackson Healy (interpretado por un orondo Russell Crowe de maravilla), los cuales se ven forzados a resolver juntos el caso de una joven desaparecida, la muerte de una estrella del porno (escena inicial impagable), el incendio de la casa del director y una conspiración criminal que llega hasta las altas esferas. Healy se gana la vida intimidando a tipos que abusan de jovencitas y March, con un mostacho setentero de actor porno, es un sabueso viudo y borracho que lleva el mensaje en la mano escrito de "Nunca serás feliz", y cuida a su manera de su hija Holly March, interpretada por Angourie Rice.


La trama navega entre el mundo del cine para adultos, la industria del automóvil (que en aquellos tiempos tenía a Detroit como lugar imprescindible), y por supuesto la corrupción en las altas esferas. Además incluye activistas medioambientales, fiestas lujuriosas con piscinas llenas de sirenas y abejas gigantes que hablan. Es evidente que se nos presenta a una ciudad como Los Ángeles en decadencia de todo tipo, es una nube tóxica absoluta, pero el director abandona ese retrato para centrarse en una serie de persecuciones y mamporros, salpicada con constantes gags, que hacen que el ritmo no decaiga casi nunca. 


Pero claro, no todo iba a ser bueno, y la sorpresa negativa la da Kim Basinger, en el que probablemente sea su peor papel hasta la fecha, y la tenía en buena consideración. A parte de que tiene la cara estiradísima (se le notan muchas operaciones), da vida a Judith Kuttner, la madre de Amelia Kuttner (Margaret Qualley), una poderosa burócrata que mueve hilos con la gente importante. Afortunadamente, la química brutal entre Crowe y Gosling que domina el film, hace que te olvides de ese pequeño gran lunar. Su intercambio de pullas, donde a veces falta algo de mala uva, nos descubre la comicidad excelente de Ryan que se cae, vomita, llora, grita, nada con las sirenas, y hace mil payasadas que muchas veces su propia hija le cubre.


Es innegable el parecido con Boogie Nights (1997), pero aquí la laca, las corbatas llamativas como baberos y esas paredes de empapelado lisérgico, se unen a una cuidada banda sonora llena de funky y soul de Earth, Wind & Fire, The Temptations o Al Green, que por momentos me recordaba a la banda sonora de Jackie Brown.
En el asunto de los villanos destaca Matt Bomer como John Boy, realmente excelente como malo malísimo, y con sus guiños humorísticos incluidos.
En definitiva un film divertido, con acción y que te hace pasar un muy buen rato en la butaca, de esos días que sales contento del cine.


Os dejo con el tráiler de Dos buenos tipos.


jueves, 9 de junio de 2016

Warcraft: The Beginning (2016)

Cartel del film

Duncan Jones (el primer hijo de David Bowie, Zowie) dirige esta adaptación del famoso viedojuego, World of Warcraft. Es preciso dejar claro que Warcraft es fantasía, una aventura de mundos imaginarios donde humanos y orcos, guerreros valientes y magos, mantienen una guerra sin cuartel. Así, de esta forma, se entrega totalmente a sus personajes y tramas, y aunque a pesar de que no soy fanático de este tipo de cine, he de decir que disfruté y la labor de dirección es extraordinaria, además de que visualmente me parece una auténtica pasada.
Azaroth, Ventormenta, incluso la fuerza que se imprime a la Horda me parece espectacular.

Durotan (Toby Kebbell) & Orgrim (Rob Kazinsky)

Primero de todo, es importante decir que el director es fanático y jugador del videojuego, pieza clave a mi entender, y luego es un excelente cineasta. Así coloca guiños muy acertados para deleite de los fans, por lo que acerca la mitología de Warcraft al público que no conoce la franquicia, y hacer que el producto sea accesible al mayor público posible. Nunca olvidemos que este tipo de superproducciones, como mínimo, han de recuperar la inversión para su viabilidad y posibles otras partes futuras.

El Guardián (Ben Foster)

Pero, y aquí es donde viene un poco la tara que debe pagar el film, en este tipo de películas suele haber ciertas situaciones inconexas, como si dijéramos que debe tener una tolerancia de 2 o 3 cosas incoherentes. Sé de que hay una versión del director más amplia y es culpa del director que haya algunos cortes bruscos y otros tramos donde se reduce bastante todo de manera incomprensible. En el ritmo del film radica el otro pequeño problema, ya que empieza a todo trapo, pero luego le cuesta encontrar un ritmo constante y va a salto de mata, a la mitad del film te quedas algo parado, esperando más. Quizás Duncan ha valorado más la espectacularidad, a más violencia, pero para ser la primera parte de una posible saga, está todo en su justa medida, creo.

Garona (Paula Patton)

Y en el plano actoral, los personajes creados por ordenador están realmente conseguidos, por ejemplo los Orcos Durotan y Orgrim a los que dan vida Toby Kebbell y Robert Kazinsky. En las escenas de magia, de las que siempre he sido algo temeroso, están logradísimas y salen airosas, a pesar de que la lucha del final con el Guardián y el monstruo hay cosas que no cuadran, hay que reconocer su alto nivel.
El resto del reparto tiene claros y oscuros, ya que Travis Fimmel está soberbio en el personaje de Lothar, el mejor y más valiente guerrero de los humanos, un papel en el que aporta humor y carisma, Ben Schnetzer como Khadgar (el aprendiz de mago), que está muy creíble y gracioso, y hasta Ben Foster, que tiene una lucha interior dura que refleja perfectamente. En el medio está el personaje de la felina e impresionante Paula Patton, a la que no favorece el guión, pero su esfuerzo es encomiable. Dominic como el rey está algo plano, y Ruth Negga algo desaprovechada como esposa del rey.

Lothar (Travis Fimmel)

Os dejo con el tráiler.

jueves, 2 de junio de 2016

X-Men: Apocalypse (2016)

Cartel del film

Bryan Singer dirige esta nueva película de la factoría Marvel. Aquí los detalles geopolíticos están más al margen que en sus antecesoras, Reagan y la Guerra Fría pasan casi de puntillas y no tienen mucho que ver con la acción en si, además de que los vaivenes emocionales de los protagonistas no son ya novedad, es decir, tanto la furia vengativa de Magneto (personaje desaprovechado aquí), como la furia heróica de Mística, y también el rechazo social a los mutantes.
Esa digamos, relajación argumental, provoca su enfoque hacia un cine más de show y disfrute, antes de cuidar la historia, lo que provoca que el guión se resienta en varios momentos. Es decir, se sacrifican la profundidad y la sobriedad por la diversión y una puesta en escena que deslumbre, pero a mi me deja una sensación algo agridulce.



Desde el inicio de los tiempos, Apocalipsis (Oscar Isaac), el mutante más poderoso que ha existido nunca, era adorado como un Dios, mientras acumulaba los poderes del resto de mutantes, convirtiéndose en un ser inmortal. Aquí se inicia el film en El Cairo, en una pirámide egipcia, cuya escena fulgurante del principio y el derrumbamiento de la pirámide, provoca que se quede dormido durante miles de años, y cuando despierta lo hace en un mundo que no le gusta. Por ello, va reclutando un equipo, encabezado por Magneto (Michael Fassbender) para acabar con toda la humanidad y crear un nuevo orden mundial. Pero el Profesor X (James McAvoy), con la ayuda de Mística (Jennifer Lawrence), se unirá al grupo de jóvenes mutantes para tratar de detener al peor y más poderoso enemigo al que se han enfrentado antes.


En cuanto a guiños los hay a patadas, la secuencia de apertura de Auschwitz, Magento currando en una fundición al estilo Flashdance, mercurio rescatando compañeros al ritmo de Sweet dreams de Eurythmics y referencias pop de los años 80 donde está ambientada son brutales. Pero el problema viene en la estructura narrativa, ya que después de un comienzo espectacular en la secuencia ambientada en Egipto, todo va descendiendo lentamente, y sufre un desinflamiento general. Aunque si que es cierto que las tramas paralelas que confluyen en la formación de los equipos, me parece lo mejor sin duda. El problema está en un Magneto totalmente disipado y que cambia de malo a bueno sin razón aparente, una algo fría y desganada Jennifer Lawrence, y un villano algo pobre y falto de carisma. De todas formas, el humor socarrón de Lobezno (Hugh Jackman), reducido a un cameo aquí, se echa mucho de menos. 


En definitiva una película donde la diversión está asegurada, pero que te deja el poso de que podía habérsele sacado más jugo. Teniendo en cuenta que el reparto es descomunal, hay actores algo desaprovechados y otros que son descubrimientos, ya sean Olivia Munn como Psylocke, me tiene enamorado esta mujer, Alexandra Shipp como Tormenta y como no Sophie Turner como Jean Grey, otra que me saca de mis casillas de lo buena que está y los ojazos que tiene.



Os dejo con el trailer.

martes, 31 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLIV)


En 1987 Mel Brooks hace su parodia de La Guerra de las Galaxias, titulada Spaceballs en inglés y traducida aquí como "La loca historia de las galaxias". Como en Star Wars, la trama comienza con la amenaza a la paz intergaláctica por parte de las fuerzas del lado oscuro. El planeta Spaceballs se está quedando sin oxígeno, por lo que su presidente (Mel Brooks) decide enviar la nave espacial Spaceball Uno en dirección al planeta Druida (donde la población es muy pánfila) con el objetivo de robarle la atmósfera. El encargado de dirigir la misión será Casco Oscuro, una especie de Darth Vader enano, torpe y cabezón al que interpreta el gran Rick Moranis. En un momento de lo más chanante el Presidente recibe la llamada alertando de que Caso Oscuro ha perdido a la princesa, a lo que replica que peinen el desierto... y aparecen dos operarios con un peine gigante de la marca ACE que lo peinan...



Os dejo con esta escena megacómica que me encanta.


lunes, 30 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLIII)


En el año 1981 Mel Brooks dirige y protagoniza "La Loca Historia del Mundo", la cual divide en cuatro partes, cada una de una duración diferente. Primero empieza con la Prehistoria, El Imperio Romano, La Inquisición Española y por último la Revolución Francesa. Se trata de una visión irreverente y descacharrante de la evolución de la historia.
En concreto en la última y cuarta parte, se hace referencia a como surge la Revolución Francesa, cuando la población anda sumida en la pobreza, mientras la nobleza y el clero seguían viviendo a todo trapo. Mel Brooks interpreta al Rey Luis XVI, quien campa a sus anchas por Palacio, ajeno a los problemas políticos y sociales del país.


Os dejo con esa parte donde empieza la Revolución Francesa.


domingo, 29 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLII)


En 1987 Mel Brooks hace su parodia de La Guerra de las Galaxias, titulada Spaceballs en inglés y traducida aquí como "La loca historia de las galaxias". Como en Star Wars, la trama comienza con la amenaza a la paz intergaláctica por parte de las fuerzas del lado oscuro. El planeta Spaceballs se está quedando sin oxígeno, por lo que su presidente (Mel Brooks) decide enviar la nave espacial Spaceball Uno en dirección al planeta Druida (donde la población es muy pánfila) con el objetivo de robarle la atmósfera. El encargado de dirigir la misión será Casco Oscuro, una especie de Darth Vader enano, torpe y cabezón al que interpreta el gran Rick Moranis. Por otro lado Bill Pullman da vida a Lone Starr, el papel paralelo de Han Solo, un cazarrecompensas con problemas económicos. Siempre con él a su lado está Vómito, una especie de Hombre-perro, al que da vida el genial e indispensable John Candy.
En una escena chanante Casco Oscuro y el Coronel Sandurz (interpretado por George Wyner) discuten por la velocidad que debe llevar la nave, a lo que Casco Oscuro ordena que se vaya a la "Velocidad Absurda", que va más allá que la velocidad de la luz, una velocidad a la que según sus mismas palabras "se le ponen los sesos en el culo".


Os dejo con esta desternillante escena.


miércoles, 25 de mayo de 2016

Sweet and Lowdown (1999)

Cartel del film 

Woody Allen en 1999 hizo su particular homenaje en clave de jazz a todos los artistas malditos y geniales, que por su mala cabeza nunca llegaron a alcanzar del todo las mieles del éxito, en Acuerdos y Desacuerdos. Y aquí hace el falso biopic de Emmet Ray, un guitarrista de los años 30 en Estados Unidos que tiene enorme talento, pero vive obsesionado con el legendario Django Reinhardt. Pero se trataba de un tipo que en cuanto bajaba del escenario, se convertía en un tipo arrogante, zafio, mujeriego y bebedor. Pero él es consciente de dos cosas, primero de su enorme talento, pero también que su azarosa vida y su tendencia a buscarse problema y complicarse la existencia, le impiden alcanzar la cima profesional y sentimental.


En este film, Allen suma a su habitual maestría para contar historias de personajes y sus relaciones, su amor por la música jazz (que recordemos él practica en sus ratos libres) que plasma en forma de maravillosos números instrumentales, en los que la figura algo payasesca del ficticio guitarrista, al que da vida un enorme Sean Penn, se redime a ojos del espectador gracias a su conmovedora música. Pero Ray conoce a Hattie (Samantha Morton) una chica dulce y muda, aunque por el camino se cruzará toda una Femme Fatale como Blanche, interpretada por la magnífica Uma Thurman.


La película está rodada en Nueva York y su título proviene de un tema compuesto por George Gerswhin titulado Sweet and Low-Down que el propio Woody Allen había utilizado en la banda sonora de Manhattan. Otro homenaje no tan palpable es el que hace a Federico Fellini y su film La Strada.
Otra característica de este gran director, es el cariño que da a sus personajes, a los que raramente enjuicia y jamás condena, sino que los trata, observa, retrata y hasta llega a empatizar con ellos, por mucho que sus actos o motivaciones sean deleznables.


En cuanto al plano actoral Sean Penn lo borda, ya que el personaje de Ray es tosco, arrogante, extravagante, imprevisible, se emborracha, consume drogas, es cleptómano, y sobre todo es incapaz de mantener una relación de pareja, no tiene capacidad de mantener un compromiso, ya sea afectivo o profesional, no es maduro, y le cuesta muchísimo expresar sus emociones. Todo eso se borraba de un plumazo cuando saltaba al escenario, algo bastante habitual en muchos músicos, y ese tipo de personaje desastre, a este actor se le da de vicio. Ambas chicas están excelsas, tanto Samantha Morton en aquel año era una absoluta desconocida, y hace su papel de una extremada ternura con verdadera entrega, esa chica humilde y muda que con infantil entusiasmo se entrega a Ray, como en el lado opuesto está Blanche, donde Uma Thurman hace de una mujer sofisticada, morbosa, intelectual y que le sobran las palabras, además y por si fuera poco su personaje tiene una brutal bis cómica. El resto del reparto acompaña a la perfección.



Os dejo con el film.

lunes, 23 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XLI)


En el año 1972 Woody Allen dirige y protagoniza "Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar", una comedia absurda en la que a lo largo de siete capítulos contesta a su manera a las preguntas planteadas en un libro de divulgación sexual en el que se apoya la película, abordando de forma descarada y muy humorística alguno de los tabúes relativos a la sexualidad humana. Un bufón que trata de conseguir los favores de la reina con un afrodisíaco, un médico que se enamora perdidamente de una oveja, una mujer que sólo se excita en lugares públicos, un absurdo programa de televisión sobre fetichismos, un científico loco que crea un pecho gigante y monstruoso, y por último, y aquí me detengo, un espermatozoide aterrado ante su inminente salida al exterior, al que da vida el propio Allen. Dicho espermatozoide comenta con sus compañeros sus miedos, mientras ellos le tranquilizan y a su vez se ve la maquinaria de excitación que hay montada en el cuerpo del sujeto...


Os dejo con esta chanante escena.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Mejores escenas cómicas del cine (XL)



Ken Finkleman dirige en 1982 la secuela de la mítica Aterriza como puedas. Ted Striker después de salvar de manera heróica a los pasajeros de un Jumbo, cuya tripulación estaba intoxicada, aquí trabaja como piloto de pruebas de la nueva Lanzadera Lunar, el Mayflower One. Pero es enviado a una institución mental tras estrellar su nave de pruebas, aunque él no tenía la culpa. Luego es consciente de que su nave se utilizará para realizar el primer vuelo lunar comercial, para lo que escapará e intentará evitarlo.
Pero yo me detengo en una escena en la Base Lunar, donde el Comandante Buck Murdock interpretado por William Shatner, dirige de la manera más curiosa dichas instalaciones, teniendo a sus compañeros. No mejora a la primera, pero tiene buenos momentos.


Disfrutad de esta gran escena cómica llena de guiños.


jueves, 12 de mayo de 2016

Toro (2016)

Cartel del film

Segunda película del director Kike Maíllo, después de aquel Eva de 2011 que ya llamó la atención en su día. Aquí cambia al thriller de acción, donde al drama de la historia, se le añade un ambiente de la España más costumbrista, que camina entre lo religioso (procesiones que en Andalucía son devoción), lo taurino y el ambiente mafioso y delictivo de la costa sur española.
En muchos momentos hay similitudes con la magnífica Grupo 7 de Alberto Rodríguez, como por ejemplo el protagonista, aquí interpretado también por Mario Casasm, pero sin embargo para mi falla en el guión, con cosas mejorables, y consigue mantenerse por el reparto actoral, bastante bueno.

Mario Casas & Luis Tosar

El esfuerzo de Maíllo es llamativo, pero estamos ante un guión previsible, al que ya le adivinas el final casi desde el principio. Su afán por rodar planos breves, que den dinamismo e intensidad a las peripecias de unos personajes que van contrarreloj, pero que están demasiado estereotipados, aparte de que Mario Casas sigue sin convercerme, ya que repite el mismo papel una y otra vez en cada película, y que no regula la intensidad dramática de los mismos, acaba chocando con los fallos de un guión, que a veces te vuelve tarumba con el asunto geográfico, ya que van de Torremolinos a Almería, luego de allí a Almuñecar de vuelta y otra vez a Málaga, sin dejar claro si en tan poco espacio temporal es posible eso.


José Manuel Poga y José Sacristán

El problema de esta película es que te queda una sensación rara o agridulce después de verla, y es que tiene el handicap de que entra del tirón, se digiere con facilidad, pero no consigue llegar a pesar de intentarlo, sobre todo por culpa del guión, bastante plano, y una falta de cuidado en algunos detalles, por lo que después de verla te quedas con la copla de que es tan fácil disfrutarla como olvidarse de ella.
En cuanto a la banda sonora, los sintetizadores de Joe Crepúsculo tampoco consiguen hacer un buen empaque en el film, por lo que todo queda algo difuminado.


Y luego está el reparto de actores, que en gran medida salvan la película, pero sobre todo y ante todo un excelso José Sacristán, que quien lo diría, ya en su edad muy mayor está siendo descubierto como un talento brutal para papeles de sonado, mafioso, asesino, etc., algo que cuando hacía películas con Alfredo Landa, nadie hacía presagiar. Aquí interpreta a Romano, un mafioso muy religioso, sangriento, cruel, mujeriego y como no, vengativo.
Mario Casas interpreta a Toro, con sus limitaciones, pero esforzándose, aunque le falte saber regular en muchos tramos y tener algo más de expresividad, y aunque tiene química con Luis Tosar, que hace de López, al que considera su hermano, no brillan en exceso, pero es Tosar y su talento innato los que salen a flote evitando un fiasco.
El resto de secundarios muy correctos, destacando José Manuel Poga en el papel de Ginés, brazo derecho de Romano, y Claudia Canal como Diana, la hija de López.


Os dejo con el tráiler del film.

martes, 10 de mayo de 2016

Mad Max Beyond Thunderdome (1985)

Cartel del film

Hace muchos años que vi la tercera parte de la saga de Mad Max, Más allá de la Cúpula del Trueno, y sinceramente sólo recordaba la parte de la batalla en la jaula entre Max Rockatansky (Mel Gibson) y el Maestro-Golpeador (Angelo Rossitto-Paul Larsson). Esta tercera parte la dirigen a pachas George Miller y George Ogilvie.
La historia de Max continúa en ambientes desérticos, sin restos de la antigua civilización, y recorre el vasto páramo por medio de una carroza arrastrada por camellos, la cual es robada por un aviador loco llamado Jedediah (Bruce Spence) que vuela con su hijo. Sigue su pista hasta un emporio comercial llamado Negociudad, pero antes, el mono de la carroza le habrá arrojado sus botas, armas y un silbato, pertenencias que le ayudarán.
En Negociudad los ladrones entran a hacer negocio, para en teoría, construir un nuevo mundo, donde ingresa a sus puertas Max, mientras es estrictamente observada por los guardias de su fundadora, Tía Ama (Aunty Entity) interpretada por una muy digna Tina Turner. 


En el camino hay comerciantes, que antes fueron ladrones, y Max ingresa en la cola de nuevos ciudadanos de Negociudad, e inicialmente no es admitido, por no tener bienes con los que comerciar, pero sorprende al encargado llamado El Colector (Frank Thring) apuntándole con un arma. Entonces se produce una negociación, en la que Max termina comerciando o intercambiando sus habilidades para la lucha, y se le lleva desarmado ante Tía Ama. Allí en su salón es puesto a prueba al sobrevivir a los ataques de sus guardias. Negocian, y ella le muestra el funcionamiento de la ciudad y al dúo que la maneja la planta, El Maestro Golpeador (Master-Blaster). La energía de Negociudad y sus aparatos consumen energía del metano, que proviene de las heces de cerdo (no me quiero ni imaginar como olía aquello en el rodaje porque hay cerdos de verdad).
La clave es tumbar a Golpeador en el Thunderdome (donde existe la ley de que dos hombres entran y uno sale) para dominar el cerebro del Maestro, para ello Max llega a un acuerdo con Tía Ama, que rompe al no querer dar muerte al Golpeador cuando lo tiene rendido. Esto supone su expulsión de Negociudad, va a la ruleta de la fortuna y allí entre las varias opciones sale Gulag, por lo que es desterrado hacia el desierto.


Este film evita seguir ahondando en la definición de su personaje central, aumenta la cuota de diálogos del resto de personajes e incide con más intensidad en la descripción de los mismos y de la sociedad futura que habita tan desolado mundo. Esa sociedad, que a pesar de la inclusión de niños perdidos que encuentran a Max en la segunda mitad del film, queda expuesta en dos formas muy distintas, la de la herencia directa del pasado y ha evolucionado hacia la violencia extrema y lo dictatorial de la Tía Ama.
El choque de ambos mundos y el papel que juega Max entre uno y otro acerca y mucho, los postulados de esta tercera parte a los de la segunda, conociendo aquí el enemigo de primera mano.


Pero, y ahí viene el bajón en esta entrega, las escenas de acción son mucho menores, y a pesar de su gran final, la parte del desierto y la tribu que rescata al protagonista es algo aburrida y con poco peso. La inclusión de los niños perdidos es forzada y hace que el conjunto cojee, y no de la impresión de un todo cohesionado.
El plano actoral está muy bien, con un Gibson perfecto, una más que digna Tina Turner y unos secundarios que rodean que cumplen a la perfección, pero la película se queda sólo en un buen intento. Es bueno recordar su escaso presupuesto.


Os dejo con el tráiler de Mad Máx, más allá de la cúpula del trueno.