domingo, 26 de abril de 2015

Kurt Cobain: Montage of Heck (2015)

Cartel del documental

Kurt Cobain baja del escenario, agarra una cámara con las dos manos y la acaricia, mientras empieza a amasar saliva dentro de la boca. Cobain escupe a la lente que le está grabando y se va hacia la otra punta del escenario, destruyendo todo lo que se encuentra en un comportamiento entre ridículo y desesperado. No lo hace por llamar la atención. No quiere ser imitado, necesita estallar, sacar toda esa hiperactividad que sus padres no supieron curar. No está loco, ni drogado o, al menos, su comportamiento no obedece a la influencia de las drogas. El líder de Nirvana no era tan especial pero, en tan solo 27 años de vida, no dio tiempo a comprobar muchas cosas, pero si a que era un genio, componiendo como pocos lo han hecho.
Como todo músico muerto antes de tiempo, se convirtió en mito, pero el film nos descubre a la persona, alguien demasiado sensible, muy descontrolado y confuso y que no toleraba la humillación. Para ello se parte desde su primera época en Aberdeen (Washington), su infancia y adolescencia, el divorcio de sus padres, su primera novia, etc., todo ello para explicar hasta como llega su éxito con la banda de grunge Nirvana.
 
 


 
Morgen se ha encargado de desnudar al inventor del grunge en una cinta que tiene momentos terroríficos, también irónicos y también muy kitsch. Es decir, puro Cobain. El film no ahonda en los asuntos de Nirvana, ni en las teorías conspiratorias que rodean su muerte, es una narración en orden cronológico a través de diarios, vídeos y audios que el músico, el mismo que acabó una de sus actuaciones enseñando el pene a una de las cámaras que lo grababan, dejó a lo largo de su vida. Una existencia durante la que sufrió cinco humillaciones y un fuerte dolor de estómago, un intento de suicidio al enterarse de que su mujer quería ponerle los cuernos y seis heridas graves que provocaron que se disparara en la cabeza el 5 de abril de 1994.
Quizás, desde mi punto de vista, me sobran las escenas familiares, excesivas, en las que la intimidad del matrimonio queda muy expuesta, y sobre todo es que no aguanto a Courtney Love, me parece una Yoko Ono moderna, bastante insufrible.
Kurt tampoco es que fuera un tipo ejemplar ni mucho menos, pero queda claro que era muy monógamo, al contrario que ella, y que quería mucho a su hija.




 
En definitiva un documental interesante, para aquellos que quieran indagar en la personalidad del mito, pero que musicalmente poco aporta. Dave Grohl no habla en la cinta, si Krist Novoselic y Courtney Love (ya sabemos que Courtney y Dave no son precisamente amigos). También hay declaraciones de sus padres, madrastra, etc...
En cuanto a lo musical destaca una versión de Kurt de And I love her de los Beatles, hasta ahora inédita. Pero poco se habla de la escena de Seattle, demasiado poco, ni de grupos aledaños.
Todo este material que estuvo analizando concienzudamente durante años es el que nutre este buen documental que lleva el título de uno de los cassettes más reveladores con los que se encontró Morgen, Montage of Heck. El film muestra cómo la vida de Cobain estuvo marcada por distintas humillaciones que le fueron destruyendo. Las declaraciones de Love que le señalaban como un suicida potencial se refuerzan con la constante repetición en sus diarios de la palabra “suicidio” o de frases como “el día más feliz de mi vida será el que no tenga un mañana”. Otro triste miembro del club de los 27.

Os dejo con el tráiler del documental.

 

Al Pacino cumplió ayer 75 años.

 
Al Pacino cumple 75 años y lo celebra con el lanzamiento de una nueva película, "La sombra del actor", en la que interpreta a un artista que no pasa por un buen momento. Nada que ver con su carrera: desde su estreno en la gran pantalla, Al Pacino se ha ganado el reconocimiento de ser uno de los tipos más duros del cine.
Lo de Michael Corleone estuvo a punto de fracasar. "Tras la primera semana de rodaje me querían echar", contó Al Pacino poco antes de su 75 cumpleaños, que celebró ayer, en un programa del canal ABC. Hablaba por supuesto de su papel en "El Padrino". Hace más de 40 años Ford Coppola afortunadamente se pudo imponer a la crítica opinión de los productores, que consideraban al italo-americano Alfredo James Pacino demasiado blando para el hijo del capo de la mafia Don Corleone (Marlon Brando).
Hasta 1995 no se volvió a unir con Robert de Niro en Heat, impresionante film con Val Kilmer de tercer espada.


Desde los gritos de El precio del poder: Scarface (1983) al discurso de Pactar con el diablo (1997). Es imposible condensar el carácter de Tony Montana, Michael Corleone o Sonny Wortzik en pocos minutos, aunque sus amenazas y subidas de tono intimidan, pero su mejor arma es la mirada fija y el silencio, que dejó petrificado a Johnny Deep en Donnie Brasco (1997).
Tras toda una carrera jalonada de éxitos hay pocas cosas que le queden por hacer, aunque para muchos siempre estará la duda de cómo sería Han Solo interpretado por Al Pacino, que rechazó pilotar el Halcón Milenario en La guerra de las galaxias. No lo podía hacer todo...
Pequeño en estatura, pero un grande del cine.
 
Os dejo con la escena del robo en Heat dirigida por Michael Mann.
 
 

martes, 21 de abril de 2015

Ya tenemos trailer oficial del Episodio VII de Star Wars.

 
Star Wars: Episodio VII será la séptima entrega de la franquicia de películas Star Wars. Después de que The Walt Disney Company adquiriera los derechos de Lucasfilm Ltd. a George Lucas, se anunció la producción de Star Wars Episodio VII con una fecha pautada de estreno para el mes de diciembre de 2015, y que la misma sería sucedida por los Episodios VIII y IX. Lucas estará involucrado en el proceso de realización de la Trilogía de Secuelas como asesor creativo, así como para futuras películas de Star Wars. Ya está grabada la película del episodio VII. Y ya tenemos tráiler oficial, que ha salido esta semana, con una historia original.


 
Impresiona ver a la nave imperial encayada...

Os dejo con el tráiler.

 

miércoles, 15 de abril de 2015

Mejores escenas cómicas del cine (XXVI)


 
Muchos de nosotros y nosotras hemos visto "The Hangover", es decir, Resacón en Las Vegas, y la primera impresión que te da cuando la visionas, a parte de reírte bastante, es que toda la parte de la fiesta desenfrenada que se montan los cuatro amigos a partir de la ingestión de sustancias psicotrópicas te la quitan, te la roban, te la hurtan a posta y te sientes bastante estafado, pero claro luego reflexionas y dices leñe eso hubiera sido lo fácil y lo que hacen es dar otro punto de vista, y empezar por el final de la fiesta.
Pero imaginaros que lo que es la fiestaca hubiera sido el centro de la película... claro eso hubiera desencadenado censuras y su paso a película clasificada como XXX. 


 
Para mi la mejor parte del film es el final, cuando los cuatro amigos repasan en la cámara de fotos, donde todo quedó registrado, esa noche inolvidable de despedida de soltero, todo esto ya en los créditos.

 

jueves, 9 de abril de 2015

Ayer murió Geoffrey Lewis.


 
Geoffrey Lewis, que ayer martes falleció a los 79 años en su casa de Woodland Hills (California) era uno de los rostros secundarios más clásicos de la historia del cine, sobre todo por su aparición en muchas películas de su amigo Clint Eastwood. Participó en un buen puñado de westerns y películas protagonizadas por Clint como Infierno de cobardes, Un botín de 500.000 dólares, Duro de pelar, La gran pelea, Medianoche en el jardín del bien y del mal, El cadillac rosa o Bronco Billy.  También es el padre de Juliette Lewis, la actriz y cantante de punk-rock. Geoffrey era cienciólogo y de sus diez hijos, además de Juliette, también se han dedicado a la interpretación Lightfield, Matthew y Dierdre.
Nacido en San Diego, Geoffrey Lewis creció en el estado de Rhode Island antes de que la familia volviera a California cuando él cumplió 10 años. Siempre tuvo claro que amaba la interpretación y acabó en el Plymouth Theater en Massachusetts. Debutó en el off de Broadway y a inicios de los setenta ya estaba en el cine en Coraje, sudor y pólvora (1972). Tras Dillinger (1972), de John Milius, coincidió con Eastwood en Infierno de cobardes (1973) y comenzó una larga amistad.


 
Nunca ganó un gran premio (solo fue candidato a un Globo de Oro por la serie Flo), pero Lewis desde luego era un tipo apreciadísimo por el gran público. En televisión trabajó en Lou Grant, Equipo A, Hawai 5-0, La casa de la pradera, Bonanza, El gran chaparral, Cannon, Misión: Imposible, Starsky y Hutch, Barnaby Jones, Falcon Crest, En el calor de la noche, Se ha escrito un crimen, Dawson crece, MacGyver, Autopista hacia el cielo, Las chicas de oro o Ley y orden. Aunque su trabajo más reputado en la gran pantalla fue en la miniserie El misterio de Salem's Lot, de Tobe Hooper.
Más reciente es su trabajo en Los renegados del diablo, una cinta de terror estrenada en 2005.
 
En homenaje os dejo con una escena de Infierno de Cobardes donde él participaba, la de los latigazos.
 
 

miércoles, 8 de abril de 2015

Escenas míticas del cine (XXXII)


 
En 1990 Francis Ford Coppola dirige la tercera parte de El Padrino, una película muy buena, sino fuera porque las dos primeras partes son obras maestras, pero claro la comparativa sería demasiado cruel.  Aquí Michael Corleone (Al Pacino), heredero del imperio de don Vito Corleone, intenta rehabilitarse socialmente y legitimar todas las posesiones de la familia negociando con el Vaticano. Después de luchar toda su vida se encuentra cansado, tiene problemas de salud (diabetes que le dan bajadas de azúcar) y centra todas sus esperanzas en encontrar un sucesor que se haga cargo de los negocios. Vincent, el hijo ilegítimo de su hermano Sonny, será el elegido.



 
En una escena memorable, Michael va a ver al que será Papa (Ralf Vallone), y en la conversación que empieza con temas políticos, acaba en un momento cumbre, y es que el propio clérigo pide a Michael que se confiese, y a pesar de su inicial reticencia, ya que la lista de pecados después de 30 años es bastante larga... el momento en el que confiesa haber ordenado la muerte de su hermano Fredo es algo espectacular. "Tus pecados son terribles, y es justo que sufras" le dice el obispo mientras Michael llora.
 
Os dejo con esta mítica escena.

 

martes, 31 de marzo de 2015

Escenas míticas del cine (XXXI)


 
En 1974, Francis Ford Coppola realiza la segunda parte del Padrino, basado igualmente en la novela de Mario Puzo. Aquí se desarrolla la continuación de la historia de los Corleone, por medio de dos historias paralelas, primero la elección de Michael Corleone como jefe de los negocios familiares y por otro los orígenes del patriarca, el ya fallecido Don Vito a quien da vida un inmenso y muy joven Robert de Niro, primero en Sicilia y luego en Estados Unidos, donde empezando desde abajo llegó a ser el capo de la mafia de New York.
Aquí suceden hechos realmente importantes en el devenir de la familia, y la película relata el reinado de Michael con todos sus problemas, y su manera de manejar todo.
 



En una mítica escena en donde el corrupto senador Pat Geary (G.D. Spradlin) dificulta los ambiciosos proyectos de Michael Corleone de expandir su negocio de hoteles y casinos en Las Vegas, éste amenaza a Michael y su familia, pero la contestación del jefe de la familia Corleone no tiene desperdicio, más adelante dicho senador las pasará canutas.
 
Disfrutad de la escena.

 

lunes, 30 de marzo de 2015

It's a Mad, Mad, Mad, Mad World (1963)

Cartel del film

 
El mundo está loco, loco, loco es una alocada comedia, cuyo inmenso reparto supo sacarle el jugo a una historia repleta de momentos memorables, de situaciones divertidas y de un ritmo trepidante que la convierten en una de los mejores y más entretenidos films de su realizador Stanley Kramer, que fue capaz de realizar los dramas más sólidos (“Fugitivos - The defiant ones, 1958”, “Vencedores o vencidos (El juicio de Nuremberg) - Judgement at Nuremberg, 1961”), comedias más desternillantes o, incluso, una curiosa y acertada combinación de ambas (“Adivina quién viene esta noche - Guess who’s comming to dinner, 1967”). Y, por descontado, todos con excelentes resultados tanto críticos como comerciales.




Varios automovilistas conducen por una carretera del sur de California, con un agreste paisaje, de pronto, un coche les adelanta a gran velocidad y, al tomar una curva, se precipita por un barranco. El hombre accidentado, asistido por una multitud de otros conductores, antes de morir les confiesa la existencia de un maletín repleto de dinero que está escondido, revelándoles una serie de pistas acerca de su ubicación. A partir de este momento, estos conductores emprenderán una desesperada carrera con el fin de ser los primeros en llegar al lugar en el que se encuentra el botín, y hacerse con él. Para ello, cada uno deberá hacer frente a una serie de imprevistos que les complicará la llegada al lugar donde está el dinero.



“El mundo está loco, loco, loco” es una película divertida de principio a fin. Partiendo de una trama de lo más simple (a pesar de su extenso reparto, la línea argumental no puede ser más sencilla), el largometraje se las compone para lograr una armonía absoluta a la hora de narrar las peripecias particulares (al inicio y conjuntas) en el tercio final del grupo de desconocidos que emprenden una carrera contrarreloj con el fin de hacerse con el famoso maletín. Por fortuna, Kramer mantiene constante el carácter amable del film durante todo su metraje, de forma que el espectador, más que a una clara alegoría de la avaricia, asiste a una entretenidísima competición entre patosos y tramposos que están dispuestos a protagonizar los momentos más descacharrantes con tal de ser los primeros.
 
Os dejo con la divertida película.

 

domingo, 29 de marzo de 2015

The Paradine Case (1947)

Cartel del film
 
 
Una de las obras menores de Alfred Hitchcock (ya les gustaría a muchos directores que sus obras mayores fueran la mitad de buenas que ésta) costó tanto como "Lo que el viento se llevó" (Gone With the Wind, Victor Fleming, 1939), film con el que comparte el mismo productor, el mítico David O. Selznick. Dicho coste, fue debido a los continuos retrasos de rodaje y las miles y miles de tomas que se hacían. Productor y director estaban enfrentados por el resultado final del film, y afortunadamente, esta película fue la última colaboración de ambos.
El Proceso Paradine, es seguramente una de las películas más maltratadas injustamente en la filmografía de Hitchcock. Es indudable que se trata de una obra menor comparada con otras, y el hecho de encontrarse entre joyas como Encadenados o La Soga no hace más que perjudicarla. Pero, aún sin ser de sus mejores trabajos, es un film muy estimable y con bastantes puntos de interés.


Escena juicio

 
Hitchcock, cada vez más desilusionado con el proyecto, se centró sobre todo en los aspectos más interesantes de dirección, para mantener el interés y olvidó a los actores mientras Selznick le presionaba continuamente por retrasarse. El montaje inicial era de unas tres horas. Selznick tuvo que recortar hasta suprimir una hora. Pero, pese a que ninguno de los implicados quedó muy satisfecho con el resultado final y pese al fracaso de taquilla que fue en su época, El Proceso Paradine, no es ni mucho menos una mala película.


Ann Todd & Charles Laughton
 
 
La hermosa señora Paradine (Alida Valli) es acusada de haber asesinado a su marido anciano y ciego. De su defensa se encarga el abogado Anthony Keane (Gregory Peck) que, aunque está casado con una atractiva mujer Gay Keane (Ann Todd), se enamora perdidamente de su cliente y se deja convencer de su inocencia, hasta tal punto que se juega su carrera de abogado por ella.
Quizás se le podría achacar que el proceso de enamoramiento y fascinación por parte de Keane no está del todo bien resuelto, sobre todo en lo que se refiere a la relación con su mujer. Así como la postura de ella es bien clara y además muy sugestiva (quiere que gane el caso porque teme que si lo pierde y matan a la señora Paradine, Anthony la recordará siempre de forma idealizada, así que prefiere que siga viva y puedan competir en igualdad de condiciones), la de él nunca nos queda clara del todo. Sabemos que está enamorado de ella, pero nunca hasta qué punto quiere llegar con ese sentimiento más allá del juicio.


     Alida Valli & Gregory Peck


A cambio, el guión se centra por completo en las consecuencias que tiene esto en él y aquí radica el mayor conato de interés del film, en ver hasta qué punto ese respetable abogado acabará hundiéndose por salvar a la mujer que ama. Al preparar la defensa, Keane barajará las posibilidades de que el Señor Paradine o bien se suicidó o bien fue asesinado por su fiel ayudante de cámara, Andre Latour (Louis Jourdan). Son las únicas alternativas que existen para desmentir que la señora Paradine fue la culpable, y sin embargo ella niega tajantemente cualquiera de esas dos hipótesis por lo que, en otras palabras, está casi confesando su culpabilidad y sin embargo Keane seguirá empeñado en creer en su inocencia.


Gregory Peck & Ann Todd
 
 
Esta obsesión le llevará al extremo de convertirse en el juicio, no en el abogado defensor de la señora Paradine, sino en el fiscal de Latour (a quien además el abogado odia profundamente porque éste a su vez dice aborrecer a su adorada señora Keane). Lo peor de todo es que Keane no utiliza a Latour de chivo expiatorio, sino que en su ceguera realmente cree que él es el culpable pese a que para nosotros resulta casi evidente que es ella. Todo estallará cuando Lautor se suicida.
En cuanto a los actores Alida Valli, una de las mejores actrices del cine italiano, y de la cinematografía mundial, con una fascinante belleza que desde luego le venía de perlas a un personaje tan misterioso y cubierto de sombras como el de la Sra. Paradine se sale, y está espléndida. Gregory Peck (que estaba empezando) y fue impuesto por Selznick cumple sin más. Mientras Louis Jordan me resulta completamente inexpresivo. Ann Todd está excesivamente fría, siendo elección de Alfred curiosamente. Charles Laughton & Ehtel Barrymore es un matrimonio cuyas incursiones en el film afectan a su ritmo.


 
 
El Caso Paradine, es ante todo una película de dirección y de puesta en escena, ambas brutales, mientras que adolece de un casting de altura, y quizás fallos de guión. El asesinato en sí, no queda muy claro, hay cierta confusión en las declaraciones de los interrogados a la hora de determinar un encuentro casual en un pasillo. Tampoco el proceso de enamoramiento del abogado defensor está explicado con convicción. El resto es un prodigio.

Película denostada durante su estreno en taquilla, se fue revalorizando con el tiempo.

Os dejo con esta gran película.

 

viernes, 27 de marzo de 2015

El Gran Vázquez (2010)

Cartel del film

Óscar Aibar presentó en 2010 un biopic centrado más en las antisociales sombras del genio de la viñeta, Manuel Vázquez, alias "El Gran Vázquez", que en sus virtudes artísticas y creativas. Aunque ambos aspectos son indisolubles, el resultado es algo amargo, pero brillante.
En la difícil España de los años 60 (y nos quejamos de la crisis de ahora) Manuel Vázquez (Santiago Segura) vive al día y se mueve como pez en el agua, pero es un moroso de aúpa y trampea con todo el mundo. Genio de la historieta, canalla esperpéntico, su propia vida superó en interés a cualquiera de sus míticos personajes de la viñeta. El Gran Vázquez recupera una de las más peculiares figuras de una época no tan lejana como parece, convertida por derecho propio en uno de los grandes pilares del noveno arte. Sus personajes (las Hermanas Gilda, Anacleto, la Familia Cebolleta...) triunfan en los tebeos de la Editorial Bruguera.
Santiago Segura se metió a fondo en el personaje, incondicional fan confeso de la leyenda, unido a Óscar Aibar que realiza aquí su cuarto largo.
 


 
El cineasta fusiona de manera irregular ficción y realidad, insertando a su protagonista en un mundo muy identificable con las historietas que creaba para Bruguera, difuminando la verdad de los escenarios, como si de un tebeo se tratase, olvida los engranajes de la obra artística de Vázquez y del funcionamiento mismo del sistema editorial del momento, plasmado escasamente en la redacción, en la que convive el personaje central con otros talentos sosegados y que le admiran, como es el caso de Francisco Ibáñez (Manolo Solo) creador de Mortadelo y Filemón, que es quien goza de mayor relumbrón en la historia, y con el redactor jefe de la casa catalana, Rafael González (al que da vida el fantástico Enrique Villén).
Así se nos describe a un Vázquez amoral, frívolo, polígamo, estafador, moroso, etc., olvidando la caricatura sociocultural en su ausencia de humor negro, cinismo o acidez y ofreciendo sencillamente el perfil de un antisocial no demasiado recomendable.



 
Santiago Segura rezuma torrentismo por los cuatro costados, enfundado en un peluquín grandioso e imposible e hilando chascarrillos enfocados a eludir cobros, imposiciones contractuales, o responsabilidades como padre de todos los críos que iba haciendo en su camino, ajeno al esfuerzo dramático de su papel y su amarga realidad.
Muy destacable también el papel de Álex Angulo como Peláez, el eficiente oficinista y gris contable, pelota del jefe, que acabó siendo la pesadilla de Vázquez y por el que incluso llegó a ir a la cárcel, tema del que luego se tomaría su ansiada venganza.




Sin funcionar completamente como biopic, y sin asentar sólidamente su peligroso balanceo entre la comedia chusca y la tragedia inverosímil, “El gran Vázquez” quizás centró nuevamente la atención en la obra del sobresaliente artista, cuya vida muchas veces esperpéntica supera la ficción.
 
Os dejo con el tráiler.

 

miércoles, 25 de marzo de 2015

The Apartment (1960)

Cartel del film


El apartamento es una película dirigida por Billy Wilder en 1960, el cual es de los pocos directores que han conseguido un éxito de público, crítica y premios. Con esta película el director austriaco ganó tres premios (productor, director y guionista). Solamente John Ford consiguió lo mismo, unir a todo el mundo. John Huston fue un director que gustó mucho al público y academia, pero no consiguió la unanimidad de la crítica. La academia de Hollywood nunca tuvo en cuenta a Hawks, Hitchcock, Walsh, Fritz Lang, Chaplin o Welles, aunque sus películas han tenido éxito de público y crítica, ya sabemos lo curioso de este asunto.


Jack Lemmon
 
 
Billy Wilder hacía con ella su película número diecisiete, como director, y alcanzaba probablemente la cima de su talento creativo con ella. Tras una fructífera década de los 50, en la que supo entregar excelentes comedias como "Con faldas y a lo loco" (Some Like it Hot) y "La tentación vive arriba" (The Seven Year Itch), y no menos excelentes dramas o tragedias como "El gran carnaval" y "Sunset Blvd.", cambiaba de década con una tragicomedia esencial, que cristalizaba lo mejor de su estilo y el largo aprendizaje de las tres anteriores décadas, para obtener como resultado una hermosa y emocionante obra maestra.



Shirley MacLaine & Jack Lemmon


Esta era la segunda colaboración del director con Jack Lemmon, tras ese irresistible divertimento que fue Con faldas y a lo loco, donde estaba más en un papel secundario a la sombra de Tony Curtis, pero que le valió para que Wilder terminara de rendirse ante él y a su enorme genio interpretativo, y pasara a considerarle el actor más completo que había conocido.
Lemmon (interpretando a C.C. Baxter) es el protagonista absoluto de esta historia tan resbaladiza moralmente y tan impredecible y bien escrita, pues probablemente sea el guión más perfecto que jamás escribió Wilder (con o sin I.A.L Diamond de co-guionista), el mejor y más profusamente elaborado, el más ingenioso y complejo de todos ellos.





La historia nos cuenta la vida de C.C. Baxter, que es un modesto pero ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan. Está soltero y vive solo en un discreto apartamento que presta ocasionalmente a sus superiores para sus citas amorosas (el típico picadero vaya). Tiene la esperanza de que estos favores le sirvan para mejorar su posición en la empresa. Pero la situación cambia cuando se enamora de una ascensorista llamada Fran Kubelik (Shirley MacLaine), que resulta ser la amante de uno de los jefes que usan su apartamento, el Señor Sheldrake (Fred MacMurray).


Shirley MacLaine & Fred MacMurray

Los dos protagonistas hacen la mejor interpretación de su carrera, y hubieran merecido el Óscar (he visto peores actuaciones galardonadas). La primera aparición en pantalla de Shirley MacLaine es muy buena, de una gran belleza, todo la película lo está. Su elección es un completo acierto, y nunca más la actriz tuvo una interpretación de tal calibre, ni en "Irma la dulce" o " La fuerza del cariño". Su carrera siempre será recordada por este papel de ascensorista y amante.



 
El guión de "El apartamento" está entre los mejores de la historia. Es muy complicado encontrar unas situaciones tan buenas a partir de un argumento tan simple. Las películas de Billy Wilder son atemporales y gustan a un público muy diferente, incluso a las nuevas generaciones acostumbradas a otro tipo de cine y que no consumen películas en blanco y negro. 
 
Os dejo con esta obra maestra.
 
 

martes, 24 de marzo de 2015

Take the money and run (1969)

Cartel del film


Toma el dinero y corre, como se tradujo aquí en España, es la primera película que dirigió Woody Allen, además de escribirla y protagonizarla, en el año 1969, un caótico film, pero que resulta de lo más divertido. Está realizada en el formato documental que volvería a utilizar en Zelig o Sweet and Lowdown, y narra la historia de un hombre completamente inútil que una vez tras otra intenta convertirse en un gran ladrón sin triunfar jamás.
En este trabajo, se pueden rastrear en la superficie algunos de los elementos más característicos del posterior espacio creativo construido por su director, no obstante, lo realmente atractivo del film y lo que le hace tan divertido es su desquiciado sentido del absurdo, que no sólo tiene presencia de manera superlativa en la mayoría de gags, también en el empleo de la maquinaria cinematográfica. Esta búsqueda sistemática y heterogénea de nuevos caminos y formatos, la adopción de diferentes géneros y la continua tarea creativa, caracteriza el impulso artístico de su autor, y, también, supone el mayor escollo, imponiendo una evidente irregularidad en su obra.
 


 
Una serie de entrevistas, con quienes lo conocieron, nos introduce en la vida del incompetente atracador Virgil Starkwell (Woody Allen), que desde el principio estuvo abocado a la delincuencia, ya que durante su infancia vivió sometido y humillado por los chicos más fuertes, y cuando descubrió que su carrera musical no tenía futuro, a Virgil no le quedó más remedio que robar, pero su escaso talento pronto lo conduciría a la cárcel.
En la estructura del film como falso documental sobre Virgil, emplea a un narrador en off que detalla algunas de las vivencias del protagonista en continuo contraste con la imagen (lo que dice el narrador es una interpretación neutra del continuo delirio cómico representado), alterna fragmentos en primera persona de la vida de Virgil con entrevistas a diferentes personas relacionadas con él (profesores, padres, médicos, etc), introduce en off también los propios pensamientos de Virgil cuando así lo cree necesario supliendo al narrador, juega abruptamente con el montaje y la banda sonora (por separado o en conjunto), componiendo escenas enfáticas, carentes de cualquier sutilidad. Por otro lado emplea la cámara al hombro con frenesí e insistencia, recurre al plano-contraplano para las conversaciones, prueba el sentido de un picado y un contrapicado y utiliza el primero plano para detallar un aspecto importante de la escena.



Este humor cimentado en el absurdo de situaciones llevadas hasta el delirio, unido a esa estructura caótica antes aludida y una cierta ligereza, revela un extraño referente en el espíritu de las comedias de Howard Hawks y, uno mas evidente (citado en numerosas ocasiones), en el anárquico mundo de los hermanos Marx, los genios absolutos de la comedia.
A pesar de todo esto y gracias a ello, Take the money and run, el comienzo de una obra desigual y atractiva, es uno de los experimentos cinematográficos más divertidos, subversivos e inteligentes de su realizador y una de las películas más hilarantes del cine cómico post-clásico.
 
Os dejo con este delirante film.
 
 

lunes, 23 de marzo de 2015

Love Recipe (2008)



Love Recipe es un cortometraje animado en 3D del año 2008 y realizado por cinco estudiantes de la Escuela de animación Supinfocom, de Arles (Francia).
Una pieza digna de tener en cuenta, y así fue considerada en los festivales de animación, obteniendo varios premios a nivel internacional al mejor cortometraje de animación.
Para su aniversario de bodas, un cocinero y su esposa están preparando la celebración, pero su perro quiere jugar y está a punto de fastidiarlo.


 
 
Él está en la cocina, concentrado, cocinando un pastel de chocolate en forma de corazón, interrumpido insistentemente por su chihuahua. Mientras tanto, ella está preparando sus preciosas curvas con un rico baño y eligiendo su ropa más sexy. Sus movimientos y acciones sincronizadas les lleva a juntarse en el dormitorio.


 
 
Os dejo con este gran corto.

 

jueves, 19 de marzo de 2015

Blade Runner (1982)

Cartel del film

Blade Runner ha tomado esta semana las salas de cine gracias al reestreno que nos permite ver la versión definitiva de la película de culto, es decir, que incluye un plus de metraje fundamental para terminar de encajar el puzle acerca de la identidad de Deckard (Harrison Ford). Siempre es un placer revisitar este clásico con mayúsculas de la ciencia ficción, pero poder hacerlo en pantalla grande es una ocasión que no se debe dejar pasar, y eso precisamente hice en el día de ayer, ya que en su día era demasiado pequeño.
Dirigida por Ridley Scott y estrenada en 1982, está considerada como una de las mejores películas de la era moderna, y un título absolutamente de referencia a la hora de hablar de ciencia ficción en el cine. No en vano, la historia está inspirada en una novela de Philip K.Dick, autor de referencia para los aficionados a este género que tantas historias aporta y del que el cine bebe cada vez más. Dicha novela se titulaba "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", pero Scott buscó y buscó un título más atractivo y potente, hasta que dio con este de mayor relevancia.

Los Ángeles en 2019
 
Blade Runner nos sitúa en un futuro distópico, aproximadamente en el año 2019, donde la ciencia ha avanzado tanto que se pueden crear copias casi exactas de los seres humanos que se dediquen a los trabajos más arriesgados. Estos seres, que reciben el nombre de replicantes, son como una versión mejorada del ser humano en el aspecto físico, pero también tienen carencias a la hora de sentir y expresar emociones, eso si, el modelo Nexus 6 tiene el problema de que sólo tiene 4 años de vida. Aún así, debido a que su número ha crecido tanto en los últimos años, se acaban convirtiendo en una minoría que puede resultar peligrosa, o revoltosa al menos, y se prohíbe su presencia en La Tierra, si bien son esenciales en otras colonias fuera de nuestro planeta.

Harrison Ford (Deckard)
 
 
Los Blade Runner son los encargados de buscar y detener (o matar) a los replicantes que se mueven clandestinamente por La Tierra. Rick Deckard (Harrison Ford) es un Blade Runner retirado, pero tras la muerte de uno de sus antiguos compañeros, se le encarga la investigación del caso, originado por una fuga de varios replicantes último modelo (Nexus 6).
Pero el film, tiene características que pasan a la historia por si mismas, ya que la ambientación, esas pantallas gigantes con las imágenes de mujeres orientales haciendo anuncios o cantando, Coca-Cola o TDK en carteles de neón, las imágenes de la ciudad y de el edificio de Tyrell donde se crean los replicantes son inolvidables. En definitiva, hablamos de un diseño de producción pluscuamperfecto.
 
 
Sean Young (Rachael)

Si recuerdo, que en su día y como suele pasar a todas las obras maestras, no se recibió la película con mucho entusiasmo, ya que la gente esperaba un film con mucha acción e intensidad, y cuando se encontró con este metraje deliberadamente reposado y dispuesto para sumergir al espectador en una atmósfera negra y deprimente, la decepción fue gorda, pero es que no la habían entendido, no estaban preparados. Blade Runner no te levanta del asiento, sino que el aroma ciberpunk que destila, va calando poco a poco, sin darte cuenta te va embriagando, como esos álbumes que no te entran a la primera, pero a base de escuchas han crecido en tu interior, o un licor que al principio no te agrada, pero cuyo regusto final te satisface y quieres más. Tal vez es que su complejidad fuera difícil de percibir a primera vista, y fueran necesarias más pasadas para comprender la grandiosidad de su arte en plenitud.
 

Daryl Hannah (Pris) & Rutger Hauer (Roy Batty)


Una de las muchas cosas que le confieren al film en cuestión la categoría de sublime, es su banda sonora. Hay muchas veces que las bandas sonoras de las películas son un apoyo sin más, en este caso forma parte, o es la médula espinal de lo que se nos cuenta. Para ello Vangelis, que venía de ganar el Óscar con Carros de fuego el año anterior, define el tempo de la narración, contribuye de manera decisiva a la ambientación, y sobre todo nos sumerge en unas sensaciones que nos meten de manera definitiva en el universo futurista que propone el director, sin que nos demos cuenta.

 
 
En cuanto al reparto, la única estrella en ese momento era Harrison Ford, que ya había intervenido en La Guerra de las Galaxias (Star Wars), El Imperio Contraataca (The Empire Strikes Back) y En busca del Arca Perdida (Raiders of the lost Ark), taquillazos todas ellas.
Sus compañeros de rodaje no eran tan conocidos, pero vieron sus carreras despegar después de esta experiencia. Rutger Hauer  ha tenido una fructífera vida laboral, que se prolonga hasta hoy en día, así como la bella Sean Young, Daryl Hannah e incluso Edward James Olmos, estando todos ellos a un gran nivel.



 
Estamos sin duda, ante una película que no sólo es que ahora ya encabece las clasificaciones de mejores películas de cualquiera de los géneros que toque, sino que su influencia en cuanto a estética y narración ha sido enorme. A día de hoy muchos films siguen tirando de la madeja de éste, pero no le llegan ni a la suela de los talones.
 
Ahora, más de tres décadas después, parece que tanto Ridley Scott como Harrison Ford han decidido dar un paso adelante y rodar una secuela de Blade Runner, contando incluso con el guionista original de la película, pero con Scott de productor y otro director.
 
Os dejo con esa parte del film, en casa de Deckard, cuando suena el Love Theme, con Sean Young brutal.
 
 

miércoles, 11 de marzo de 2015

Paperman (2012)

Cartel del corto

 
Si el otro día os hablaba del corto animado ganador este año en los Óscars, hoy lo hago del que fue ganador en 2012. Paperman, se trata de un corto animado de Walt Distney en blanco y negro dirigido por John Kahrs.
Paperman está ambientado en la Ciudad de Nueva York de los años 40 y comienza con un encuentro casual entre dos personas que esperan el tren y sus vidas comienzan a unirse en el momento en que un papel pasa volando con una ráfaga de viento, y se detiene en la cara de la mujer quedando manchada por su lápiz labial, y seguidamente la pierde de vista, a partir de este momento se genera una serie de situaciones que mantienen entretenido al espectador durante algunos minutos.
 



Pero la vida a veces te da oportunidades hasta que, desde la ventana de su oficina, el hombre ve que ella trabaja en el rascacielos de enfrente. Utilizando la imaginación y unos papeles, intentará conquistarla...
Walt Disney nos trae un divertido corto con un guión sencillo pero original y una estética que demuestra una vez más que la compañía aún tiene mucho que ofrecer, combinando la animación tradicional con la animación por ordenador.



 
Os dejo con este fantástico cortometraje.