jueves, 22 de febrero de 2018

Black Panther (2018)


Ryan Coogler dirige Black Panther, donde Marvel saca su enésimo film con un protagonista ya presentado con anterioridad, en concreto en Capitán América: Civil War. Allí aparecía un hombre pantera negro, y de hecho aquí los hechos que se narran transcurren temporalmente casi inmediatamente después, como nexo de unión, pero para únicamente, a partir de ahí, desarrollar una historia que tiene su propio mundo y que se aleja bastante de lo contado en aquella. Otro spin-off de uno de los superhéroes que todavía no tenía su film propio.


La película en si tiene una trama un tanto normalita, ya que digamos que debe crear la base idónea para el personaje, y la historia alrededor para contar el ascenso a Rey en su país del protagonista, T'Challa. Ese país es Wakanda, una nación aislada pero muy avanzada tecnológicamente, usando el Vibranium, un material que extraen de un meteorito que cayó en la tierra tiempo atrás y a la que Black Panther regresará para defender su trono, no sólo ante otras tribus que le quieren destronar, sino ante amenazas del exterior, que pondrán en peligro la seguridad mundial.


Todo este tema del Vibranium ya se mencionaba en Vengadores: La Era de Ultrón, donde Ulysses Klaue (interpretado por Andy Serkis) perdió el brazo y que aquí es un villano excepcional y con toques humorísticos incluso. Pero también en Capitán América: Civil War se producía la muerte de T'Chaka (John Kani) padre del protagonista T'Challa (Chadwick Boseman) que es el hilo conductor con este film.
El país ficticio de Wakanda está muy bien mostrado, una mezcla exraña entre tradiciones ancestrales africanas y alta tecnología, algo así como si mezclaras Mogambo o incluso El Rey León con Star Wars, una cosa que me dejó bastante sorprendido. Eso si, la producción está muy cuidada, los detalles de la ciudad, vehículos, e incluso los edificios.


Pero de la vida en ese curioso país se sacan conclusiones, tales como que es una oligarquía, algo ya conocido, es decir sin democracia de ningún tipo y donde solo se ve como vive la clase alta, sin tener en cuenta al pueblo llano, claro está.
Desde luego es la película más diferente de Marvel hasta la fecha, no sólo por el afán reivindicativo, sino porque el humor aquí existe pero en gotas, pero sobre todo porque el desarrollo de los personajes se me queda corto en muchos casos, centrándose solo en el país de Wakanda y en que tiene que sobrevivir como sea.


La duración del film es algo excesiva (hoy en día es un mal extendido), pero aún peor que eso, sabes de antemano más o menos lo que va a pasar, y os aseguro que ser tan predecible cuando la ves por primera vez, le hace perder bastantes puntos.
Aún así las escenas de acción están muy bien, las persecuciones y los efectos especiales, pero es más que evidente que las escenas post-crédito (Recuerden quedarse unos minutos después de la proyección) nos hablan de Infinity War, y nos dan pistas de por donde irá la próxima entrega de Los Vengadores...


Os dejo con el tráiler de Black Panther.

lunes, 19 de febrero de 2018

The Shape of Water (2017)


Parece que por fin el mundo de la ciencia ficción tratado con exquisita maestría por Guillermo del Toro empieza a tener reconocimiento en la Academia, y La Forma del Agua, su última y espléndida película, ha alcanzado trece nominaciones a los premios Óscar y por lo visto ayer, espero que se lleve muchos de ellos. Lo primero que me llama la atención de este film es la factura técnica y artística que es de un nivel altísimo, y teniendo en cuenta que trata una historia de amor monstruoso y bello a la vez, es algo que hay que hacer de manera delicada sin que resulte ni pastoso ni empalagoso, y os puedo asegurar que en eso Guillermo es un maestro.  No se puede negar que el referente de la película La mujer y el monstruo de 1954 está ahí, pero Del Toro le ha dado su pócima y ha hecho su propia idea. Por si fuera poco, la banda sonora de la película no solo es acertadísima, sino que me apasionó, toda ella elegida por Alexandre Desplat.


Esta película tiene la gran habilidad de sumergirte, nunca mejor dicho, en una historia donde logra alcanzar tu corazón y poco menos que tocarlo y derretirlo, alcanzado incluso momentos mágicos. La historia nos cuenta como un hombre anfibio (interpretado por Doug Jones) es trasladado a unas instalaciones secretas en Estados Unidos sobre el año 1963, una época en la que las fricciones entre EEUU y la U.R.S.S. eran constantes en plena Guerra Fría, por lo que el espionaje y el contraespionaje estaban a la orden del día. En esas instalaciones hay un servicio de limpieza que se mezcla con todos los que allí trabajan, y realizan su sacrificada labor. Dos de esas mujeres, Elisa Espósito (maravillosamente interpretada por Sally Hawkins) y Zelda Fuller (a la que da vida estupendamente Octavia Spencer) verán llegar al hombre anfibio y serán las encargadas de limpiar la sangre que provoca el enfrentamiento entre él y Richard Strickland (Michael Shannon), el tipo del gobierno que ha traído al hombre pez.


A partir de ahí y a escondidas, Elisa irá a visitar al hombre anfibio, le dará de comer, le pondrá música y notará que es receptivo y con un lado afable y cariñoso que contrasta completamente con los métodos violentos de Strickland, que le trata como a un trozo de carne que le sobra. Éste personaje es un villano sublime, que acumula muchos estereotipos de esa época.
Pero el director tiene la gran habilidad de contar la historia a través de uno de los protagonistas, Giles (al que da vida Richard Jenkins), un antiguo ilustrador de publicidad y que comparte casa como vecino con Elisa, y relatarlo como si de una fábula se tratara, un cuento que da igual que pasara o no, sino que lo importante es lo que tu, como espectador, puedas sacar de dicho relato.


Elisa representa la fragilidad más absoluta en un mundo de hombres, ya que ella es pequeña, huérfana y muda, pero tendrá la gran habilidad de entender a ese ser, que otros solo "entienden" a palos. Su vida era rutinaria, su baño matinal, su autobús al trabajo y su labro allí, pero la aparición del ser cambiará sus ritmos. En su afán por salvarle la vida al hombre anfibio, contará como colaborador inesperado pero fundamental con el Doctor Robert Hoffstetler (Michael Stuhlbarg), que como ella, tendrá el mismo fin de ayudarle.
Pero este film es una mezcla perfecta entre una película de monstruos, un cuento de hadas y un thriller de espionaje, donde todo está medido, e incluso las dosis de humor son más elevadas de lo que podría parecer a primera vista.


En definitiva, esto es cine amigos y amigas, puede haber gustos para los diferentes estilos, pero esta cinta te cautiva si o si, seas fan de esos géneros o no, te guste el tipo de música que suena o no, es todo un conjunto realmente apabullante.


Os dejo con el tráiler de esta gran película.

miércoles, 14 de febrero de 2018

The 15:17 to Paris (2018)


Clint Eastwood ha estrenado su nueva película 15:17 Tren a París, basada en el libro que hicieron los tres ciudadanos americanos que se convirtieron en héroes, al salvar a un Tren Thalys entero con 500 pasajeros a bordo, que hacía el recorrido Ámsterdam-París, en agosto de 2015, del ataque de un terrorista que iba armado con un rifle de asalto AK-42, una pistola 9mm y una navaja, frustrando aquel ataque.
La idea, digamos novedosa del film, es que Clint pensó que los protagonistas reales, es decir, Anthony Slader, Alek Skarlatos y Spencer Stone hicieran de si mismos en el film, algo que surgió cuando los tres fueron a presentar el libro en el show de televisión de Jimmy Kimmel y coincidieron allí con Eastwood al que encantó su entusiasmo.


Pero claro, la película no podía estar exclusivamente dedicada a aquellos cinco minutos de tensión que se vivieron en el tren, y aquí es donde el ya veterano director cuenta como estos tres hombres se conocieron de pequeños en el colegio, su amistad, que se mantiene viva a día de hoy y sus problemas en aquellos años, digamos que eran tres estudiantes de bajo rendimiento, que visitaban con regularidad al director por su mal comportamiento, sus retrasos al ir a clase, etc., en el colegio católico donde eran compañeros. Dos de ellos eligen el ejército y nos cuentan su preparación, algo que será clave en la escena del tren.
Desde luego parece la típica historia que a Eastwood le viene como anillo al dedo, lo vio claro en aquel programa y dijo, chicos, al tostadero.


Es cierto que el patriotismo del que hace gala Eastwood, y que ya ha expresado en otras películas como El Francotirador, en este caso concreto hace, y más por las circunstancias en las que lo ha planteado, cogiendo a actores no profesionales para los papeles principales, que el film antes que película sea casi una declaración o un manifiesto.
Ayoub El Khazzani se subió al tren que tenía por destino París, contando con más de 300 balas para acometer su masacre, que pudo ser reducido por los tres americanos, dos de ellos militares que le redujeron y evitaron una matanza. Un guión que se escribe sólo, y ciértamente los protagonistas principales, a la vez reales, están bastante bien, cumplen sin problemas.


Pero la parte final, con la ceremonia en la que el presidente francés, por aquel entonces François Hollande, impone la Legión de Honor a los héroes, y su discurso, para mi tienen un trasfondo complicado, ya que dan a entender que todos tenemos que llevar un héroe dentro, como si fuera fácil quitarle el arma a un tarado, que va armado hasta los dientes, reducirle y atarle, como hacen los tres chicos, pero eso sucedió porque dos de ellos eran militares, y con una gran preparación, y a pesar de estar de vacaciones detectan en peligro y ponen en marcha sus habilidades aprendidas en su formación, para ayudar en una situación de ese calibre.


Me temo que aquí Clint no ha conseguido hacer un film que transmita tensión, se ha limitado a contar la historia y no le ha puesto alma.

Os dejo con el tráiler de éste film.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Los Goya 2018


La gala de los Premios Goya 2018 tenía la novedad este año del cambio de presentadores, Dani Rovira, conductor los últimos tres años, cedía el testigo a Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes. Si se conoce la carrera humorística de estos dos manchegos, cuyo estilo ahonda en lo absurdo mayormente y que a mi me parece glorioso tanto en La Hora Chanante como en Muchachada Nui o incluso Museo Coconut, no debería extrañar digamos su onda. Pero suceden dos cosas en esta situación, primero que ellos salen de su hábitat natural, hasta ahora solo habían hecho pequeñas apariciones en galas de este calibre (hace unos años), pero es distinto presentarla y salir de tu zona de confort, porque ahí ya tienes que convencer a público que no necesariamente son tus seguidores y no te van a dar el aplauso fácil. Ahora eso si, hubo cosas que se fueron al humor burdo, incluso algo soez, que en este tipo de eventos sobran, pero hubo momentos magníficos, como cuando Julián López, Carlos Areces, Aníbal Gómez y compañía participaron, porque ellos forman un equipo fantástico hace años y ahí triunfan.
Por otro lado en la gala se quiso reivindicar el papel de la mujer dentro del mundo del cine.


En cuanto a los premiados la ganadora en cuanto a número de cabezones fue Handia, aunque el Goya a mejor película y mejor dirección fueron para La Librería de Isabel Coixet, mientras Marisa Paredes recibía el Goya de honor.
Aquí está la lista de ganadores:



*Mejor película: La Librería


*Mejor dirección: Isabel Coixet por La Librería


*Mejor interpretación femenina protagonista: Nathalie Poza por No sé decir adiós


*Mejor interpretación masculina protagonista: Javier Gutiérrez por El Autor


*Mejor interpretación femenina de reparto: Adelfa Calvo por El Autor


*Mejor interpretación masculina de reparto: David Verdaguer por Verano 1993


*Mejor actriz revelación: Bruna Cusí por Verano 1993


*Mejor actor revelación: Eneko Sagardoy por Handia


*Mejor guión original: Aitor Arregui, Andoni de Carlos, Jon Garaño y José María Goenaga por Handia

*Mejor guión adaptado: Isabel Coixet por La Librería


*Mejor dirección novel: Carla Simón por Verano 1993


*Mejor película Iberoamericana: Una mujer fantástica (Chile)


*Mejor película europea: The Square (Suecia)


*Mejor película de animación: Tadeo Jones 2. El secreto del Rey Midas de Enrique Gato y David Alonso.

*Mejor música original: Pascal Gaigne por Handia


*Mejor canción original: La Llamana de Leiva en La Llamada


*Mejor dirección de producción: Ander Sistiaga por Handia

*Mejor montaje: Laurent Dufreche y Raúl López por Handia


*Mejor dirección de fotografía: Javier Aguirre Erauso por Handia


*Mejor dirección artística: Mikel Serrano por Handia


*Mejor diseño de vestuario: Saoia Lara por Handia


*Mejor maquillaje y peluquería: Ainhoa Eskisabel, Olga Cruz y Gorka Aguirre por Handia


*Mejor sonido: OAitor Berenguer, Gabriel Gutiérrez, Nicolás de Poulpiquet por Verónica


*Mejores efectos especiales: Jon Serrano y David Heras por Handia


*Mejor película documental: Muchos hijos, un mono y un castillo de Gustavo Salmerón


*Mejor cortometraje de ficción: Madre de Rodrigo Sorogoyen



*Mejor cortometraje de animación español: Woody and Woody de Jaume Carrió


*Mejor cortometraje documental español: Los desheredados de Laura Ferrés


*Goya de Honor: Marisa Paredes 


Os dejo con el mejor momento chanante de la gala, bajo mi punto de vista.

lunes, 5 de febrero de 2018

Phantom Thread (2017)


Paul Thomas Anderson dirige El hilo invisible, lo que suponía su vuelta a contar con Daniel Day-Lewis después del éxito de Pozos de Ambición, que le diera al actor británico su segundo Óscar. Teniendo en cuenta, que el afamado actor ha decidido retirarse de la interpretación, ésta será su última película, aunque claro, vuelve a estar nominado a otra estatuilla. 
Éste film nos narra la historia de Reynolds Woodcock, al que da vida Daniel Day-Lewis, que junto a su hermana Cyril (Lesley Manville) dominan el mundo de la moda en la Inglaterra de los años 50, vistiendo a la realeza, estrellas de cine y toda mujer de dinero y elegancia de la época. Su vida ha estado siempre cuidada y planificada al máximo, y tiene a su hermana como mente pensante de su negocio, y como sustituta de la madre a la que tanto echa de menos.
Pero comenzará a perder el control de su vida cuando se enamora de Alma (Vicky Krieps), una camarera a la que se llevará a su casa, y será al principio su musa y luego su amante.


Lo que sorprende es que un tipo como Reynolds con unas rutinas tan metódicas llegue a conocer a Alma, una camarera de un establecimiento de un pequeño pueblo. Sus caminos en un estado normal, nunca se habrían cruzado, pero el director hila, nunca mejor dicho, una relación así, para que cuadre y no sea nada raro, con maestría y una escena brutal eso acaba por suceder.
Pero ya al principio nos ha mostrado a un curioso hombre, obsesionado con su trabajo, hablamos de un genio de la costura, y que tiene aspectos de su personalidad que son detallados muchos de ellos como partes negativas. Soltero y orgulloso de serlo, verá como su vida con la aparición de Alma se tornará completamente diferente.


Evidentemente ella admite y asume que entra en un roll dentro de la casa de Reynolds donde el trabajo es lo primero y ella tiene un sitio muy secundario, a parte de las especiales y peculiares formas de ser de él, desde los desayunos hasta su manera de entender el trabajo, que harán que ella no esté del todo cómoda. Curiosamente y con armas de mujer, ella conseguirá ir haciéndose un hueco importante en su vida, por lo que al final su plan tendrá sus frutos, consiguiendo de manera algo enrevesada, que él se entregue completamente a ella e incluso se casen.


Evidentemente hablamos de un personaje egocéntrico, que sabe que es el número 1 en lo suyo, y que se molesta ante cualquier detalle de poca atención a su predilección, con toques mimados y aniñados, que de eso ya se encarga el actor de matizar, de tal forma que no se te haga pesado.
Pero en toda la historia hay un personaje, que es Cyril, la hermana de Reynolds, interpretada por una excelente Leley Manville, que se convierte casi en una extensión suya, y suple el papel de su madre ausente, la necesita a todas horas, su pequeña criatura malvada que vela por él y sus intereses. Ese será otro obstáculo en la relación de Alma con él, y muy importante.


Hablamos de un trabajo visualmente excelente, con interpretaciones tremendas, pero con un final que dejó muchas dudas, ya que la relación entre ambos se va envenenado, y es de una dependencia tal que les tiene bastante disminuidos en sus virtudes, en vez de sacarlas a la luz.

Os dejo con el tráiler de El Hilo Invisible.

miércoles, 31 de enero de 2018

Mejores escenas cómicas del cine (LXII)


Aterriza como puedas, de 1980, dirigida y guionizada por Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, sigue siendo a día de hoy la película que con el paso del tiempo mantiene el récord de provocar más risas, en concreto una cada veinte segundos.
Ted Striker (Robert Hays) es un ex-piloto de las fuerzas armadas estadounidenses, atormentado por un accidente que costó la vida a varios de sus compañeros. Su vida no pasa por buenos momentos, ya que está a punto de perder para siempre al amor de su vida, Elaine (Julie Hagerty), una azafata de vuelo.
Para intentar salvar su amor, monta en un avión donde Elaine trabaja de azafata. Pero el viaje puede acabar en tragedia, ya que el pescado servido a los pasajeros y tripulantes estaba en mal estado, y para colmo de males toda la tripulación comió pescado. Animado por el Dr. Rumack (Leslie Nielsen) y por la propia Elaine, el traumatizado Ted tendrá que tomar los mandos del avión y así salvar a pasajeros y tripulación del terrible desastre.
Chanante escena cuando Ted se pone a los mandos del avión, y no había mucha confianza por parte de Elaine, toca los botones inadecuados y empiezan a ir en picado, suelta un May Day por el micro... en fin...


Os dejo con la desternillante escena.

martes, 30 de enero de 2018

Escenas míticas del cine (LXX)


El cineasta argentino Andrés Muschietti dirigió It en 2017, otra película de mi top 5, el relanzamiento de la novela de Stephen King, un clásico en toda regla, para la gran pantalla, cuya anterior encarnación fue en formato de miniserie televisiva en los años 90, que tanto aterrorizó a una generación y cambió de forma increíble la figura del payaso, que quedó estigmatizada. Este director ya había dirigido Mamá hace cuatro años, y recibió este encargo de Warner Bros., que desde luego le consagra en el género de terror.
La historia que nos cuenta el film, y que es una adaptación del libro de King, que sin duda quita cosas y se pierden algunos detalles como es normal, está bastante conseguida.
La trama se centra en seguir las andanzas de un grupo de adolescentes a finales de los años 80 (1989 para ser concretos) en un pueblo llamado Derry, en el estado de Maine, Estados Unidos, que empiezan con la desaparición de Georgie (Jackson Robert Scott), hermano de uno de los protagonistas. Todo viene por Pennywise (interpretado por Bill Skarsgârd), un monstruoso y diabólico ser que adopta forma de payaso y que habita en el alcantarillado de la ciudad, alimentándose de niños que van desapareciendo de manera misteriosa. 
Esa es la primera escena de la película, cuando Georgie busca el barquito de papel de su hermano por el riachuelo de agua y llega hasta la alcantarilla donde aparece Pennywise...



Os dejo con la escena...

lunes, 29 de enero de 2018

Escenas míticas del cine (LXIX)


Atómica es una película dirigida en 2017 por David Leitch (conocido por la primera entrega de John Wick), y que está basada en la novela gráfica "La ciudad más fría" de Antony Johnston y Sam Hart. Es una trepidante historia de espionaje, ambientada en los días previos a la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989, y en la que Charlize Theron interpreta de manera soberbia un papel que antes cualquier estrella masculina del cine de acción habría hecho. Sin duda que el papel que hizo en Mad Max: Furia en la carretera, le ha ayudado a ampliar su espectro a las películas de acción, y le sienta como anillo al dedo, fuera aparte de su atractivo que sigue intacto. Tenemos Charlize para rato.
Lorraine Broughton, papel al que da vida Charlize Theron, es una espía del MI6 que es enviada a Berlín para recuperar una lista, que incluye a todos los agentes británicos, americanos y franceses encubiertos en el lado este de la ciudad. Pero su misión tendrá otra segunda parte no menos importante, descubrir a un agente doble que vende información confidencial a los rusos.
Tiene varias escenas de lucha impresionantes, para todas las cuales se preparó de manera especial, incluso en cuadriláteros. En una de ella se enfrenta a dos esbirros que la quieren liquidar, la colección de mamporros no tiene desperdicio.


Os dejo con esta gran escena de acción.

domingo, 28 de enero de 2018

Escenas míticas del cine (LXVIII)


Dunkerque, dirigida por Christopher Nolan en 2017, y elegida aquí en este espacio mejor película internacional, sigue sobrevolando mi cabeza con escenas imborrables. Se trata de un momento crucial en la Segunda Guerra Mundial en mayo-junio de 1940, donde la Alemania Nazi había invadido Francia y antes Holanda y Bélgica, echando al ejército británico y francés hasta Dunkerque. Allí tuvo lugar uno de los episodios más difíciles de la historia de la Guerra, al tratar de evacuar a esa gran cantidad de soldados, que se encontraban allí acorralados y en una ratonera. La idea de Wiston Churchill de mandar a todas las naves civiles disponibles para ayudar, resultó todo un acierto en un momento donde todo eran problemas.
Pero claro, ésto podría ser una película bélica sin más si no tuviera de director a Nolan, que además de hacerlo a su manera, por tierra, mar y aire (en tres historias paralelas), lo hace manteniendo el suspense y sin dejar de mostrar el horror, acompañado además por una acertadísima, como casi siempre, banda sonora de Hans Zimmer.


En una escena postrera, casi en el final del film, el spitfire británico que pilota Farrier (Tom Hardy) está intentando ayudar a todos los soldados allí aprisionados, pero se queda sin combustible, después de haber estado luchando en el aire para salvar también a varias embarcaciones y a los supervivientes de un barco hundido. En esta memorable escena, se ve como un caza alemán se dirige a rematar a todos los soldados que están en el puente esperando al próximo barco que les evacue, todos se agachan esperando lo peor, incluso Bolton (Kenneth Branagh) cierra los ojos ante lo que se le viene encima, pero en ese momento el caza alemán es abatido por Farrier que ya estaba planeando sin combustible, con la consiguiente ovación y vítores de los soldados hacia su piloto. Para colmo se ve al spitfire, en un fotograma brutal, sobrevolando las playas de Dunkerque, una escena brillante, que no necesita diálogos, sobran las palabras.

Os dejo con esta mítica ya escena.

sábado, 27 de enero de 2018

Bandas sonoras míticas de películas (XVII)


Jean-Jacques Annaud encargó en 1986 a James Horner la banda sonora de El Nombre de La Rosa y que publicó el sello alemán Teldec. El director francés le dijo a Umberto Eco que quería realizar la película porque sentía gran familiaridad por el latín y el griego y además tenía gran fascinación por las iglesias de la era medieval, recordemos que loos hechos que se narran acontecen en el siglo XIV, plena Edad Media. Por esa razón el director dedicó cuatro años a preparar la película, y viajó por Europa y Estados Unidos. 
En uno de esos viajes convenció a Horner de hacer la banda sonora, y el resultado no pudo ser mejor. Entendió a la perfección el encargo y su labor y realizó un trabajo espléndido. El californiano no utilizó instrumentos propios de la época en la que se desarrolla el film, sino que optó por sintetizadores con los que creó su música sugerente y de suspense que ambientó a la perfección ese misterio que envolvía la trama del film, y todo lo que sucedía en la abadía. La grabación fue producida por él mismo y lo único que se incluyó de la época medieval fueron algunos cantos sacros, algo diríamos impepinable.
Quizás uno de los trabajos más infravalorados de la carrera de James Horner, pero a mi juicio una gran banda sonora (hay momentos donde se me emparenta con The Alan Parsons Project, en las partes más orquestales).


Os dejo con el Main title, y ese soniquete de campanillas sintetizadas mítico.

viernes, 26 de enero de 2018

Escenas míticas del cine (LXVII)


El Nombre de la Rosa, la cual llevó al cine el director francés Jean-Jacques Annaud en 1986, bajo una producción, de la por entonces República Federal Alemana (de ahí que haya bastantes actores alemanes en el reparto) era una novela de Umberto Eco, que data de 1980, un escritor excepcional que combinaba literatura, historia, investigación y academia. El éxito del film, sucedió al de la novela, no sin las consiguientes críticas claro está, diciendo que traicionaba al libro y bla bla bla, cosa en la que no puedo estar más disconforme. Se trata de una película que refleja de manera increíble el libro, pero para llevar el libro entero se hubiera requerido de tres films, al menos, de ahí que esta cinta concrete de manera fantástica el contenido de la novela.


En su día hablé largo y tendido de este extraordinario film, pero hoy me quiero centrar en una escena en concreto. Los hechos que se narran acontecen en el siglo XIV, plena Edad Media, y se centra en dos personajes fundamentalmente, el monje franciscano Guillermo de Baskerville, interpretado por un sublime Sean Connery y su discípulo, el joven novicio Adso de Melk (Christian Slater), quienes llegan a una abadía benedictina en las montañas italianas, famosa por su biblioteca, llena de obras únicas y restringidas a los especialistas. Guillermo ha venido a la abadía, en principio, para participar en una reunión de los delegados del Papa y los líderes de la orden franciscana, con el fin de resolver problemas doctrinales. Pero este encuentro, quedará relegado a un segundo plano, en cuanto empiezan a suceder extrañas muertes en la abadía. 


Con la llegada de Bernardo Gui (F. Murray Abraham) de la Santa Inquisición, se decide que los culpables de esas muertes son una mendiga (la bella Valentina Vargas), Salvatore el jorobado (Ron Pelman) y Remigio da Varagine (Helmut Qualtinger). En la mítica escena donde se les "juzga" se les acusa de herejes dulcinistas por parte de Bernardo, ellos lo admiten porque han sido torturados hasta reventar de dolor, incluso Remigio se vanagloria de ello, y criticar a todos los integrantes de la abadía. Se matan moscas a cañonazos y se les condena a la hoguera.
Escena memorable donde Helmut Qualtinger se sale de la pantalla cuando recuerda su época dulcinista...

Disfrutad de la escena.

miércoles, 24 de enero de 2018

Sólo sabes follar (2014)


Manu Bueno dirige este magnífico cortometraje en 2014, en el que describe una cena a priori romántica de pareja, en la que las pullas vuelan y no precisamente por hacer las cosas mal. Ella, sentada esperando en la mesa, él (interpretado por Jorge Marrón) aparece diez minutos antes, además de traer un ramo de margaritas, gotas ambas que colman la paciencia de la chica (interpretada por Ana Morgade). 
Lo curioso de la situación es que la vida en pareja se deteriora porque ella no aguanta que haga todo perfectamente, la comida, limpiar, poner la lavadora, dejar la tapa del inodoro bajada, etc., cosas que supone son el talón de aquiles de cualquier tipo chapado a la antigua, a ella le irritan, mientras que por el contrario él le recrimina a ella que solo piensa en follar a todas horas, le hace los documentos del trabajo todas las tardes, es decir, el mundo al revés.
Por tanto, cada detalle, cada gesto agradable, son en este caso los que deterioran la convivencia, una ironía maravillosamente interpretada y llevada.


Os dejo con este gran corto.

lunes, 22 de enero de 2018

The Post (2017)


Los archivos del pentágono es el nuevo film de Steven Spielberg, cuyo currículum no vamos a descubrir aquí ahora, y que desde luego es uno de los grandes. Aquí se mete en una historia real, que supuso uno de los episodios más destacados del periodismo norteamericano del siglo XX. Hablamos de una época muy convulsa en Estados Unidos, la que componen los años en los que se libró la Guerra de Vietnam en los años 60 y primeros 70.
The Washington Post no era un periódico referente, llegaba tarde a todas las historias y titulares importantes, y su nueva jefa Kay Graham (Meryl Streep) acababa de heredar ese puesto tras el suicidio de su marido, pero carecía de ese liderazgo que se supone debía tener un puesto así. Su rumbo parecía que iba a cambiar con su salida a bolsa, pero ahí surgió la oportunidad de oro, seguir publicando un documento secreto que hasta entonces solo había destapado The New York Times. Ben Bradlee (Tom Hanks) fue el otro gran impulsor.


En 1971, los principales periódicos de EEUU tomaron una valiente posición a favor de la libertad de expresión, informando sobre unos documentos del Pentágono, archivos secretos donde el gobierno había mentido al pueblo de manera sistemática, algo que había durado cuatro décadas y cuatro presidencias del gobierno.
La administración Nixon quería restringir la primera enmienda, pero se encontró ante ellos con la unión del mundo periodístico y sobre todo de estos grandes gigantes, lo que derivó en una dura batalla legal ante el Tribunal Supremo.
Spielberg lo borda en situar el escenario, algo crucial para que la película sea estimulante y no una mera descripción de los hechos, y el enfoque lo va variando, dependiendo de la parte que quiere potenciar. Por ejemplo impera el drama cuando se centra en la figura de Kay Graham, a la que da vida una, como siempre, inmensa Meryl Streep.



Precisamente el personaje de la Streep, es el que el director elige para ir viendo su transformación paso a paso, primero con ternura, mientras le costaba decir con palabras lo que pensaba debido a sus dudas internas y su progresiva evolución hasta que llega el momento de tomar decisiones, que serán de un calado tan importante que afectarán a su vida. Su interpretación vuelve a ser majestuosa, la de una veterana que moldea de manera impresionante todo papel que toca.
Por su parte Tom Hanks está también magnífico (y con peluca algo ridícula) y será el encargado de llevar a todo el periódico a publicar esos informes, cuando andaban más metidos en noticias del corazón que en asuntos de periodismo de investigación, donde el humor suaviza las cosas.


Es ahí en la parte de investigación, cuando predomina el thriller, donde reluce Ben Bagdikian, redactor del Washington Post, y que interpreta también de manera excelente Bob Odenkirk, que será el que calibrará como la publicación de esos documentos podría afectar a todos en el periódico, y saber exactamente a qué estaban jugando y cuales podrían ser las consecuencias.
Como villano que se define a si mismo, Richard Nixon, del que el propio director ha decidido utilizar grabaciones reales, y al que siempre se le ve de lejos en la Casa Blanca hablando por teléfono, sin tener un primer plano del actor que le interpreta (Curzon Dobell), algo que me recordaba a malvados de los dibujos animados...



En definitiva una buena película donde no faltan los héroes, aquí todos con pluma o máquina de escribir, a pesar de que el margen de sorpresa en la historia es corto y puede resultar algo previsible, que lo es, pero consigue centrar la trama en las consecuencias de publicar unos papeles de tal calibre, y no en como se consiguieron, aunque eso está narrado como es lógico al inicio del film. Muy bien llevada esta cinta, y sabiendo donde enfatizar las partes importantes, además de un elenco de actores magnífico.


Os dejo con el tráiler.

jueves, 18 de enero de 2018

Darkest Hour (2017)


Se van acercando las fechas próximas a los premios Óscar, que este año serán un poco más tarde de lo habitual, a primeros de marzo, y van saliendo películas a la cartelera que se postulan para dichos premios, y una de ellas es El Instante más oscuro, film dirigido por Joe Wright, que se centra en los acontecimientos que suceden en mayo de 1940, cuando Winston Churchill se convierte en primer ministro británico. Neville Chamberlain (interpretado por Ronald Pickup) pierde el apoyo de la cámara incluso dentro de su partido, el conservador y es reemplazado por Churchill, no sin oposiciones, ya que nadie de su propio partido quería que fuera elegido. A Winston Churchill lo interpreta un espléndido Gary Oldman, en una actuación que o mucho me equivoco o le lanza a la carrera para una estatuilla.


En mi lista de mejores películas del año pasado alcanzó el número 1 Dunkerke, de Christopher Nolan, pues bien, éste film podría ser perfectamente la Cara B o el otro punto de vista de aquella, casi como lo que hizo Clint Eastwood con Banderas de Nuestros Padres y Cartas desde Iwo Jima. Eso pasa, porque lo que aquí se cuenta es todo lo que sucede en Gran Bretaña, en los momentos durísimos que vive Europa por el ataque alemán en la Segunda Guerra Mundial que va conquistando hacia el sur a velocidad de vértigo, cayendo Polonia, Bélgica, Holanda, Francia y amenazando con invadir Inglaterra, pero haciendo referencias constantes a la situación de más de 300.000 soldados atrapados en las playas de Dunkerke, a la que se veían empujados por el avance nazi. Son momentos muy difíciles, duros y cruciales, en los que se tomarían decisiones decisivas para el futuro de Europa, en un momento en el que recordemos, Estados Unidos y Japón todavía no han entrado en Guerra. 


El director nos muestra en la primera parte del film a un personaje sin duda distinto, un tipo que bebe a todas horas del día, fuma puros y no es precisamente un ejemplo de vida sana, que trata con bastante dureza a la secretaria Elisabeth Layton (interpretada muy bien por Lily James) que le escribe los textos, y demás matices que Oldman se encarga de ensalzar en su interpretación, que no busca el aplauso fácil desde luego, pero será el propio film el que vaya moldeando eso, centrándose en la relación que tiene con su secretaria antes mencionada y con su mujer Clemmie (Kristin Scott Thomas) quien le apoya constantemente a pesar de sus vaivenes emocionales en tan complicados momentos.


A Churchill se le pondrá en una encrucijada, explorar la posibilidad de un tratado de paz con Alemania o ser fiel a sus ideales y luchar por la liberación de Europa sin rendirse. Pero hay varios momentos clave, en su primer discurso a la nación dibuja un escenario de esperanza cuando es completamente distinto a la realidad, a lo que el Rey Jorge VI (interpretado por un magnífico Ben Mendelsohn) le espetó que dijese la verdad al pueblo, que no mintiese por lo que a partir de ahí él decide para tomar decisiones, escuchar al pueblo llano y por ejemplo se mete en el metro, cosa que no solía hacer, y le apoyarán en su idea de luchar y no rendirse jamás ante el tirano Hitler.


Lo importante del retrato de este gran personaje histórico, es que se detallan tanto sus virtudes como sus defectos, su lado más tosco y quizás antipático y también su valentía para hacer discursos en la Cámara de los Comunes, tener conversaciones con el Rey e incluso convencer a todo su gabinete, de que luchar y apelar al coraje eran la mejor solución, hasta conseguir el apoyo unánime.
En cuanto al desarrollo de los hechos históricos, aquí se ve el reverso de la moneda, mientras en Dunkerke se vio todo lo que iba pasando en las playas de aquella ciudad y se esperaba ayuda de fuera, aquí Winston Churchill será el encargado de tomar una decisión que ayudaría de manera increíble a los soldados allí oprimidos, el envío de embarcaciones civiles que llegaron no sin dificultades para ayudar en todo lo que pudieron, que fue mucho, ya que su petición de ayuda a los americanos no había surtido ningún efecto, fue una idea y decisión suya.


En definitiva una película necesaria que se mueve entre el drama y en momentos tira hacia el thriller, pero que también refleja la angustia de aquellos tiempos, y la agonía de un cargo que sufre el protagonista, en momentos tan llenos de inquietud.

Os dejo con el tráiler.